Una historia, un personaje, un escenario y una acción en cien palabras. El desafío de escribir un microrrelato te obliga a decir más con menos. La Cadena SER y Escuela de Escritores recompensan tu ingenio y tu creatividad con un premio a la altura del reto: 6.000 euros para el mejor microcuento. Durante esta XIX temporada seguimos en La Ventana de la Cadena SER, cada lunes a las 18.30 horas Javier Sagarna, Benjamín Prado, Carles Francino, Marta del Vado, los autores de los tres relatos finalistas de cada semana y un invitado especial elegirán al ganador semanal. Los oyentes y participantes también podréis participar en la elección del ganador mensual votando a través de Internet por vuestro relato favorito. A continuación encontrarás los ganadores y finalistas de cada semana.
Cada lunes, a partir de las 18:30 horas en el programa La Ventana de la Cadena SER, presentaremos los tres mejores microcuentos recibidos durante la semana. Javier Sagarna, Benjamín Prado, Carles Francino, Marta del Vado, el invitado especial que cada semana acuda a la sección y los tres finalistas semanales votarán para elegir al ganador que se clasificará para la final mensual. En caso de empate, el director del programa, Carles Francino, o Marta del Vado votarán para deshacerlo.
Una vez al mes se podrá participar en la votación para elegir el mejor relato de la final mensual, el microrrelato con más votos contará con un punto extra en la votación final que realizará el jurado durante la emisión del programa. Los diez ganadores mensuales competirán al final de la temporada por el premio al mejor microcuento de la XIX Edición de Relatos en cadena.
La frase de inicio de los microcuentos será la última frase del texto ganador de la semana anterior. La extensión de los microrrelatos no podrá superar las cien palabras (sin incluir la frase de inicio ni el título). Para participar se debe completar el formulario que se encontrará a continuación para enviar el microcuento antes de las 12:00 del mediodía del jueves indicado en el plazo de participación. El formulario permanecerá abierto y visible en esta página mientras la convocatoria esté abierta.
Inicio: 06/07/2026 19:00
Fin: 06/07/2026 19:00
Fallo: 06/07/2026 19:00
Ganador: La fotosíntesis del plástico, de Alberto Moreno Sánchez-Izquierdo
Nadie pudo recordar el orden correcto de las cosas. Nos abdujeron, nos quitaron el humor, los árboles, la gravedad, y se largaron. Después cada cual intentó reiniciarse a su modo. Yo, por ejemplo, cuido plantas. De plástico. Las riego, las abono, las mimo… Y estoy tan orgullosa que, los domingos, mis vecinas vienen con sus hijos a verlas. Sé lo que piensan; percibo sus murmullos mientras les explico las que dan flores y las que no, o cuáles prefieren sol y cuáles sombra. Intentan fingir, pero sus pupilas segregan esa neblina hipócrita. Luego, tras despedirse, cogen a sus hijos, los pliegan, los guardan en sus bolsos, y se largan.
Segundo clasificado: Una rebelión silenciosa, de Manuel González Seoane
Con sus flamantes nombres en latín, las colecciones de mariposas constituían el mayor motivo de orgullo del director del museo. Por eso su desconsuelo fue enorme aquella mañana. No podía dar crédito a lo que veían sus ojos. Sobre cada letrero del panel, donde antes estaban la maravillosa Morpho peleides o la espléndida Danaus plexippus solo quedaban ahora dolorosos e irreparables huecos. Además, el alfiler que antes prendía a cada ejemplar continuaba clavado en su sitio, haciendo la ausencia aún más inexplicable. Y en estas derivas andaba el hombre cuando sintió una vibración a sus espaldas, algo semejante a un alegre parpadeo colectivo.
Tercer clasificado: Cosas sin importancia, de María Sergia Martín González
Por si una noche decide devolvernos lo que se llevó, nunca candamos la puerta. Más que por esperanza, por rutina. Desde que el mar se tragó a mi hermano, cada ola trae algo distinto: un zapato, un diente, un mechón de pelo… cosas sin importancia. Esta noche, la puerta se abrió de golpe. Entró un niño empapado. Tenía sus ojos, pero distintos. Hizo un amago de sonrisa y extendió la mano. En la palma sostenía un puñado de barro negro.
—Dice el mar que esto es tuyo —susurró.
El barro cayó al suelo; buscó hueco entre mis pies y, al tocar mis tobillos, comenzó a morderme, como si me reconociera.
Inicio: 22/06/2026 19:00
Fin: 25/06/2026 12:00
Fallo: 29/06/2026 19:00
Ganador: Otra liga, de Joaquín Alvarez Dorado
—Sus textos serán insufribles…
—¡Qué va, todo lo contrario! Desde que Javier Cercas preside el Barça, los jugadores se han vuelto unos maestros en el relato corto. Cuatro de ellos ya han publicado su primera novela y hay alguno que coquetea con la poesía. Con decirte que la mayoría de la plantilla aspira a ganar el Cervantes antes que el Balón de Oro…
—Madre mía. Ver para creer. Bueno, ¿qué, echamos una cerveza después del cierre?
—Uy, imposible. Hay elecciones en el Madrid y tengo que cubrir la presentación de la candidatura de Benjamín Prado.
Inicio: 08/06/2026 19:00
Fin: 18/06/2026 12:00
Fallo: 22/06/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Benjamín coge la carpeta de candidatos de la barra
Ganador: En un mundo gris, de Francisco Javier Ramos Fernández
Benjamín coge la carpeta de candidatos de la barra, se desploma en el sillón y resopla según pasa las hojas. Datos académicos y laborales anodinos, aficiones genéricas y sonrisas forzadas. Está a punto de rendirse cuando la ve. El papel, la letra, el estilo. Todo es diferente. Se incorpora y lee con atención. Hay algo en cada línea, y su fotografía lo confirma: al fin verdadera ilusión. Casi se le cae el teléfono al llamar. Concierta una cita al día siguiente, aunque la contratará seguro, pida lo que pida. Luego tendrá el tiempo suficiente para, con tranquilidad, ir arrancándole esa alegría por vivir hasta convertirla en uno más.
Finalista: Una solución bien estudiada, de Maria José Crespo Montagud
Benjamín coge la carpeta de candidatos de la barra de la cocina y la lleva a la mesa para leérsela a su hermana. La niñera, en el sofá, canturrea con los auriculares puestos.
—No serán como nuestro padre de verdad, pero nos acostumbraremos.
Señalan pros y contras con lápices de colores. A Rebeca no le interesa demasiado que fuera futbolero, pero a él le parece importante. Su padre no lo era, pero habían dicho que no iba a volver.
Consiguen reducir la lista a dos familias y quedan satisfechos. Todo irá bien. La próxima vez su madre podrá quedarse en el cementerio, si es lo que verdaderamente quiere.
Finalista: Jaque mate, de Lucía Martínez Jiménez
Benjamín coge la carpeta de candidatos de la barra. Al abrirla, descubre horrorizado la ficha de su mujer en la lista de asesinos sospechosos. En ese instante, un sudor frío le recorre el cuerpo al mirar la taza de café que ella le acaba de preparar con tanto esmero. Preso del pánico, aprovecha que ella va al baño para cambiarle la taza. Ella regresa, sonríe y bebe de su nuevo café. Benjamín, aliviado, da un gran sorbo al suyo. Mientras siente que el corazón se le detiene, ella le susurra al oído: “Yo también vi la carpeta ayer, cariño”.
Inicio: 01/06/2026 19:00
Fin: 04/06/2026 12:00
Fallo: 08/06/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: La candidatura de Benjamín Prado
Ganador: Benjaminización, de Asier Susaeta Diez de Baldeón
La candidatura de Benjamín Prado para la vacante de camarero es la primera que lee. Julia se sorprende; hasta ahora solo conocía sus facetas como poeta y novelista. Continúa con los otros candidatos, pero en todos los currículums aparece el mismo nombre. La misma cara. Suena el teléfono. “¿Mesa para dos? De acuerdo, a las nueve. ¿A nombre de quién? ¿Cómo? ¿Es una broma?” Cuelga y mira hacia la calle: ve pasar al repartidor, a un policía y al hombre de vestido entallado, y todos ellos son “él”. Suspira resignado y, tras apartarse el flequillo, Benjamín coge la carpeta de candidatos de la barra.
Finalista: Diéresis, de José Francisco Sánchez Lozano
La candidatura de Benjamín Prado prometía abolir la coliflor, alargar el recreo y que nadie se riera de quien leyera despacio. La maestra dijo que lo primero dependía del comedor, lo segundo del timbre y lo tercero de todos.
El viernes perdió contra Lucas, que ofreció exámenes de una sola pregunta.
El lunes, Lucas se atascó leyendo «vergüenza». Algunos ya sonreían.
Benjamín levantó la mano:
—Más despacio, profe. Que el delegado va por la diéresis.
Finalista: Sondeos internos, de Alberto Guzmán Cruz
La candidatura de Benjamín Prado como mi nuevo amigo imaginario gana enteros cada día. Durante semanas, valoré otras opciones. Larry presentó un programa ambicioso, basado en viajes a la Luna y protocolos de «el suelo es lava». Pero una ya va siendo mayorcita para esas cosas. Benjamín, en cambio, propone medidas más realistas. Sentarse conmigo cuando mamá apaga la luz. Vigilar el pasillo. Quedarse despierto hasta que me duerma. Los sondeos internos reflejan una buena acogida de la propuesta entre los sectores más vulnerables a los monstruos del pasillo. Especialmente para quienes tenemos uno al otro lado de la puerta. Mamá lo llama «cariño».
Inicio: 18/05/2026 19:15
Fin: 28/05/2026 12:00
Fallo: 01/06/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Sus textos serán insufribles
Ganador: Otra liga, de Joaquín Alvarez Dorado
—Sus textos serán insufribles…
—¡Qué va, todo lo contrario! Desde que Javier Cercas preside el Barça, los jugadores se han vuelto unos maestros en el relato corto. Cuatro de ellos ya han publicado su primera novela y hay alguno que coquetea con la poesía. Con decirte que la mayoría de la plantilla aspira a ganar el Cervantes antes que el Balón de Oro…
—Madre mía. Ver para creer. Bueno, ¿qué, echamos una cerveza después del cierre?
—Uy, imposible. Hay elecciones en el Madrid y tengo que cubrir la presentación de la candidatura de Benjamín Prado.
Finalista: Permiso literario, de Jose Manuel Domínguez Mesa
Sus textos serán insufribles, divagaba frente a aquella biblioteca de libros olvidados. No sabía qué hacía allí. Quizás, encontrar alguna joya literaria entre los manuscritos repudiados. Al entrar, un recepcionista enojado le increpó:
—¡Por fin! Es usted el último en llegar. En el sexto pasillo tiene su libro.
Sin entender nada, se sentó frente a un texto que le resultó familiar. Leyó con avidez veinte páginas y, ojiplático tras descubrir que era su vida la que allí se narraba, miró interrogante al guardia.
—No se preocupe. La primera vez que ustedes salen, todos se creen reales. Métase dentro y descanse; tengo que cerrar.
Finalista: Hartito de corregir, por Mariano Fernández Gonzalo
«Sus textos serán insufribles», escuché susurrar al editor antes de colgarme el teléfono. Mi historia era buena, realmente buena, pero sé que la calidad literaria dejaba bastante que desear, por lo que decidí contratar a un corrector freelance para pulir mi manuscrito. He de reconocer que sus anotaciones eran precisas y brillantes, a la par que algo enigmáticas: «Aquí deberías describir el miedo», «este párrafo quizás necesite más sangre».
Anoche recibí por correo el archivo final del corrector, y descubrí con asombro y sorpresa que había corregido hasta mi propia biografía: «El autor murió en mayo de 2026. Esta es su novela póstuma».
Inicio: 18/05/2026 19:00
Fin: 25/05/2026 12:00
Fallo: 25/05/2026 19:00
Ganador: Mercería “Bendita Gramática”, de Paola Mireya Tena Ronquillo
—Con suerte, un punto y seguido —le contesto, mientras rebusco en la gaveta—. También tengo signos de exclamación y comillas. ¡Mire, qué bellas tildes!
Pero él que no, terco con los adjetivos.
—Pasaron de moda —digo, pero reviso cada frasco de la estantería. El cliente siempre tiene razón.
—Vea estas preciosidades: luminiscente, arrebolada, superlativo.
Y él responde que, pensándolo bien, prefiere adverbios. ¡Y de los terminados en mente, nada menos! Me doy por vencida. Pongo varios en un cucurucho de papel y se lo alcanzo. El escritor paga los dos euros cincuenta y se va tan contento. «Pobre desgraciado», pienso, «sus textos serán insufribles».
Inicio: 11/05/2026 19:00
Fin: 14/05/2026 12:00
Fallo: 18/05/2026 19:15
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Con suerte, un punto y seguido
Ganador: Mercería “Bendita Gramática”, de Paola Mireya Tena Ronquillo
—Con suerte, un punto y seguido —le contesto, mientras rebusco en la gaveta—. También tengo signos de exclamación y comillas. ¡Mire, qué bellas tildes!
Pero él que no, terco con los adjetivos.
—Pasaron de moda —digo, pero reviso cada frasco de la estantería. El cliente siempre tiene razón.
—Vea estas preciosidades: luminiscente, arrebolada, superlativo.
Y él responde que, pensándolo bien, prefiere adverbios. ¡Y de los terminados en mente, nada menos! Me doy por vencida. Pongo varios en un cucurucho de papel y se lo alcanzo. El escritor paga los dos euros cincuenta y se va tan contento. «Pobre desgraciado», pienso, «sus textos serán insufribles».
Finalista: Fatum, de Gustavo Jimenez
Con suerte, un punto y seguido, reza la frase que Omo lleva tatuada. Es la que pronunció Bazuk, el hechicero el día que nació. No sabe lo que significa. Nadie lo sabe. Bazuk es silencioso. Solo habla tras fumar hierba sagrada. Todos en el poblado llevan su frase. A Khoi le dijo oso. Ahora duerme en su estómago. A Taung le dijo corona. Ahora es el nuevo jefe. Omo ha cazado un antílope en los acantilados. Aparecen hienas. Quieren cenar antílope. Y humano. Al fondo del acantilado se atisba el lago, apenas un punto. Omo comprende al fin. Implora suerte a Eshu, el Mensajero. Y salta.
Finalista: Reescribir lo nuestro, de Mario Doñate Calle
Con suerte, un punto y seguido; sin ella, un punto y aparte y me sacas de tu vida. Me encorvo, soy un signo de interrogación y te hago preguntas; tú te enderezas, eres uno de exclamación y respondes indignada. Ponemos acentos en los reproches y comillas a los malentendidos. Buscamos la palabra más hiriente, el adjetivo más mortal, hasta que abres un paréntesis y me presentas a tu nuevo amor. Él me mira, malicioso, y se me enciende un asterisco. Tras una pausa, somos tres puntos suspensivos andando por la avenida, camino de tu dormitorio… cualquier cosa antes de poner a lo nuestro punto, y FINAL.
Inicio: 04/05/2026 19:00
Fin: 07/05/2026 12:00
Fallo: 11/05/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: El agente le señala la fila de menores
Ganador: Selección natural, de Marcos Avalos Vilas
El agente le señala la fila de menores.
—Elija rápido —apremia—. Solo nos quedan veinte palabras para que el autor llegue al punto final.
El protagonista duda. Sabe que el niño que elija cargará con el trauma de la trama, mientras los demás se desvanecerán en el blanco del margen. Se acerca al más pequeño, que llora sin adjetivos, y le susurra al oído que no se preocupe, que en el próximo borrador quizá tengan un padre, una casa y, con suerte, un punto y seguido.
Finalista: Aquellos barros, deMario Doñate Calle
El agente le señala la fila de menores, pero el anciano no se atreve a identificar a ninguno de ellos. Sólo ve caras de niños que podrían ser su nieto. Le pegaron un susto, sí, pero nada grave. Alguien debería reprenderles, pero no él. Confundido, retira la denuncia y sale del cuartelillo de vuelta a casa.
Al llegar, nadie le pregunta nada. Su hijo sigue un partido en la tele, su nuera parlotea por teléfono, su nieto de doce años parece poseído, absorto, mirando ausente algo en el móvil. El abuelo suspira resignado; siente que debería haber señalado a los culpables, pero no estaban en la comisaría.
Finalista: Herencia, de José Manuel Pérez Nieves
El agente le señala la fila de menores. Samuel asiente, ajustándose la chaqueta raída que le queda pequeña. A sus sesenta años el cuerpo le pesa, pero las reglas del Sector Blanco son estrictas: la memoria es un recurso finito. Se sitúa al final de la hilera, entre un niño que llora y otra que abraza un oso sin ojos. Al llegar al escáner, el haz de luz borra sus arrugas y sus pecados. Un minuto después, un niño de mirada vacía sale por la otra puerta. El agente le entrega un juguete y Samuel, por fin, estrena su infancia.
Inicio: 20/04/2026 19:00
Fin: 30/04/2026 12:00
Fallo: 04/05/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Las olas apenas los balancean
Ganador: Reset, de Salvador Salavert Estopiñá
Las olas apenas los balancean. Notando todavía un intenso frío en los huesos y el peso del agua en sus pulmones, otea los restos del naufragio que paradójicamente van llegando a la playa con una exasperante calma. Un poco más adelante están alineados varios cuerpos inertes donde acierta a reconocer a Pierre, el chaval de dieciséis años, tres menos que él, a quien guardó la documentación en su funda impermeable poco antes de que la inmensa ola partiera la deteriorada barcaza en dos. Nsaku avanza en la cola y entrega el pasaporte.
— ¿Nombre?
—Pierre Kalonji, responde.
El agente le señala la fila de menores.
Finalista: Amor ciego, de Inés Antón Méndez
Las olas apenas los balancean en ese barquito que alquilaron para irse solos lejos, lejos del resto del mundo. Echan el ancla y saltan al agua cogiditos de la mano. Se besan, nadan, se besan, bucean, se besan. Y, cuando se cansan, descubren que se han olvidado de echar la escalerilla para poder volver a subir al barco. Allí solos lejos, lejos del resto del mundo.
Finalista: Oídos sordos, Miguel Torija Martí
Las olas apenas los balancean, pero un golpe en el casco despierta al profesor. Se asoma por la borda imitando al otro ocupante del bote, un perro blanco. Desde el agua unos ojos verdes les miran. Él se ajusta las lentes y mira en todas direcciones antes de prestar atención a la dueña de los ojos y de una boca que se abre y cierra infatigable.
«No la entiendo, señorita».
Ella insiste un rato, hasta que resignada, deja de cantar y da un brusco coletazo para perderse en las profundidades.
«A mí con cuentos», dice, y mirando al perro añade: «¿Dónde se habrá metido Tintín?»
Inicio: 20/04/2026 21:00
Fin: 27/04/2026 12:00
Fallo: 27/04/2026 19:00
Ganador: La fotosíntesis del plástico, de Alberto Moreno Sánchez-Izquierdo
Nadie pudo recordar el orden correcto de las cosas. Nos abdujeron, nos quitaron el humor, los árboles, la gravedad, y se largaron. Después cada cual intentó reiniciarse a su modo. Yo, por ejemplo, cuido plantas. De plástico. Las riego, las abono, las mimo… Y estoy tan orgullosa que, los domingos, mis vecinas vienen con sus hijos a verlas. Sé lo que piensan; percibo sus murmullos mientras les explico las que dan flores y las que no, o cuáles prefieren sol y cuáles sombra. Intentan fingir, pero sus pupilas segregan esa neblina hipócrita. Luego, tras despedirse, cogen a sus hijos, los pliegan, los guardan en sus bolsos, y se largan.
Inicio: 13/04/2026 19:00
Fin: 16/04/2026 12:00
Fallo: 20/04/2026 19:10
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: El periódico lo es todo para ella
Ganador: Zarpar, de Carlos José Esguevillas González
El periódico lo es todo para ella y su abuelo. Ya no salen de casa. El abuelo resopla y le guiña un ojo cuando se agacha a recogerlo. Lee en voz alta:
—Un gato negro denuncia que su sombra le persigue.
Ella se atraganta de risa mientras pesca copos de colores del tazón de cereales.
—Qué tonto.
Después se toma las pastillas. Pinta monigotes en las páginas de deportes. El abuelo se muerde la punta de la lengua, las dobla y construye el barco.
El de hoy flota muy bien en la bañera.
Cuando se suben a él y se alejan, las olas apenas los balancean.
Finalista: Siempre de rabiosa actualidad, de Mar Prada Chamorro
El periódico lo es todo para ella… o casi: Rafa Nadal ganó Wimbledon a sus pies, mientras el Atlético de Madrid lloraba en sus pantorrillas el gol de Sergio Ramos del minuto 93. Ruido de moto GP y la Pole de Alonso en muslos y rodillas. Tripa y cintura plagadas de guerras y atentados, llegando el salseo de la vida social al pecho. Horóscopo y crucigramas sobre los hombros, con pinceladas de humor gráfico cubriendo la nariz. Incluso alguna vez llegó a tener varias Editoriales en su cabeza. Así, arropada por la actualidad, la mujer sin hogar suele dormir bajo las estrellas las noches de primavera.
Finalista: El cortado, de Miguel Ángel Viso Camenforte
El periódico lo es todo para ella. El repartidor lo lleva puntual a la cafetería, siempre a las ocho de la mañana. A y media llega él, perfumado, arreglado con americana y buenos modales. Ella lo aguarda detrás de la barra con disimulo y con el cortado preparado. Espera a que tome asiento en su butaca para acercarse y decirle en un susurro: «Aquí tienes el café y el periódico a estrenar, como cada día». Aprovecha la confidencia para declararle su amor con la mirada. Pero él, ruborizado, solo atina a responder un lacónico «gracias», imaginando que salta la barra y se besan como en las películas.
Inicio: 06/04/2026 19:00
Fin: 09/04/2026 12:00
Fallo: 13/04/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Los pliegan, los guardan en sus bolsos, y se largan
Ganador: El secreto de su longevidad, de Marta Mayol
Los pliegan, los guardan en sus bolsos, y se largan tan campantes, con una vivacidad envidiable para su edad. El camarero limpia su mesa y observa el periódico, mutilado como siempre. Las dos hermanas lo hacen sin pedir permiso, armadas con unas tijeritas de uñas. Los recortes que se llevan son las esquelas del día. Dicen que la pequeña, Pilar, busca en ellas el nombre del novio que la dejó un mes antes de su boda. Dicen que la mayor, Julia, tiene escondida una esquela amarillenta desde hace veinte años, porque la expresión de su hermana rastreando el periódico lo es todo para ella.
Finalista: Autorretrato, José Fancisco Sánchez Lozano
Los pliegan, los guardan en sus bolsos, y se largan. En la exposición de fin de curso, las madres sonríen ante casas torcidas, perros verdes y nubes violetas. La maestra habla de libertad expresiva. Solo una arranca un dibujo de la pared y lo dobla antes de que nadie lea el nombre. Reconoce la lámpara, la grieta del salón y, en mitad del pasillo, la figura de un niño sin boca.
Finalista: Turismo de Luz, de Roque Aldrey León
Los pliegan, los guardan en sus bolsos, y se largan. Así se roban los atardeceres de mi pueblo. Los visitantes llegan con guantes de seda, atrapan los últimos rayos de luz y los doblan con la precisión de un origami experto hasta que el sol queda reducido al tamaño de un pañuelo. Se marchan felices, cargando el oro del horizonte en sus carteras. Mientras tanto, nosotros nos quedamos aquí, tiritando en una penumbra eterna, esperando que algún día un viajero torpe olvide cerrar su bolso y nos devuelva, por error, un reflejo de verano.
Inicio: 23/03/2026 19:00
Fin: 02/04/2026 12:00
Fallo: 06/04/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Nadie pudo recordar el orden correcto de las cosas
Ganador: La fotosíntesis del plástico, de Alberto Moreno Sánchez-Izquierdo
Nadie pudo recordar el orden correcto de las cosas. Nos abdujeron, nos quitaron el humor, los árboles, la gravedad, y se largaron. Después cada cual intentó reiniciarse a su modo. Yo, por ejemplo, cuido plantas. De plástico. Las riego, las abono, las mimo… Y estoy tan orgullosa que, los domingos, mis vecinas vienen con sus hijos a verlas. Sé lo que piensan; percibo sus murmullos mientras les explico las que dan flores y las que no, o cuáles prefieren sol y cuáles sombra. Intentan fingir, pero sus pupilas segregan esa neblina hipócrita. Luego, tras despedirse, cogen a sus hijos, los pliegan, los guardan en sus bolsos, y se largan.
Finalista: Reinicio, de José R. Calvo
Nadie pudo recordar el orden correcto de las cosas, el meteorito lo había revuelto todo, hasta la memoria. Así que decidieron reorganizarse con coherencia. A partir de ahora el mando lo tomaba la abuela, que parecía la más cabal. Las labores de cocina y limpieza de la cueva para los chicos jóvenes, que estaban más ágiles. El cuidado de los niños para los hombres, que podrían cargar con su peso y defenderlos mejor si se precisara. Así, las mujeres podrían dedicar su sensibilidad al arte y su astucia a la caza. Seguro que así funcionaría todo bien. Por lo menos hasta el próximo meteorito.
Finalista: Sin regreso a Ítaca, de Daniel Caparrós Nieto
Nadie pudo recordar el orden correcto de las cosas. Telémaco no halló a su padre; Odiseo no regresó a Ítaca y, en el umbral de la puerta, yacía el frío cuerpo de Penélope. Ningún gigante recorrió de nuevo los yermos parajes manchegos y la vieja espada, aún clavada en la piedra, se cubrió de herrumbre. En el horizonte, la presencia de los dioses se desvaneció; solo se atisbaba la cadavérica marcha de aquellos que han sucumbido al olvido, desfilando sin rumbo hacia un abismo abrasador. El incendio de aquella biblioteca había cercenado de un solo golpe toda la memoria de un pueblo.
Inicio: 23/03/2026 19:00
Fin: 30/03/2026 12:00
Fallo: 30/03/2026 18:30
Ganador: Una rebelión silenciosa, de Manuel González Seoane
Con sus flamantes nombres en latín, las colecciones de mariposas constituían el mayor motivo de orgullo del director del museo. Por eso su desconsuelo fue enorme aquella mañana. No podía dar crédito a lo que veían sus ojos. Sobre cada letrero del panel, donde antes estaban la maravillosa Morpho peleides o la espléndida Danaus plexippus solo quedaban ahora dolorosos e irreparables huecos. Además, el alfiler que antes prendía a cada ejemplar continuaba clavado en su sitio, haciendo la ausencia aún más inexplicable. Y en estas derivas andaba el hombre cuando sintió una vibración a sus espaldas, algo semejante a un alegre parpadeo colectivo.
Inicio: 16/03/2026 19:00
Fin: 19/03/2026 12:00
Fallo: 23/03/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Algo semejante a un alegre parpadeo colectivo
Ganador: El eclipse, de Rosalía Guerrero Jordán
Algo semejante a un alegre parpadeo colectivo sobrevoló la ciudad. Fue entonces cuando ocurrió: las luces de los semáforos se volvieron violetas; los coches comenzaron a desplazarse hacia atrás; y los peatones caminaron con las manos.
La franja oscura alcanzó los campos, y las flores decidieron crecer bajo tierra, los árboles se comieron sus propias hojas; y la lluvia se elevó hacia las nubes hasta secarlo todo.
Cuando la luna se apartó, la penumbra se deshilachó, pero nadie pudo recordar el orden correcto de las cosas.
Finalista: Besar con los ojos cerrados, de Julián Delgado Pulido
Algo semejante a un alegre parpadeo colectivo se produjo en el firmamento, las estrellas se encendieron y apagaron intermitentemente en el mismo momento que el chico la besaba, pero como tenía los ojos cerrados se lo perdió todo. Al día siguiente estaban dando un paseo por el parque y volvió a besarla, se produjo entonces un eclipse de sol extraordinario, pero él no lo supo porque tenía los ojos cerrados. La acompañó a casa y en el portal quiso besarla de nuevo pero ella se apartó bruscamente porque temió que les cayera encima una estrella fugaz. El pobre chico no entendía nada.
Finalista: Perdidos, de Miguelángel Flores
Algo semejante a un alegre parpadeo colectivo fue recorriendo a los bañistas. Lo que empezaba como un leve cosquilleo perineal, se iba convirtiendo en una mirada hambrienta y buscona sobre los otros. Algunos abandonaban las toallas, azorados, para intentar apagar en el agua aquel sofoco incontrolable y compartido. Cuando los más atrevidos, sin perder más tiempo, comenzaron a desnudarse, aquello ya fue imparable, desembocando en una bacanal playera.
La desgracia fue que justo tocara tierra aquel náufrago con barba de ocho años. Pues, al tomarlo por otro mesías enviado de nuevo para salvarles del pecado, posesos e impertérritos, con la misma lascivia, lo devoraron sobre la arena.
Inicio: 09/03/2026 19:00
Fin: 12/03/2026 12:00
Fallo: 16/03/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Con sus flamantes nombres en latín
Ganador: Una rebelión silenciosa, de Manuel González Seoane
Con sus flamantes nombres en latín, las colecciones de mariposas constituían el mayor motivo de orgullo del director del museo. Por eso su desconsuelo fue enorme aquella mañana. No podía dar crédito a lo que veían sus ojos. Sobre cada letrero del panel, donde antes estaban la maravillosa Morpho peleides o la espléndida Danaus plexippus solo quedaban ahora dolorosos e irreparables huecos. Además, el alfiler que antes prendía a cada ejemplar continuaba clavado en su sitio, haciendo la ausencia aún más inexplicable. Y en estas derivas andaba el hombre cuando sintió una vibración a sus espaldas, algo semejante a un alegre parpadeo colectivo.
Finalista: Historia Natural, de Juan Pedro Rodríguez Montoya
Con sus flamantes nombres en latín, la colección de animales extintos daba la vuelta al claustro y continuaba por algunas de las galerías secundarias. El hecho de que, por primera vez, se hubiera reunido toda la colección había logrado atraer a multitud de curiosos y, a esa hora de la tarde, el bullicio invadía la exposición. Uno a uno fuimos observando los ejemplares disecados que, tras pequeñas urnas de cristal, esperaban nuestro escrutinio. El último ejemplar era el que despertaba mayor expectación. Mi hijo deslizó su pequeño tentáculo hasta el cartel y leyó: Homo sapiens sapiens.
Finalista: Alea iacta est, de Pedro Javier Pérez Marín
Con sus flamantes nombres en latín, así se presentaron en sociedad, eran nombres raros, distintos a los del lugar. Habían leído en algún sitio que los nombres condicionan el futuro. Dicho y hecho, se los cambiaron por Magnificus y Pecunia. A partir de ahora tendrían una vida llena de lujos y placeres, tal y como auguraban sus nuevos nombres, su sueño hecho realidad por fin. La suerte estaba echada, ya solo faltaba que los nuevos nombres hicieran su trabajo y que el atraco al banco saliera bien.
Inicio: 02/03/2026 19:00
Fin: 05/03/2026 12:00
Fallo: 09/03/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Fue el momento en que mataron al árbol
Ganador: Savia Venganza, de Juan Castillo Fernández
Fue el momento en que mataron al árbol sagrado que empezó su particular calvario.
El teniente Rogers, una mañana mientras se afeitaba, melló la cuchilla con unas ramitas que le brotaban del bigote. Unas robustas raíces reventaron las botas predilectas del capitán Fleet. El barbero no podía detener la maraña de hojas lanceoladas que brotaban del cuero cabelludo del sargento Watts.
Temerosos de las impredecibles consecuencias de aquellas hechicerías, las máximas autoridades del imperio trasladaron a los valerosos caballeros al jardín botánico de la capital. Los familiares pueden pasar una vez por semana para regar y limpiar las placas identificativas con sus flamantes nombres en latín.
Finalista: Oscilante, de Pilar Castán Ruberte
Fue el momento en que mataron al árbol cuando, por fin, mi corazón se sosegó. Lo sentí por él. Era un roble espléndido, casi centenario, que presidía la casa desde el centro de la rotonda de acceso a la finca. Majestuoso, sano, firme. Durante años lo elegimos como escenario de multitud de fotos familiares.
Nos encantaba a todos.
Y, sin embargo, me alegré por mí.
Hacía un año que no podía mirarlo… y tampoco podía dejar de hacerlo. Porque, cuando alzaba la vista, no veía el árbol, veía la soga. Y el cuerpo de mi padre, oscilando, suspendido de ella.
Finalista: Generaciones, de Mario Doñate Calle
Fue el momento en que mataron al árbol. El niño lloraba desconsoladamente mirando desde la ventana. La abuela le acariciaba el pelo tratando de consolarlo. El pequeño gimoteaba sin parar recordando su casita, hecha con tablones y telas viejas.
– No seas tonto… – le decía su madre – Ahí pondremos una piscina, ya verás lo bien que lo pasarás en verano.
Por la mejilla de la abuela corrió una lágrima solitaria.
– ¿Tú también tenías una casita en el árbol, yaya?
La abuela no contestó. Sus viejos ojos miraban apenados la corteza reseca del viejo roble, y sobre ésta, un corazón y dos iniciales.
Inicio: 16/02/2026 19:00
Fin: 26/02/2026 12:00
Fallo: 02/03/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Había tenido el cuidado de precisar la edad
Ganador: Aprendiendo cronología, de Manuel Domínguez Ferro
Había tenido el cuidado de precisar la edad después de cortarlo. Cuando llegó a clase con aquel grueso tronco le pidió a los niños que escogieran una fecha histórica que consideraran significativa y que, partiendo del último anillo de crecimiento, colocaran una banderita en el lugar correspondiente. Uno la clavó en el del año 1492, otro escogió el de 1968, hubo alguno que prefirió 1898; también la pusieron en 1914, en 1945 o en 1939. Finalmente, un niño la colocó en el último anillo. El profesor, extrañado, le preguntó por qué había escogido ese año. El niño le respondió: fue el momento en que mataron al árbol.
Finalista: Cumpleaños número 80, de María Laura Alarcón
Había tenido el cuidado de precisar la edad, por fin llegó su cumpleaños número ochenta. Crucé el geriátrico entre enfermeras que arrastraban ancianos.
Ella me esperaba.
—¿La encontraste, querida? —me preguntó con un hilo de voz.
—Sí, abuela. Estaba debajo de la cama.
Con una sonrisa que erizó mi piel, frotó el cristal entre sus manos nudosas y rezó: «Atrapada estoy, nueva seré…».
De pronto, el mundo se encogió. Frente a mí estaba una niña de ocho años.
— Lo siento — susurró, alejándose.
Desde adentro, yo golpeaba el vidrio mientras mi propio cuerpo se marchaba por el pasillo.
Finalista: La mejor opción para decorar el jardín, deRosalía Guerrero Jordán
Había tenido el cuidado de precisar la edad de los gnomos que había comprado: demasiado jóvenes todavía no habían aprendido a utilizar sus poderes, y demasiado ancianos ya no tenían ganas de usarlos. No había tenido suerte con las hadas: las primeras que compró eran demasiado jóvenes, y en cuanto las soltó se fugaron a un bosquecillo cercano; y las siguientes eran tan mayores que gruñían como brujas. En cuanto abrió la caja, los gnomos salieron en estampida en busca de las hadas. Sentada en el escalón decidió comprar una sirena que no pudiera escapar del estanque.
Inicio: 16/02/2026 19:00
Fin: 23/02/2026 00:00
Fallo: 23/02/2026 19:00
Ganador: El sombrero, de Paula Luque
Solo me deja llevarlo un rato: dice siempre, mientras acomoda el sombrero sobre mi cabeza. El fieltro roza mi pelo y me recorre un escalofrío que no sé nombrar. No conozco a ese hombre, pero aparece cada vez que la soledad pesa demasiado, ofreciéndome su silenciosa compañía. Mamá sale de la cocina, se seca las manos en el delantal y se queda inmóvil al verme. La sangre se le va del rostro.
—Manuel… —susurra—. ¿Qué haces con el sombrero del abuelo?
Inicio: 09/02/2026 20:00
Fin: 12/02/2026 12:00
Fallo: 16/02/2026 20:30
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: ¿Qué haces con el sombrero del abuelo?
Ganador: Deseo cumplido, de Jacobo Vieites Sánchez
¿Qué haces con el sombrero del abuelo? La pregunta lo dejó perplejo. En más de cincuenta años de matrimonio, su esposa jamás le había hablado así. Bajó la vista: sus manos eran pequeñas y suaves, y al mirarse en el espejo encontró el reflejo de un niño. Se había hecho realidad, pensó, el deseo de volver a ser joven.
Entonces entró en la habitación su nieto, avanzando despacio, con el cuerpo encorvado y arrugado de un anciano. También a él se le había cumplido el anhelo de ser adulto.
Ninguno de los dos, al cerrar los ojos, había tenido el cuidado de precisar la edad.
Finalista: El ritual, Susana Martínez San Vicente
¿Qué haces con el sombrero del abuelo? —me chilló mi madre cuando me vio con él en la cabeza.
—Nada —mentí. Fingí jugar a disfrazarme de caballero.
—Déjalo donde estaba.
Hice caso, esperando a que saliera de casa.
Cuando se marchó, probé a hacer lo mismo que hizo mi madre cuando fue el abuelo quien se marchó a dar un paseo.
Cogí el libro y leí las mismas palabras, observando la profundidad de las velas que encendí hasta que supe cómo pedirlo.
Aquella noche entendí que su magia era verdadera.
Mi madre nunca más volvió a casa.
Finalista: Papeles, de Jason Cornett Galdón
—¿Qué haces con el sombrero del abuelo?
Lo había encontrado en el hueco de un armario, junto a unos cajones donde se guardaban fotos, papeles, y recuerdos. Entre los papeles, una carta que nunca se envió, sin firma. Estaba dirigida a Herminia, hermana de la abuela. Su letra era inconfundible, con las enes en forma de u y las emes de w. Tras su muerte, se descubrió que la abuela escribía en secreto de manera compulsiva, sobre su rutina, sobre su familia, sobre sus sueños. Aquella carta era diferente y una frase la resumía: “Cuando se pone el sombrero, respiro; cuando se lo quita, me muero.”
Inicio: 02/02/2026 19:00
Fin: 05/02/2026 12:00
Fallo: 09/02/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Solo me deja llevarlo un rato
Ganador: El sombrero, de Paula Luque
Solo me deja llevarlo un rato: dice siempre, mientras acomoda el sombrero sobre mi cabeza. El fieltro roza mi pelo y me recorre un escalofrío que no sé nombrar. No conozco a ese hombre, pero aparece cada vez que la soledad pesa demasiado, ofreciéndome su silenciosa compañía. Mamá sale de la cocina, se seca las manos en el delantal y se queda inmóvil al verme. La sangre se le va del rostro.
—Manuel… —susurra—. ¿Qué haces con el sombrero del abuelo?
Finalista: Economía, de Manuel González Seoane
Solo me deja llevarlo un rato, dice que le quito independencia, que siempre hago lo mismo, que ya de niña era yo difícil y que nunca atendí sus buenos consejos de padre, que más me habría valido ser como mi hermano, que ahora es abogado y vive con holgura, no como yo, que sigo en la indigencia, como una jipi. Pienso en decirle que ese hermano mío al que adora nunca aparece, que soy yo quien lo saca a pasear todos los días. Pero callo y sigo empujando la silla de ruedas: a fin de cuentas, ya estamos llegando al acantilado.
Finalista: Huida, de Javi Rumí
Solo me deja llevarlo un rato, pero no importa: me basta con agarrar el ronzal. Me tranquiliza escuchar, detrás de mí, el chasquido metálico y regular de las herraduras sobre la acera. Manolo dice que, en cuanto salgamos de la ciudad, me enseñará a montarlo. Claro que eso será si no nos pillan antes. A estas horas, los cuidadores ya habrán visto nuestras camas vacías y puesto en marcha la búsqueda. No por nosotros, que solo somos dos viejos, sino por el animal. Al fin y al cabo es el unicornio más hermoso de toda la residencia.
Inicio: 19/01/2026 19:00
Fin: 29/01/2026 12:00
Fallo: 02/02/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Ya está aquí otra vez la corriente de aire
Ganador: Dinastía, de Alejandra Grajera Vega
Ya está aquí otra vez la corriente de aire –dijo el piloto por megafonía–. No se preocupen: notarán movimientos bruscos del avión, normales en este tipo de turbulencias.
–¿Normal?, ¿A quién se le ocurriría pensar que esto es normal? –dije.
–A mi hijo –contestó el señor que ocupaba el asiento de al lado–. El piloto es mi hijo.
Asentí educadamente. Me coloqué el antifaz y me dormí.
Al despertar, en el aterrizaje, el señor no estaba y, en su lugar, había un chaval de unos doce años jugando a videojuegos.
Ojiplática pregunté:
–¿Tu papá…?
–En la cabina. Solo me deja llevarlo un rato.
Finalista: Memento mori, de José Francisco Sánchez Lozano
Ya está aquí otra vez la corriente de aire. Vivo en el lomo hueco de un diccionario, entre polvo y papel, y sé pasar desapercibido: quieto, como una errata. De noche paseo por los cantos de los libros. Siempre me ha preocupado el frío, pero hoy el aire no viene de la ventana: es ese lector que vuelve a consultar. Al abrir el diccionario me ve, se asusta. Pierdo el equilibrio, caigo entre dos páginas. Cierra de golpe y me deja pegado en la palabra “espachurrado”.
Finalista: Postal de un ignorante del amor, de María Angeles Rodríguez Navarro
Ya está aquí otra vez la corriente de aire que mece, al compás de los tres violines de Bach, enérgicamente, su mecedora. No se trata de un fenómeno paranormal, simplemente el mueble permanece respetuosamente en la esquina del porche orientado al norte, de la que fue nuestra casa. Era su rincón favorito, cerca de la morera. Ella, menuda, siempre con un pastor alemán a los pies y posteriormente, el Mali indomable y consentido en el regazo. Escuchaba desde ahí música clásica, Sabina, Serrat y leía. Levantaba la mirada de vez en cuando hacia nuestras nietas que jugaban en la piscina, sonreía. Entonces yo, ignorante, no la veía; ahora sí…
Inicio: 19/01/2026 19:00
Fin: 26/01/2026 00:00
Fallo: 26/01/2026 19:00
Ganador: Cosas sin importancia, de María Sergia Martín González
Por si una noche decide devolvernos lo que se llevó, nunca candamos la puerta. Más que por esperanza, por rutina. Desde que el mar se tragó a mi hermano, cada ola trae algo distinto: un zapato, un diente, un mechón de pelo… cosas sin importancia. Esta noche, la puerta se abrió de golpe. Entró un niño empapado. Tenía sus ojos, pero distintos. Hizo un amago de sonrisa y extendió la mano. En la palma sostenía un puñado de barro negro.
—Dice el mar que esto es tuyo —susurró.
El barro cayó al suelo; buscó hueco entre mis pies y, al tocar mis tobillos, comenzó a morderme, como si me reconociera.
Inicio: 12/01/2026 19:00
Fin: 15/01/2026 12:00
Fallo: 19/01/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Añoro ese sabor tan delicioso a perejil y a ajo bien picado
Ganador: Animado, de Nuria Rozas Álvarez
Añoro ese sabor tan delicioso a perejil y a ajo bien picado de los guisos de mi madre. Por eso, cuando regreso a casa y está cocinando, revoloteo cerca de ella a ver si pillo algo. Disfruto apoyando la barbilla sobre su hombro para admirar cómo maneja el cuchillo. Sin embargo, ya no le gusta que le haga esas cosas. Ahora, en cuanto me acerco, se quita enseguida el delantal y le dice apenada a mi padre: «Ya está aquí otra vez la corriente de aire».
Finalista: Tragedia griega, de Ana María Abad García
Añoro ese sabor tan delicioso a perejil y a ajo bien picado que emanaba de tu boca cuando me besabas entre bastidores, justo antes de mi actuación. Por más que le juré a tu marido que se debía a los boquerones del catering y que no había nada entre nosotras, se puso como loco cuando detectó su leve rastro en mis labios, durante la escena en la que yo debía besarlo a él. La crítica dice que fue la mejor interpretación de su vida. Lástima que fuera la última, debido a esa desgraciada confusión con el puñal que tenía que clavarle y que -ups- resultó no ser de atrezo.
Finalista: Pajarillos inocentes, de Miguel Ángel Viso Camenforte
Añoro ese sabor tan delicioso a perejil y a ajo bien picado. Mi flequillo apenas superaba la altura de la encimera. Me decía, pajarillo, acércame el trapo de la cantarera. Toma pajarraco, aquí tienes. Por la tabla de cortar, circulaban las verduras hasta quedar troceadas. Pajarillo, vamos a dar de comer a las gallinas. Le ponía nombres a todas: Dolores, Angustias, Fragilidad. Se sentaba en un viejo ladrillo de obra a verlas picotear. Yo me sentaba encima de él. Y el sol de verano iba y venía sin relojes que lo ataran. Pajarillo, no quiero que te vayas. Pajarraco, nunca me iré, te lo prometo. Ojalá hubiera podido cumplir esa promesa.
Inicio: 05/01/2026 19:00
Fin: 08/01/2026 12:00
Fallo: 12/01/2026 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Comenzó a morderme, como si me reconociera
Ganador: Intolerancias, de José Luis González Jiménez
Comenzó a morderme, como si me reconociera de una vida anterior, de otros tiempos. Al principio, eran mordiscos mínimos, cariñosos, que apenas me provocaban un agradable cosquilleo. Empezó por los tobillos y fue ascendiendo; muslos, vientre, brazos, pecho… Cuando llegó al cuello, noté que apretaba sus colmillos con más fuerza. Mi yugular quedó marcada con dos puntos sanguinolentos. Desde entonces, no me importa dormir de día y salir sólo cuando anochece. Ni huir de crucifijos y de espejos. Si acaso, echo de menos los boquerones en vinagre de mamá. Ya ni siquiera los pruebo. Y añoro ese sabor tan delicioso a perejil y a ajo bien picado.
Finalista: El último adiós, Sara Barbera Sánchez
Comenzó a morderme, como si me reconociera. Hasta entonces no había llorado. Me limité a firmar papeles, a recoger sus pertenencias, a decir gracias. Ya en casa, abrí la bolsa: su reloj, la alianza, el traje de los domingos cuidadosamente doblado, la corbata azul que le regalé. Al sacarla, la dentadura postiza se cerró de golpe sobre mi dedo. Solo entonces asomaron las lágrimas. Ni muerto dejaba de doler.
Finalista: No hay mayor condena que la del tiempo, de Alejandro Orte Villalba
Comenzó a morderme, como si me reconociera, desenterrando de sus instintos más primarios un recuerdo mecánico. Primero despacio, casi con timidez, tratando de degustar cada bocado. Luego cada vez más deprisa, con ansia, buscando destrozar mi carne con sus salvajes dentelladas.
Yo esperé pacientemente durante todo el ritual hasta que, al final, en su boca solo quedó el sabor de la frustración de ver que mi piel seguía intacta. Limpié su densa baba de mi brazo y miré con satisfacción a la mesilla de noche, donde, en un vaso con agua, descansaba su dentadura postiza.
– Definitivamente, ya no es usted lo que era, señor Lecter.
Inicio: 22/12/2025 19:00
Fin: 01/01/2026 12:00
Fallo: 05/01/2026 22:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Por si una noche decide devolvernos lo que se llevó
Ganador: Cosas sin importancia, de María Sergia Martín González
Por si una noche decide devolvernos lo que se llevó, nunca candamos la puerta. Más que por esperanza, por rutina. Desde que el mar se tragó a mi hermano, cada ola trae algo distinto: un zapato, un diente, un mechón de pelo… cosas sin importancia. Esta noche, la puerta se abrió de golpe. Entró un niño empapado. Tenía sus ojos, pero distintos. Hizo un amago de sonrisa y extendió la mano. En la palma sostenía un puñado de barro negro.
—Dice el mar que esto es tuyo —susurró.
El barro cayó al suelo; buscó hueco entre mis pies y, al tocar mis tobillos, comenzó a morderme, como si me reconociera.
Finalista: El regreso, de Marta Mayol Font
Por si una noche decide devolvernos lo que se llevó dejamos una luz en la ventana. Los años pasan, pero jamás olvidamos encenderla cuando nos vamos a dormir. Un día llaman a la puerta de madrugada. Nos levantamos corriendo a abrir. Es un hombre con la piel cuarteada y ojos tristes. Tardamos en reconocer sus gestos. Su olor. Nuestro hijo, después de tanto tiempo. Nos abraza. Lo tocamos. Lo besamos. No sentimos nada al oírlo decir papá, mamá. Le ofrecemos un café; qué menos. Al volver a la cama dejamos la luz encendida, por si lo que esperamos sigue ahí fuera, buscando el camino.
Finalista: Esperando al señor Pérez, de María del Pilar Granado Rico
Por si una noche decide devolvernos lo que se llevó, nos asomamos los tres siempre a la ventana antes de irnos a la cama. Pero cada mañana, irremediablemente, uno de nosotros se despierta atragantado, con la boca llena de sangre. No sabemos cómo lo hace, ni para que los quiere ese maldito roedor. Pensábamos que pararía cuando se nos terminaron los de leche, pero entonces empezó a arrancarnos los definitivos. A mí solo me quedan 6, y a mis hermanos 5. Por eso esta noche, me he traído a casa al gato del vecino, que también tiene buenos dientes.
Inicio: 22/12/2025 19:00
Fin: 29/12/2025 12:00
Fallo: 29/12/2025 19:00
Ganador: Herencia, de Plácido Romero Sanjuán
No recordaba haberlo escondido tan bien. Había olvidado dónde guardé aquel sobre. Lo oculté hace quince años, después de aceptar un dinero que nunca debí aceptar. Quedó perdido en un libro que jamás terminé de leer. Durante la limpieza previa a la mudanza, mi hija lo encontró. La observé desde el pasillo, en silencio. La vi detenerse, abrir el sobre, revisar los billetes. Su rostro pasó de la sorpresa a un cálculo silencioso. Vaciló apenas un instante. Luego lo metió en su bolso, igual que hice yo cuando lo recibí. Supongo que algunos hábitos se heredan sin querer.
Inicio: 15/12/2025 19:00
Fin: 18/12/2025 12:00
Fallo: 22/12/2025 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Supongo que algunos hábitos se heredan sin querer
Ganador: Esperas, de Alberto Moreno Sánchez-Izquierdo
Supongo que algunos hábitos se heredan sin querer. Mi padre pasa las horas mirando al cielo, esperando a que algún avión nos vea. Y mi hermano… igual: ambos gastan su escasa energía dibujando en la playa un SOS gigante, que la maldita marea siempre devora.
Mis genes, en cambio, son diferentes: yo me dedico a pescar, a escalar palmeras, a reformar la cabaña… Y procuro no detenerme nunca.
Al atardecer, tras la cena, también nos dormimos en posturas distintas: papá y mi hermano bocarriba, mirando al cielo; y yo de lado, observando las fauces de ese maldito océano, por si una noche decide devolvernos lo que se llevó.
Finalista: Cartografía del dolor, de Maria Sergia Martín González
Supongo que algunos hábitos se heredan sin querer. Cada tarde, el niño frágil, siempre enfermo, se acurrucaba junto a su abuela mientras ella cosía muñequitos de trapo.
—Son para que mejores—murmuraba, guardándolos bajo llave.
Una noche, mientras ella dormía, el niño abrió el cajón. Acarició cada muñeco, muy despacio. Reconoció cada puntada, cada aguja hundida… Allí estaban sus fiebres, sus caídas, sus huesos mal soldados. Borró sus lágrimas de un manotazo. Sacó un muñeco nuevo. Le ató cabellos de su abuela y, copiando el gesto con que ella cosía, le clavó un alfiler. La anciana despertó de golpe, llevándose una mano al pecho.
—¿Era así, verdad, abuela?
Finalista: El lugar reservado, de Juan Reina Obrer
Supongo que algunos hábitos se heredan sin querer. Mi padre ponía siete platos, aunque solo éramos seis; dejaba la silla del rincón libre, «por si alguien llega tarde», decía. Nadie la ocupaba nunca, pero a veces el vaso se empañaba. Ayer, al cerrar su ataúd, conté las sillas del velatorio: una más que los vivos. Cuando todos se fueron y la sala quedó vacía, oí crujir la madera. No levanté la vista. Ya había encontrado su asiento.
Inicio: 08/12/2025 19:00
Fin: 11/12/2025 12:00
Fallo: 15/12/2025 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: No recordaba haberlo escondido tan bien
Ganador: Herencia, de Plácido Romero Sanjuán
No recordaba haberlo escondido tan bien. Había olvidado dónde guardé aquel sobre. Lo oculté hace quince años, después de aceptar un dinero que nunca debí aceptar. Quedó perdido en un libro que jamás terminé de leer. Durante la limpieza previa a la mudanza, mi hija lo encontró. La observé desde el pasillo, en silencio. La vi detenerse, abrir el sobre, revisar los billetes. Su rostro pasó de la sorpresa a un cálculo silencioso. Vaciló apenas un instante. Luego lo metió en su bolso, igual que hice yo cuando lo recibí. Supongo que algunos hábitos se heredan sin querer.
Finalista: Extraterrestre olvidadizo, de Manuel Vega Pérez
No recordaba haberlo escondido tan bien. Recorrí la galaxia entera en mi nave, revisando sistemas estelares, cinturones de asteroides y lunas heladas. Nada parecía estar fuera de lugar… hasta que lo sentí: un calor familiar que vibraba entre planetas. Sigilosamente, me acerqué a la órbita de un mundo azul y lo vi, suspendido y brillante, oculto tras una nube de polvo cósmico que yo mismo había colocado. Con cuidado, lo agarré sin quemarme y lo llevé conmigo. Los humanos, mirando al cielo, exclamaron: —¡El Sol! ¡Se llevan el sol!
Finalista: Hasta luego, Lucas, de Juana María Igarreta Egúzquiza
No recordaba haberlo escondido tan bien. Sólo que fue antes de abrir la puerta a Matilde, que alternaba timbrazos y voces acompañada de su gatita negra recientemente recogida de la calle. Su vieja lavadora estaba perdiendo agua y necesitaba ayuda.
Llegó el 22 de diciembre y el boleto no había aparecido. “Tampoco me iba a tocar”, pensó Lucas intentando consolarse.
Al volver de pasar las navidades con la familia, encontró bajo su puerta una nota: «Gracias por todo, Lucas. Siento no haberte dado un abrazo de despedida. Te deseo lo mejor. Ah, a la gatita he decidido llamarla Fortuna».
Inicio: 01/12/2025 19:00
Fin: 04/12/2025 12:00
Fallo: 08/12/2025 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Un policía se detiene frente a él
Ganador: Caso abierto, de Andrea Cidad Diaz
Un policía se detiene frente a él y le ofrece una carpeta llena de documentos y fotografías.
—Esto es todo lo que tenemos hasta ahora.
—¿Cómo es posible? Quince víctimas y ninguna pista que nos acerque al autor, algo se nos está escapando.
—Catorce víctimas, señor.
—¡Ah, catorce! Entonces claro, esas no son suficientes ¿verdad? ¡Una debería bastarnos, céntrate en lo importante!
Había dado por hecho que a estas alturas ya habrían encontrado el siguiente cuerpo; no recordaba haberlo escondido tan bien.
Finalista: La siguiente sonrisa, de Lorenzo Jaro Arias
Un policía se detiene frente a él. Marcelo observa el espejo. El gesto severo del agente es suyo, la mirada también. ¿Cómo es posible?, no hay nadie más en la habitación. Pero algo no encaja, la imagen empieza a sonreír y él, no. El gesto se deforma, los ojos se abren desmesuradamente y una mano atraviesa el vidrio sin romperlo agarrándolo con fuerza de la garganta. Intenta gritar, pero el sonido se quiebra antes de salir. De un tirón desaparece entre el ruido de cristales rotos. La habitación vuelve a quedar vacía. Ahora, los encargados recogen los restos y colocan un nuevo espejo. La atracción sigue abierta.
Finalista: Vidas apresuradas, de Marta Fernández Pérez
Un policía se detiene frente a él.
– Señor, ¿podría explicarme qué hace aquí parado delante de todas esas personas?
– Pues verá, iba caminando y me di cuenta de que estaba muy cansado. Me paré, pensé en la vida tan acelerada que llevo y me sentí agotado. Llevo aquí tres horas.
El hombre que está detrás de mí me preguntó si me encontraba bien. Le expliqué. Se cruzó de brazos y no se ha vuelto a mover. Del resto no sé nada. El agente, intrigado y sin refuerzos, decidió recorrer toda la fila porra en mano. Con él contaba cincuenta y siete.
Inicio: 17/11/2025 19:00
Fin: 27/11/2025 12:00
Fallo: 01/12/2025 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: En la goma de sus calzoncillos
Ganador: Marcado, de María Eugenia Cicuéndez Martínez
En la goma de sus calzoncillos la aguja se mueve con destreza. Con los pespuntes precisos acaba lo que el hijo le ha pedido.
-Verás, madre, qué bien vamos a estar.
Vestido y con la maleta, se despide de todas: la madre, la mujer embarazada y las mellizas juguetonas, que están empezando a andar. En ellas va pensando cuando baja del avión, nervioso, con la ilusión de una nueva vida. En la casa que van a tener, una habitación para ellos, otra para la abuela y las niñas. Un perro también, decide, cuando el pastor alemán que sujeta un policía se detiene frente a él.
Finalista: Pluriempleo, de Rubén Rodríguez Rísquez
En la goma de sus calzoncillos su madre le cose las iniciales del nombre y del apellido. Hoy le ha dado por ahí. Él lo acepta resignado y, cuando la mujer acaba su tarea, toma la prenda y se la coloca por encima del uniforme. Después, se viste para ir al trabajo.
—Ve con cuidado, que en la gran ciudad nunca se sabe. —Él se agacha y recibe el beso de rigor en la frente.
De camino a la redacción cae en la cuenta y repasa mentalmente las capacidades de sus archienemigos, ya que, si alguno tuviera rayos X, podría descubrir su identidad secreta.
Finalista: La colada, de Juan Dols
En la goma de sus calzoncillos noté un abultamiento que pensé serían restos de algún clínex extraviado. Me fijé mejor y descubrí que se trataba de un pequeño cilindro escondido en un falso pliegue. Lo saqué cuidadosamente, entre perpleja y curiosa, comprobando que era una especie de cápsula. La abrí y apareció un papel enrollado. Me sequé bien las manos todavía húmedas después de haber tendido casi toda la colada y lo desenrollé. Internet confirmó lo que venía rumiando desde hacía días. No recordaba el número exacto pero sabía que acababa como el gordo. Me dijo que lo había perdido. Y así iba a ser.
Inicio: 17/11/2025 19:00
Fin: 24/11/2025 12:00
Fallo: 24/11/2025 19:00
Ganador: Algo inacabado, de Arantza Enjuto
Te reinsertan en unos grandes almacenes, entre cosméticos estresados y paraguas que hablan del tiempo. Un técnico de bata estrellada te ajusta las emociones y te sopla polvo lunar del olvido. Cuando la dependiente te acomoda en el estante de ofertas, un tostador te confiesa que antes fue un poeta y que ahora solo quema pan. Te preguntas qué fuiste antes, y justo entonces, una vieja lámpara susurra: Yo te iluminaba cuando escribías. El pan salta, el aire huele a pasado, y tú recuerdas: eras el poema que él nunca terminó.
Inicio: 10/11/2025 19:00
Fin: 13/11/2025 12:00
Fallo: 17/11/2025 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: El poema que él nunca terminó
Ganador: Pablo y Neruda, de Esteban Torres Sagra
El poema que él nunca terminó siempre acababa en la papelera de sus amantes. Quería ser original y despedirse con uno tras cada cita, pero las señoras no lo contrataban precisamente por sus rimas, ni aquello era amor, por muy romántico que fuese Pablo y se ganase la vida con “su métrica”.
Bajó el precio a doscientos ochenta euros sólo por devolverles un billete de veinte, con un verso de Neruda previamente manuscrito, al dar el cambio; pero ni así pudo compartir su gusto por la poesía: todas, sin excepción, se lo devolvían, sin leer, como propina, en la goma de sus calzoncillos.
Finalista: Distracciones, de Pablo Vázquez Pérez
El poema que él nunca terminó lo dejó amontonado con otros romances, relatos inacabados y novelas que nunca concluiría. Retiró de la mesa del despacho esa pila de papeles. Sacó del cajón unos folios con el membrete gubernamental impreso.
Y siguió firmando penas de muerte.
Finalista: Incompleto, de Santiago Eximeno
El poema que él nunca terminó forma parte de una larga lista de actos inconclusos, entre los que destacan el beso que aquel chico le negó, las disculpas que su madre no aceptó, los abrazos que su padre rechazó y, sobre todo, la carta en la que lo explicaba todo con detalle, olvidada en un cajón del armario, que nadie quiso leer después de descubrir su cuerpo inerte flotando en el río.
Inicio: 03/11/2025 19:00
Fin: 06/11/2025 12:00
Fallo: 10/11/2025 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Te reinsertan en unos grandes almacenes
Ganador: Algo inacabado, de Arantza Enjuto
Te reinsertan en unos grandes almacenes, entre cosméticos estresados y paraguas que hablan del tiempo. Un técnico de bata estrellada te ajusta las emociones y te sopla polvo lunar del olvido. Cuando la dependiente te acomoda en el estante de ofertas, un tostador te confiesa que antes fue un poeta y que ahora solo quema pan. Te preguntas qué fuiste antes, y justo entonces, una vieja lámpara susurra: Yo te iluminaba cuando escribías. El pan salta, el aire huele a pasado, y tú recuerdas: eras el poema que él nunca terminó.
Finalista: Mancha imborrable, de Plácido Romero Sanjuán
Te reinsertan en unos grandes almacenes tras años de condena. Es tu oportunidad de empezar de nuevo. Él trabaja en Ropa Deportiva; tú, en el Departamento de Limpieza. Pasas la fregona cerca de su sección solo para verlo. Nunca se fija en ti. Le observas atender a clientas cincuentonas y algo oscuro te retuerce por dentro. Pero nunca le hablas. No te atreves. Temes que tu pasado le asuste, que descubra lo que hiciste. Hasta que una mañana no viene. Ese mismo día, por la tarde, la policía golpea tu puerta. Y solo entonces comprendes que ha vuelto a ocurrir.
Finalista: Fantasmas del pasado, de Jose Miguel Leiva Murillo
Te reinsertan en unos grandes almacenes. Te proporcionan una nueva identidad, lejos de donde todos menos tú han acabado entre rejas. Te tiñes y te dejas barba pensando que servirá de algo si te encuentran. Desconfías de cada cliente aunque esbozas tu mejor sonrisa. Un día escuchas un ruido en los probadores tras el cierre. Te acercas en la penumbra con el corazón desbocado y la mano en el bolsillo amartillando el pequeño revólver. De repente ¡bum! Un corcho salta, el champán corre y tus compañeros estallan en risas. Y tú no te lo esperas porque ni siquiera recuerdas la fecha de cumpleaños que te inventaste.
Inicio: 20/10/2025 19:00
Fin: 30/10/2025 12:00
Fallo: 03/11/2025 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Los ojos tristes de la pequeña prisionera
Ganador: Servicios a la comunidad, de Salvador Terceño Raposo
Los ojos tristes de la pequeña prisionera preparan su sonrisa acuosa mientras Bianca agita la bola. Cuando, al fin, la apoya en la mesa, los copos giran, dibujando bucles de tormenta imposible. Bianca observa a través del cristal, embelesada. La casita permanece inmóvil junto al abeto inerte. La minúscula niña sonríe y saluda con la mano, junto al muñeco de nieve.
—¡Parece tan real! —exclama Bianca.
Y la prisionera cuenta los días que lleva recluida y los que restan de la condena, rezando para que sea verdad lo que le prometieron: que, tras devolverte a tu tamaño, no quedan secuelas y te reinsertan en unos grandes almacenes.
Finalista: La víctima equivocada, de Rosalía Guerrero Roldán
Los ojos tristes de la pequeña prisionera observan cómo las cucarachas corretean entre sus piernas sin atreverse a tocarla. Una rata surge de la oscuridad y se acerca a la niña. Olisquea el aire fétido y trepa por su muslo lechoso, buscando el mejor mordisco.
La niña no dice nada, ni siquiera se mueve. De repente, su mano huesuda atrapa a la rata, la acerca a sus labios, y de un bocado le arranca la cabeza. Mientras la mastica mira a su captor. Sonríe al comprobar que el hombre está temblando.
Finalista: Caso abierto, de German Michoa Pinilla
Los ojos tristes de la pequeña prisionera miraban fijamente a la cámara. Al inspector Gámez se le hacía cada día más difícil investigar estos casos, pero para resolverlos tenía que ver estos horribles videos. Poco a poco el ángulo de visión sefue abriendo y pudo ver la jaula. Un poco más y tendría un hilo del que tirar. Quedaban pocos segundos de grabación, pero esperaba que fueran suficientes. Esos bastardos son muy listos, pero siempre hay alguno que comete un error. Tres, dos, uno y pausa. Cuando por fin pudo ver algo de la habitación donde estaba la niña reconoció horrorizado su propio sótano.
Inicio: 20/10/2025 19:00
Fin: 27/10/2025 12:00
Fallo: 27/10/2025 19:00
Ganador: La tribu caníbal, de Norberto Gabriel Urciuoli Barber
Deja ya de jugar con la comida, le dijo su madre, y la niña se alejó de la jaula mirando los ojos tristes de la pequeña prisionera.
Inicio: 13/10/2025 19:00
Fin: 16/10/2025 12:00
Fallo: 20/10/2025 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Deja ya de jugar con la comida.
Ganador: La tribu caníbal, de Norberto Gabriel Urciuoli Barber
Deja ya de jugar con la comida, le dijo su madre, y la niña se alejó de la jaula mirando los ojos tristes de la pequeña prisionera.
Finalista: Una madre clásica, de Rafael Blasco López
Deja ya de jugar con la comida, ¿acaso no sabes que cuando la maltratas pierde sabor y propiedades? Ya eres mayorcito para andar siempre con las mismas tonterías, ¿cuándo piensas madurar? Mira a tu padre, hecho y derecho, siempre viajando para alimentarnos, esforzándose cada día para traernos productos de mayor calidad, ¿ignoras que estos vienen de una raza milenaria? ¡Si los dejas sin oxígeno se mueren y luego saben peor! Anda, entra al humano a la nave y ponle el casco antes de que se muera. ¡Y si tienes hambre, te esperas a que lleguemos a Venus!
Finalista: Nuestro hijo, de Alberto Moreno Sánchez-Izquierdo
Deja ya de jugar con la comida, dices tú.
Y termina de desayunar, le digo yo.
Después, en silencio, ambos nos miramos sin vernos, como si entre nosotros hubiese una espesa niebla. Y salimos de casa: tú, al taller; yo, al súper. Como cualquier día normal.
De regreso, hacemos todo lo posible por no preguntarle qué tal en el cole. Ni sacamos sus juguetes favoritos. Y sobre todo, aunque cueste, evitamos hacerle cosquillitas en el sofá. Pero lo que no logramos evitar, ni tú ni yo, es regresar a ese momento mágico de sentarnos, juntos, sobre la cama vacía, para leerle aquel cuento que tanto le gustaba.
Inicio: 06/10/2025 20:00
Fin: 09/10/2025 12:00
Fallo: 13/10/2025 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Cuando encienda el volcán
Ganadora: Hecatombe programada, de Carolina Torres Cabello
Cuando encienda el volcán el humo ascenderá y la fauna huirá despavorida. La lava descenderá, imparable, por la ladera de la montaña, engullendo todo lo que encuentre en su camino. La gran lengua ardiente irá lamiendo toda la flora del lugar: las margaritas blancas con su botón amarillo en el centro, los troncos de los árboles caídos sobre el antiguo lecho del lago, las pequeñas florecillas azules que bordean el valle, todo quedará sepultado de un rojo incandescente. Unas burbujas espesas estallarán en la superficie…
—¡Carola, cómete el arroz a la cubana y deja ya de jugar con la comida!
Finalista: El castigo de arder, de Raúl Martín San Miguel
Cuando encienda el volcán, no huiré. Me acercaré como lo hice la primera vez que robé el fuego. No busco la gloria sino la chispa. Tocaré la lava con manos que ya conocen el castigo. No hay otra manera: quien ha tocado la llama tiene que arder. A partir de ahora, las noches de los hombres no volverán a apagarse. Después, cierro el mechero, lo guardo en el bolsillo y me quedo mirando el reflejo del fuego en la ventana. El castigo, al final, era esto. Traer la luz a un mundo que ya no la necesita.
Finalista: Cuando llega papá, de Francisco Javier Ramos Fernandez
Cuando encienda el volcán tengo que trepar a los sillones para no pisar la lava y luego saltar de la mesa al aparador del salón y de ahí al pasillo. Una rápida carrera hasta el dormitorio, meterme bien bajo las sábanas y taparme fuerte los oídos. Mamá me da la salida en cuanto escucha girar las llaves en la cerradura. Yo río y corro y me escondo. Soy muy rápido. Pero esta noche no le voy a hacer caso y pienso escuchar tras la puerta todo lo que pase. Porque creo que me esconden algo.
Inicio: 22/09/2025 19:00
Fin: 02/10/2025 12:00
Fallo: 06/10/2025 20:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: Todo va a quedar entre guay y perfecto
Ganador: Hijo de dioses, de Iris Montero Muñoz
Todo va a quedar entre guay y perfecto, piensa mientras termina la maqueta para el colegio. Pinta las casitas, coloca arbolitos de papel y dibuja un río con témpera azul. Para finalizar, con sumo cuidado, coloca a los diminutos hombrecillos en el medio de la ciudad. Hace una última comprobación para ver que todos están preparados y ríe satisfecho con su súper creación. Pone por encima una tapa a la que hace unos pequeños agujeros. Quiere que los habitantes estén vivitos y coleando cuando encienda el volcán.
Finalista: Instrucciones para desaparecer, de María Sergia Martín González
Todo va a quedar entre guay y perfecto. Eso pensé la primera vez que dejé de hablar en la mesa. Nadie dijo nada. Luego dejé de pedir agua por las noches, de saltar charcos, de preguntar la hora, de hablar. De reír. Nada. Fui borrando mi cuerpo con cuidado, como quien se desmaquilla. Pasé días tras las cortinas, esperando que alguien me buscara. Jamás lo hicieron. Una noche escondí mi nombre dentro de un calcetín desparejado. Después ya no hubo cumpleaños ni dibujos en la nevera ni rastro mío en las fotos. Funcionó de maravilla hasta que llegó la niña nueva y preguntó por mí en voz alta.
Finalista: Mi hada madrina, de Eva García Martín
«Todo va a quedar entre guay y perfecto», afirmó agitando la varita con desparpajo. La tetera subió a la mesa, la mancha del mantel se hizo invisible, la tarta quemada se deshorneó el tiempo preciso para estar deliciosa, los pedazos de porcelana se recompusieron en tazas, mi mejilla magullada recuperó el color y las palabras que aún rebotaban por las paredes, rojas, enormes y en mayúsculas, enmudecieron. Me miró sonriente y orgullosa. Asentí agradecida para no desilusionarla y le envié un beso mientras se esfumaba, pero seguía escuchando crujidos de corazón roto en mi pecho, así que supuse que su magia infantil no servía para arreglar cualquier estropicio.
Inicio: 22/09/2025 19:00
Fin: 29/09/2025 12:00
Fallo: 29/09/2025 19:00
Ganador: El placer de una buena cerveza, de Miguel Ángel Arques Antón
En aquella buhardilla nunca nos faltaron la cerveza ni Bukowski, y mira que ya llevaba unos cuantos años muerto, pero cada jueves sin falta se aparecía en nuestra tertulia literaria. Las primeras veces nos amedrentó bastante, pero tras varias sesiones nos acostumbramos a él y a sus comentarios más que interesantes.
Luego vinieron Gala y Proust, que nos dejaban embobados cada vez que abrían la boca. Pero poco a poco han ido viniendo más y ya casi ni nos dejan hablar. Así que, hartos de tanto genio literario, los hemos dejado arriba con sus cosas y nos hemos ido al bar de abajo a disfrutar de la cerveza.
Inicio: 15/09/2025 18:55
Fin: 18/09/2025 12:00
Fallo: 22/09/2025 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: No los puedo dejar tirados
Ganador: Después de clase, de Javier Fernández Niño
No los puedo dejar tirados porque mañana también habrá que jugar. Soldaditos de plástico azules, verdes y marrones. Guardo mis reconvertidos cañones de aire en el estuche y vuelven a ser bolígrafos. Ya escucho el zumbido del robot. Viene a por los hirientes, inútiles, granos de arroz. A por los trozos de papel, imaginarios parapetos del enemigo o escombros de edificios derruidos. Viene a borrar las asombradas bocas dibujadas en la alfombra que, por no tener, ya ni tienen hambre. He de hacer los deberes. Mientras los termino, sé que todo va a quedar entre guay y perfecto.
Finalista: Cena en familia, de Álvaro García Pariente
No los puedo dejar tirados, pero es lo que me pide el cuerpo cuando los veo comerse las croquetas que me ha llevado toda la mañana amasar y freír. Mi marido deglute sin levantar la vista del periódico y sin que de sus fauces salga el mínimo agradecimiento. Mi hija con una mano las picotea y con la otra teclea en el móvil. Mi suegra las critica, pero las devora para olvidar el hambre de la posguerra. Temo que algo sospeche al verme maquillada y sin delantal. En mi bolso guardo un boleto premiado y en cuanto se coman la última croqueta ahí se quedan.
Finalista: Una mala decisión, de Mario Doñate Calle
No los puedo dejar tirados. La cabeza de Pete da vueltas sin control a recuerdos, risas y planes. Tantas horas juntas ensayando, tocando… Pete se levanta la capucha cuando una fina lluvia empieza a caer. Nuestra historia debe terminar ahora, se dice a sí mismo, lo siento por ellos. Sus ojos se humedecen y el frío le hace tiritar. No tenemos futuro, chicos; he de seguir mi camino. Pete ensaya excusas para poner punto final. Un colega mío, Ringo, puede venir en mi lugar. La lluvia improvisa una melodía sobre las calles mojadas de Liverpool.
Inicio: 08/09/2025 06:55
Fin: 11/09/2025 12:00
Fallo: 15/09/2025 18:55
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda es: A disfrutar de la cerveza
Ganador: Lealtad inquebrantable, de Joaquín Álvarez Dorado
A disfrutar de la cerveza fría, casi helada. Y del pan recién hecho. Y de un paseo por el monte con el sol y el viento en la cara. Y de algunos otros placeres vetados durante estos años. Sin olvidarme, eso sí, de atracar una sucursal antes de que cierren para que vuelvan a meterme entre rejas, que el lunes es la final de la liga de funcionarios contra reclusos y no los puedo dejar tirados.
Finalista: Celos explosivos, de Fran Broch
“A disfrutar de la cerveza bien fría mientras ves el fútbol, como a ti te gusta”, dijo mientras le servía una jarra helada acompañada de un bol rebosante de patatas fritas y frutos secos. Como a él le gustaba. A continuación, fue a la cocina, guardó la vajilla, limpió un poco la encimera y abrió, sin encenderlos, los fogones del gas. Antes de salir de casa volvió al salón y se despidió de él con un beso en la frente, sin mencionarle en ningún momento lo del sujetador que había encontrado esa misma tarde debajo de la cama del dormitorio.
Finalista: El último brindis, de Zigor Eguia Lejardi
¡A disfrutar de la cerveza! –dijo el tabernero– ¡A esta ronda invito yo!
Los soldados brindaron con sus jarras, y se bebieron de golpe el líquido dorado. Lo que no podían entender era que, después de todas las atrocidades que habían cometido en el pueblo, el tabernero se mostrara tan servicial. Eso solo podía significar que era un cobarde despreciable, así que, para darle un escarmiento, el sargento decidió que pasarían la noche bebiendo y después quemarían la taberna. Los soldados nunca habían probado un vino tan delicioso como el de aquel pueblo, pero la cerveza, sin embargo, tenía un extraño regustillo a almendras.
Inicio: 01/09/2025 18:50
Fin: 04/09/2025 12:00
Fallo: 08/09/2025 19:00
La frase de inicio para los microrrelatos de esta ronda: En aquella buhardilla nunca nos faltaron la cerveza ni Bukowski
Ganador: El placer de una buena cerveza, de Miguel Ángel Arques Antón
En aquella buhardilla nunca nos faltaron la cerveza ni Bukowski, y mira que ya llevaba unos cuantos años muerto, pero cada jueves sin falta se aparecía en nuestra tertulia literaria. Las primeras veces nos amedrentó bastante, pero tras varias sesiones nos acostumbramos a él y a sus comentarios más que interesantes.
Luego vinieron Gala y Proust, que nos dejaban embobados cada vez que abrían la boca. Pero poco a poco han ido viniendo más y ya casi ni nos dejan hablar. Así que, hartos de tanto genio literario, los hemos dejado arriba con sus cosas y nos hemos ido al bar de abajo a disfrutar de la cerveza.
Finalista: Tempus Fugit, de Mario Doñate Calle
En aquella buhardilla nunca nos faltaron la cerveza ni Bukowski. El frío se colaba por las ventanas que malcerraban y la humedad calaba paredes y huesos, pero todo lo combatíamos con risas y caricias. Luego, el tiempo pasó a cuchillo, derribando tabiques y hundiendo techos. Se cubrió de verdín nuestra cama y floreció el moho en las baldas de libros. Ahora, en mi piso de extrarradio, sentado en este sillón orejero, bebo una cerveza sin alcohol y sigo un estúpido concurso en la televisión.
– Escritor maldito norteamericano, autor de Pulp.
– ¿Travolta? – balbucea el concursante.
Una lágrima se desliza entre las arrugas de mi rostro.
Finalista: El mechero rojo, de Plácido Romero Sanjuán
En aquella buhardilla nunca nos faltaron la cerveza ni Bukowski. Éramos tres, a veces cuatro, apostando al derrumbe de la madrugada. La mesa coja temblaba de botellas vacías, y el humo, lento, parecía rezar por nosotros. Una noche llegó ella. Nadie supo de quién era amiga, ni por qué aceptó trepar cinco pisos sin ascensor para escucharnos recitar obscenidades. Reía mucho, bebía poco, y al marcharse dejó un mechero rojo en el alféizar. Nunca volvió. El mechero rojo se convirtió en testigo mudo de nuestras borracheras y confesiones. Hasta que se quedó sin gas. Entonces comprendimos que era hora de que nosotros también nos fuéramos.
Error: Formulario de contacto no encontrado.