La Habana, 1969. Estudió guitarra clásica y se graduó de ingeniera electrónica, profesión que continúa desarrollando. Ha publicado: las novelas La Habana, año cero (Premio Carbet del Caribe y de Tout-monde y Gran Premio del Libro Insular, ambos en Francia, 2012), La viajera (2005) y Silencios (Premio Lengua de Trapo, 1999); los libros de cuentos Carroza para actores (2001) y Espuma (1999), además, Cuba, los caminos del azar y Grietas en las paredes, hechos en colaboración con los fotógrafos Francesco Gattoni e Yvon Lambert respectivamente. Su última novela es Un lugar llamado Angola (Porto Editora, 2017)

Sus novelas han sido traducidas a varios idiomas. Muchos de sus relatos han aparecido en antologías y revistas publicadas en Europa, Estados Unidos y América Latina. En Cuba, dos de sus cuentos fueron adaptados a la televisión y uno fue llevado al teatro. En Francia, su novela Silencios fue llevada al teatro en 2010 y convertida en espectáculo musical en 2013.

Ha recibido varias becas de creación entre ellas la que otorga el Centro Nacional del Libro de Francia. Ha impartido talleres de escritura en Italia, Francia y Puerto Rico. Ha escrito crónicas de viajes para diferentes periódicos, entre ellos El País. En 2007 fue seleccionada entre los 39 escritores jóvenes más representativos de América Latina. Reside en Lisboa donde coordina el club de Lectura del Instituto Cervantes.

Foto de Daniel Mordzinski

 

Karla es entusiasta, muy participativa y da una retroalimentación siempre atinada, aprovechable de inmediato. Conocedora del español de muchos países, ofrece perspectivas muy enriquecedoras sobre los textos, tanto en las tramas o anécdotas como en el lenguaje. Las lecturas recomendadas fueron excelentes, algunas las había leído y otras no, pero la relectura fue muy provechosa. Estoy altamente satisfecho de este curso, el primero que hice en la escuela.

#DicenDeNosotros: Alberto Bello, desde Ciudad de México (México)

Karla Suárez con toda su magia, nos abre las puertas de un nuevo mundo oculto en nuestro interior y nos invita a entrar, a sumergirnos en él, a “embarrarnos” (como ella misma suele decir).

#DicenDeNosotros: Valeria Arredondo, desde Córdoba (España)