Copywriter y escritora especialista en narrativa, medios y comunicación digital. Su trayectoria se sitúa entre el periodismo, la literatura y la creación de contenidos, con una mirada centrada en la relación entre lenguaje, cultura y formas contemporáneas de contar la realidad.
En la actualidad trabaja como redactora en El País, dentro de EL PAÍS Escaparate, donde investiga, compara y selecciona productos de moda, hogar y estilo de vida. Su labor se apoya en el análisis de tendencias y en una escritura de carácter narrativo que transforma la información de consumo en relatos útiles para el lector, combinando observación cultural, criterio editorial y storytelling.
Ha desarrollado su carrera durante más de tres años como copywriter y creadora de contenidos en una agencia estratégica, participando en proyectos de comunicación y narrativa de marca para empresas nacionales e internacionales, especialmente en sectores vinculados a la sostenibilidad, la innovación y la energía. Esta experiencia ha reforzado su capacidad para trabajar con textos orientados a la claridad, la persuasión y la construcción de identidad, sin perder una aproximación literaria al lenguaje.
Es graduada en Español: Lengua y Literatura por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y cuenta con un Máster en Creatividad Publicitaria. Ha completado formación en guion, lenguaje audiovisual y escritura creativa. Su especialización se ha ampliado con programas de Relato Breve, Avanzado, Periodismo Narrativo con Libros del K.O, así como con la Capacitación Docente en Enseñanza de la Escritura Creativa (CDEC) en la Escuela de Escritores.
Inició su trayectoria literaria con la autoedición y desde entonces ha desarrollado una obra centrada en la narrativa breve, con especial interés en la memoria, la identidad y la relación entre espacio y experiencia. Su escritura explora el diálogo entre el entorno rural manchego y el contexto urbano madrileño, entendidos como territorios emocionales.
Entrevista a la profesora
Mi punto de partida es que las historias están en todas partes: en un cartel de Callao, en la paella que te has comido esta mañana. Trabajo mucho desde la observación y la atención a lo que aparentemente no es narrativo, pero puede llegar a serlo. Me interesa que los alumnos entiendan que escribir no empieza en la página, sino en la mirada. A partir de ahí, el trabajo consiste en aprender.
Busco generar un espacio de confianza donde los alumnos puedan arriesgarse sin miedo, pero también donde haya una energía activa y participativa. Me interesa que el taller sea un lugar de trabajo, sí, pero también de disfrute: un entorno en el que la escritura se viva con curiosidad, con libertad y con cierto sentido del juego.
Todo. La docencia, para mí, es una forma de aprendizaje constante. Cada alumno llega con una forma distinta de mirar y de contar, y eso obliga a replantearse continuamente las herramientas, los enfoques y las certezas propias. Enseñar escritura implica, en realidad, seguir aprendiendo a escribir.
Me interesa especialmente el storytelling entendido no solo como estructura, sino como toma de decisiones: qué se cuenta, desde dónde, con qué ritmo y con qué voz. Trabajo mucho sobre la intención narrativa y sobre cómo cada elección formal construye significado.
No dejando de escribir nunca. La práctica propia es lo que sostiene también la docencia: escribir me permite mantener una relación viva con el lenguaje y trasladar al aula problemas, dudas y procesos reales.