Asier Susaeta (Victoria, España) es el autor del microrrelato ‘El orden de las cosas’, elegido como ganador del concurso ‘Ganarás la luz’, que se falló ayer viernes 1 de diciembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL 2017).

El certamen de microrrelato organizado por Escuela de Escritores, Madrid Destino y la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI) premia con un viaje a Madrid y cursos en la Escuela de Escritores durante su estancia al autor del mejor texto, que fue seleccionado por un jurado formado por los escritores Antonio Ortuño, Marta Sanz y Javier Sagarna; la directora general de Bibliotecas del Ayuntamiento de Madrid, Belén Llera, y Jacobo Rivero, director de M21 Radio.

Más de seiscientos autores (608) de España y Latinoamérica presentaron sus microrrelatos a este concurso para contar la mejor historia que cumpliera con las tres condiciones que imponían las bases: no superar las cien palabras, ambientar su acción en Madrid e incluir la frase “ganarás la luz”, el lema elegido para representar a Madrid como ciudad Invitada de Honor en esta edición de la FIL, el encuentro editorial más importante del mundo en lengua española.

Además del microcuento ganador, Asier Susaeta también logró que otro de los relatos que presentó al concurso, el titulado ‘La búsqueda’, estuviera entre los cinco finalistas. Los otros tres seleccionados fueron ‘El hombre del incendio eterno que se exhibe en la Plaza Mayor de Madrid’, presentado por Jaqueline Gutiérrez Fonseca, de Tlalnepantla (México); ‘Tarde de viernes por Madrid’, de Cecilia Rodríguez Bové (L’Eliana, Valencia – España) y ‘La luz que borra sombras’, de Montserrat Soria Sánchez, de Madrid (España).

A continuación puedes leer los microrrelatos finalistas:

El orden de las cosas, de Asier Susaeta (ganador)

Me hacía preguntas constantemente, supongo que como tú. Como todo el mundo. Unas eran recurrentes (si de mayor te parecerías a tu madre, en qué año acabaríamos de pagar la hipoteca, cuándo conseguiría mi Atleti, por fin, una Champions…), pero de un tiempo a esta parte, otras, más circunstanciales, empezaron a asaltar mi cabeza: ¿cuántas camas tiene el Ramón y Cajal?, ¿ganarás la luz de un nuevo día?, ¿deberíamos donar tus órganos?, ¿cuánto tardará mi cuerpo en caer desde el balcón? He averiguado que las nuevas se resuelven antes y que algunas de sus respuestas están en la Wikipedia.

Tarde de viernes por Madrid, de Cecilia Rodríguez Bové

Llegó corriendo al colegio donde le esperaba María. Estaba acordado que pasarían la tarde juntos y luego ella regresaría con su madre. Era así desde el divorcio.
–Mejor no le cuentes a tu madre que me retrasé. ¿Vale?
–Vale papá. Pero, ¿qué gano yo mintiéndole a mamá?
Él, tragó saliva antes de responder:
-–¡Ah, listilla mía! Pues mira, tú ganarás un inolvidable paseo a pie por el Madrid más emblemático y cautivador. Ganarás la luz de esta bella ciudad. Ganarás sus callejuelas, su gente. Ganarás…
–Entendí papá –interrumpió María–. No tienes dinero ni para el autobús.

La búsqueda, de Asier Susaeta

Ganarás la luz del Sol al salir de la gran boca de acero, girarás ligeramente tomando rumbo este, caminarás cincuenta pasos y descubrirás que en el punto que hemos estado buscando por tierra y mar durante siglos, sobre esa X, hay un oso apoyado en un árbol que dobla tu altura. Deberás llevar todo lo necesario para excavar allí. Cuando poses tu saca en el suelo, uno de esos indígenas lanzará una moneda sobre ella y se acercará a ti manejando un objeto mágico. Intentará rodear tu cuello con su brazo. Te preguntarás entonces si desenvainar tu alfanje.

El hombre del incendio eterno que se exhibe en la Plaza Mayor de Madrid, de Jaqueline Gutiérrez

El incendio comenzó poco a poco. Primero fue el dedo del pie derecho, de ahí subió delicadamente hasta llegar al muslo, luego pasó al otro pie y así, el hombre fue convirtiéndose en una antorcha humana que se prende y apaga a voluntad. Pero él no lo ve como algo malo, en el fondo lo cree una señal divina. Por eso se exhibe en la plaza, cada mañana, ardiendo mientras le toman fotos. Los primeros en llegar lo ven quitarse la ropa, iniciar el fuego y murmurar: “Otra vez aquí… pero un día de estos ganarás la luz celestial…”.

La luz que borra sombras, de Montserrat Soria Sánchez

Ha llegado junio y ya no tienes pretextos. Demasiado sol para permanecer encerrada.
Sal a la calle. Ganarás la luz, que se colará entre tus músculos y te dará aliento.
Vete al centro, a la Feria del Libro, por ejemplo. Permite que la multitud te acoja y penetra en ella. Deja que tu cuerpo roce otras pieles y conozca otros lenguajes. Párate en cada caseta. Ojea. Sonríe al niño que te hace muecas desde su carrito y a la pareja que te pregunta la hora.
–¿Y si me lo encuentro?
No te preocupes, los muertos huyen de las aglomeraciones.