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Escrito por: MARÍA VILLARAVIZ
¿Es la racionalidad la que nos diferencia del resto de seres vivos? ¿O lo que nos diferencia es cómo gestionamos esas emociones?
Y es que vivir de espaldas a las emociones es algo que aún nos pesa a los que somos de ciertas generaciones, confundiendo la expresión emocional con debilidad o vulnerabilidad. Escuchar nuestras emociones es de vital importancia para tener un vida sana en el plano mental y también físico. Porque no somos meros seres racionales, somos seres que respondemos a los estímulos de nuestro entorno a través de respuestas psicofisiológicas llamadas emociones. La razón y las emociones conviven en nosotros y manejar ambas de manera adecuada es la clave del éxito de nuestro bienestar.
Jonathan Haidt, utilizó una metáfora muy ilustrativa para explicar esta convivencia. La metáfora consiste en entender las emociones como un gran elefante que se dirige hacia los lugares que le gustan, donde hay alimento, donde se puede meter en el barro, es impulsivo y fuerte. La razón es el jinete que guía con respeto a ese elefante en su camino para alcanzar nuestras metas.
La clave de esta simbiosis es que el jinete escuche al elefante, que reconozca sus miedos, lo que le enfada, lo que le sorprende, lo que le entusiasma, lo que le frustra… Si el jinete no escucha al elefante y le obliga a seguir avanzando sin tenerlo en cuenta, puede que el elefante se vaya «apagando» y podrá parecer que lo hemos domesticado, pero realmente lo hemos silenciado, con el precio que eso tiene, volviéndonos fríos y poco empáticos. Pero no siempre es así, cuando el jinete no tiene en cuenta al elefante también puede pasar que el elefante se desboque y ante las más mínima amenaza no sea capaz de gestionarse y tire al jinete de su lomo para salirse del camino sin control, con todo el daño que esto puede suponer para sí mismo y para su entorno. Ni una opción ni la otra nos sirven para un desarrollo sano de nuestro ser. Necesitamos que jinete y elefante se entiendan, se respeten, se hablen.
¿Cómo puede escuchar el jinete al elefante? ¿Qué estrategias podemos seguir para escuchar nuestras emociones? Vamos a ver cinco estrategias que nos pueden ayudar a escucharnos mejor:
Cuida a tu jinete y a tu elefante, ambos tienen un camino largo por recorrer, cuanto mejor se encuentren ellos, mejor te encontrarás tú.
Mejora la comunicación oral y escrita de tus profesionales
La creatividad, la comunicación y las emociones en el entorno profesional son algunas de las áreas de trabajo de María. Licenciada en Filosofía, especialista en RRHH con más de 20 años de trayectoria como consultora de desarrollo, así como counseller y facilitadora de aprendizaje.
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