XII Edición de Relatos en Cadena (Finalistas)

En esta página se irán publicando los resultados semanales de la XII Edición de Relatos en Cadena. Cada lunes, sobre las 18:00 en el programa La ventana de la Cadena SER, se votarán en directo los ganadores y finalistas de todos los microcuentos recibidos durante la semana.

Además, los microrrelatos finalistas de cada mes se publicarán en la revista Cuentos para el Andén.

Navega por los siguiente enlaces para acceder a las bases, la frase de la semana y la información completa del concurso.


Ganadores mensuales

Mes Autor Microrrelato Fecha
Septiembre  Eva García Martín  Ecos  01/10/2018
Octubre
Noviembre
Diciembre
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Final Anual

Semana 5: Tan misteriosamente como apareció, se cierra

Fecha: 15/10/2018 | Relatos recibidos: 648

Ganadora

Sofía de Encarnación Fernández
El otro lado

Tan misteriosamente como apareció, se cierra, y los atónitos transeúntes palpan el muro hermético, preguntándose si se trata de un espejismo colectivo o de verdad se ha abierto la pared y han podido observar esa otra vida, sus propias vidas, en una realidad paralela y ajena a la conocida. ¿Estaríamos juntos si hubiera acudido a la cita? ¿Así sería mi vida si le hubiera dicho que no a papá? Miles de preguntas sin respuesta anidan en sus cabezas, martilleando y removiendo sueños, miedos y dudas enterradas durante años, como un enjambre después de recibir la pedrada de un niño.

Finalistas

Vicente Suárez de Góngora
Migraciones

Tan misteriosamente como apareció, se cierra. La brecha espacio-temporal deja como único rastro en nuestras pantallas las docenas de naves de refugiados del futuro que escapan de su destrucción. La base lunar donde se les retiene está saturada. Y siguen llegando. Pero parece que la solución puede estar cerca: nuestros científicos están a punto de encontrar la forma de abrir brechas al pasado. Las deportaciones al siglo XXI comenzarán en breve.

Christian Fernández Alonso
Estigmas

Tan misteriosamente como apareció, se cierra la llaga de mi mano derecha. Lo mismo sucedió ayer con la del pecho, aunque ambos pies aún me sangran. Duelen, pero no tanto como los trallazos de la espalda, que también parece que van cicatrizando. La doctora Lavalle parece demasiado joven para dar un diagnóstico, pero aventura que tal vez se trate de un carcinoma epidermoide. Que no me preocupe, que estas cosas suelen sanar solas. Sor Anunciación, mientras me hacía la cura, me ha preguntado si creo en Dios. Yo le he dicho que no. Me ha dado un paracetamol y me ha recomendado que beba mucha agua.


Semana 4: Comienzan a acumularse en la superficie del planeta

Fecha: 08/10/2018 | Relatos recibidos: 1.810

Ganadora

María Antonia Ramos Prada
La otra dimensión

Comienzan a acumularse en la superficie del planeta: negros, blancos, a cuadros, de rayas, cortos, largos… Nadie sabe por qué desde hace varios años, con un ruido ensordecedor y repentino, a veces se abre un torbellino en el cielo, escupe un calcetín y, tan misteriosamente como apareció, se cierra.

Finalistas

Salvador Terceño Raposo
La franja cobriza

Comienzan a acumularse en la superficie del planeta las luces celestes y cobrizas del atardecer, en esa amplia franja que separa la mitad iluminada de la que ahora duerme su noche azul y fresca. Imagino el contraste: los millones de humanos ajetreados, trajinando nerviosos de casa al trabajo, del centro comercial al psicólogo. Los millones de seres en penumbra, roncando, acechando o masturbándose ante el ordenador. Imagino esa transición púrpura, azafranada, de la que nadie habla, y en ella los amantes buscando dónde incendiar sus vidas. Los ancianos recordándose sus pastillas mutuamente, mirando fotos antiguas. Y te imagino a ti mirando al firmamento, esperándome como si pudiera volver.

Marta Currás Martínez
Optimizando el método

‘Comienzan a acumularse en la superficie del planeta las frondas secas de las plantas que reducirán su metabolismo durante la estación fría. Sus tonos cobrizos resultan idóneos para el cortejo amoroso y me pregunto, Catalina, si querrías degustar conmigo una decocción de los frutos, tostados y molidos, de varias especies de rubiáceas’ Por más que releía la nota arrugada, Germán no entendía por qué también ella la había tirado a la papelera sin mediar palabra. Frustrado, encendió el microscopio electrónico, tratando de no pensar en la cara que pondrían los de administración cuando solicitara, por cuarta vez aquel trimestre, que cambiaran a la encargada de limpiar el laboratorio.


Semana 3: Acercándose un poquito más al borde del barranco donde se esconde

Fecha: 24/09/2018 | Relatos recibidos: 692

Ganadora

Paula Palacios García
Un regalo del cielo

Acercándose un poquito más al borde del barranco donde se esconde, puede verles a lo lejos. Esta vez serán unos siete. Se parecen todos tanto, que es difícil contarlos. Aunque gigantes y macrocéfalos, son muy lentos y, por tanto, fáciles de cazar. La piel blanca no se come pero, una vez retirada, la carne es rosada y jugosa. Comparados con los alimentos del subsuelo, es lo más sabroso que han probado nunca. Cada vez llegan más y eso es bueno. El problema es qué hacer con los residuos que traen, con aquel montón de cachivaches que ponen NASA por todas partes y que Comienzan a acumularse en la superficie del planeta.

Finalistas

Esperanza Tirado Jiménez
Despedida

Acercándose un poquito más al borde del barranco donde se esconde, sacude un poco los raquíticos arbustos.
Los demás le apremian con maldiciones y blasfemias.

–Aquí no hay nadie -les responde-. Debe haberse caído. Si ha llegado al fondo, poco quedará. Ya se encargarán los buitres de sus huesos.

Mientras las voces se alejan, él se queda unos segundos más, sosteniéndole la mirada.

Yolanda Nava Miguélez
El monstruo

Acercándose un poquito más al barranco dónde se esconde el monstruo, lo llama esperando que la escuche, que sea compasivo y vuelva con ella a casa, a ocupar su lugar debajo de la cama.


Semana 2: ¿Me oyes?

Fecha: 17/09/2018 | Relatos recibidos: 725

Ganadora

Eva García Martín
Ecos

¿Me oyes?… yes… yes… yes… Su amigo inglés es el único que está siempre dispuesto a escuchar esas cosas malas que le suceden en la escuela. Por eso cada tarde se las cuenta acercándose un poquito más al borde del barranco donde se esconde.

Finalistas

Luciano Montero Viejo
Náyade

‘¿Me oyes?’ susurraba el loco cada tarde asomándose al brocal del pozo, y después se entregaba a largas y sentidas parrafadas. Los transeúntes, familiarizados durante años con la escena, desviábamos piadosamente la mirada. La noche de su muerte nadie acudió a velar su cuerpo, pero las cámaras del tanatorio registraron la imagen de una joven con túnica y jacintos en el pelo que entró de madrugada, lloró junto al cadáver y dejó un rastro de humedad salpicada de musgo y anémonas de luz.

Asier Susaeta Diez de Baldeón
Proceso de comunicación

¿Me oyes?, pronuncia el emisor, de pie y con una mano apoyada en el cristal de la cabina telefónica. Esas dos palabras llegan hasta el micrófono del auricular que sujeta con firmeza y salen disparadas por la red. A pesar de que solo cincuenta metros separan ambos extremos, la frase recorre cientos de kilómetros de cableado y ondas electromagnéticas para reproducirse al otro lado, en un móvil. El mensaje es claro, la voz no pierde ni un ápice de personalidad; es reconocible para la receptora que, ovillada en el suelo del baño de su casa, se mantiene en silencio.


Semana 1: El bául de los juguetes está cada vez más vacío

Fecha: 10/09/2018 | Relatos recibidos: 655

Ganador

Alberto Muñoz García
Gemelas

El baúl de los juguetes está cada vez más vacío. Un día desapareció el yo-yo. Otro, la peonza y, luego, el xilófono. Anoche escuché el llanto de La Fea, nuestra muñeca favorita. Me levanté y vi la tapa del baúl abierta. Cada día te llevas un tesoro. Sé que eres tú, que aún andas deambulando por la casa. ¡Me vas a dejar sin nada! ¿No tienes ya bastante? ¿No te da vergüenza, hermana? ¿Por qué no descansas ya y me dejas en paz? Tú caminabas por la barandilla del balcón y si yo te empujé, que no me acuerdo, fue sin querer. ¿Me oyes?

Finalistas

Juancho Plaza Gómez
Aprender a volar

El baúl de los juguetes está cada vez más vacío. Desde que brotaron las alas en la espalda de los niños, revolotean todo el rato de un lado para otro. Entran y salen por las ventanas de su habitación, casi siempre sin permiso. Su padre y yo cenamos solos muchas noches y cuando por fin llegan a casa, justifican su desgana contando que han cazado alguna paloma distraída o una bandada de estorninos. Intentamos restaurar la antigua disciplina, los viejos horarios, que su habitación estuviera siempre recogida, los hábitos de estudio; sin lograrlo. Muchos padres han llenado de barrotes las ventanas, pero un canto plomizo tapiza de amargura la ciudad.

Paloma Casado Marco
El monstruo

El baúl de los juguetes está cada vez más vacío. Después de la próxima mudanza no voy a tener más remedio que volver a llenarlo, todo sea por el bien de mi hijo. Es el reclamo con el que atraigo a los niños a nuestra casa para que pueda jugar con ellos. Le duran tan poco…