Escritor, editor y abogado, con una trayectoria que abarca tanto el ámbito jurídico como el literario. Licenciado en Derecho por la Universidad Panamericana, complementó su formación con estudios en España y Estados Unidos. Durante su etapa universitaria, fue presidente de la Sociedad de Alumnos de la Universidad Panamericana, donde fundó diversos clubes culturales dedicados a la música, el cine y la literatura, y también se desempeñó como profesor en la Facultad de Derecho.
Publicó su primera novela, El hombre espectro, en 2023 con Coleman Ediciones Ediciones. La obra, basada en su secuestro a manos de un cartel en México, entrelaza elementos del thriller y la autoficción en una historia sobre la supervivencia, la imaginación y el poder de la palabra.
Se graduó del Máster de Narrativa de la Escuela de Escritores, donde formó parte de la tercera promoción, y también cursó el Itinerario de Literatura Fantástica, Terror y Ciencia Ficción. Actualmente, es presidente de la Sociedad de Alumnos de la Escuela de Escritores y director de la revista literaria La Rompedora.
Su estilo narrativo explora los límites entre lo real y lo fantástico, abordando temas como la identidad, la memoria y la resistencia.
Actualmente reside en Madrid.
Entrevista al profesor
A muchos les gusta creer que los artistas o creadores son seres bendecidos por la inspiración desde su nacimiento. Y debo decir que a mí, hace muchos años, también me gustaba creerlo. Esta idea les daba un aire misterioso a estas personas que a mí siempre me llamó la atención. Pero, con el tiempo, también he visto que aquellos que nacimos «sin que lloviera ni relampagueara» siempre tendremos la vía natural a toda maestría: la práctica. Es indudable que el escritor se puede hacer. Leyendo, escribiendo, compartiendo sus obras y cuitas con otros compañeros y luego corrigiendo. Gracias a todos los maestros y maestras que he tenido, sé que se puede aprender y se puede enseñar a escribir.
El triunfo de un profesor –lo aprendí de niño, con un maestro de violín–, llega cuando logra transmitir su apasionamiento por la materia al alumno. Y, al día de hoy, sigo creyendo que esta es la verdadera labor de quien enseña. En Escuela de Escritores lo vi de primera mano, como alumno del Máster de Narrativa y de otros cursos: el profesor anima, acompaña y guía, basado en su experiencia, dejando que el alumno recorra su camino y encuentre su voz propia.
En mi experiencia como alumno de Escuela de Escritores, lo que más recuerdo fue el sumo cuidado con el que mis profesores llevaban sus clases. Su labor —y casi diría yo, su gusto— fue inspirarnos a seguir escribiendo, a crear, a arriesgarnos, siempre sintiéndonos en un entorno seguro y amistoso en nuestros grupos. Quiero basar mi metodología, sobre todo, en este aspecto: en inspirar a cada alumno a encontrar su voz, a buscar en su experiencia personalísima de vida esos hilos narrativos que luego tejen en las grandes historias que, al final del camino, hace ilusión firmar como autora o autor.
Primero les pediría o, mejor dicho, les sugeriría que disfruten lo más que puedan. Me gustaría situarlos en un estado de ánimo que sea propicio para la creación literaria.
Los materiales teóricos y prácticos de cada clase están diseñados para animarlos a escribir y también para que cada uno vaya siguiendo su camino.
Escuchar, leer, escribir y luego corregir y corregir y corregir.
Les recomiendo aprovechar todo lo que puedan del curso: las lecturas, los ejercicios prácticos, los comentarios sobre los textos propios y ajenos y, por último, que también vean esta como una oportunidad valiosa para reunirse con gente que comparte el mismo interés por la creación literaria.
Por mi parte, yo siempre les exigiré su mejor esfuerzo a la hora de escribir sus textos.
Ante todo, que se sientan seguros y libres.
Todos son bienvenidos y todos estamos aquí para aprender, así que hagamos este camino juntos con compañerismo, respeto e interés por crecer juntos. Ninguna duda está de más y las críticas sinceras y constructivas siempre serán las más útiles.
Cada uno ve el mundo de una manera única y cada texto es un reflejo de ello. De cada alumno y de cada texto yo obtengo una oportunidad valiosísima de aprender una nueva forma de expresar la vida a través de las palabras. Nada me parece más fascinante ni más enriquecedor.
Primero, hay que tener pasión por ello. Enseñar es compartir y también aprender junto con los alumnos. Ese diálogo entre dos personas que comparten la ilusión de crear una historia me parece bellísimo.
La paciencia es fundamental y también el cuidado con el que uno escucha, interpreta y responde a todo lo que los alumnos quieren compartir.
Y la experiencia, sin duda, es de suma importancia.
El desarrollo del personaje es, probablemente, uno de los aspectos que me gusta observar con mayor detenimiento. La mejor manera de llevar al lector a una catarsis es calzarle los zapatos de nuestros personajes para que experimente en carne propia la transformación que nosotros le proponemos en nuestras historias.
En mi experiencia, ha sido muy enriquecedor. Estar atento a lo que los alumnos escriben, analizar y comentar sus textos de alguna manera se siente como mantener mi motor narrativo encendido. Después de atender a los alumnos, noto que puedo volver a mis proyectos con mayor fluidez y claridad.
Los favoritos. Una pregunta que siempre tiene varias respuestas.
Después de muchos años, hay uno al que sigo volviendo como mi autor fetiche. Lo descubrí gracias a mi maestro, Ángel Zapata, en una de sus clases en el Máster de Narrativa: Arthur Machen. Un fragmento de vida, una nouvelle de exquisita factura publicada por Siruela, conjuga al mundo real con una percepción mucho más trascendente, un prisma a través del cual su protagonista mira su entorno y descubre algo más sobrenatural. La sensación que me provoca, como lector, es de maravilla pura. Y eso siempre lo agradeceré.
En la actualidad pico todo tipo de viandas, desde von Sacher-Massoch hasta Cyrano de Bergerac (el que existió de verdad), Anaïs Nin y algunos de mis placeres más culposos, como el catálogo de la editorial Valdemar.