Arelis Uribe (Chile, 1987). Estudió Periodismo en la Universidad de Santiago y una Maestría en Escritura Creativa en la Universidad de Nueva York. Su debut Quiltras, publicado y traducido en ocho países, fue reconocido con el premio Mejores Obras Literarias del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile; nominado a mejor ficción por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana y destacado como uno de los libros latinoamericanos del año por The New York Times. Uribe ha sido profesora de escritura en diversas universidades e instituciones alrededor del mundo.
Con Arelis lees y escribes mientras exploras otras realidades a través de las diferentes lenguas. Ella me ha descubierto otra forma de experimentar la lectura y, a partir de eso, escribir "entrelenguada". Y te anima y aconseja para que continúes (o comiences) tu propio proyecto creativo.
Julia Esteve Gómez, desde Cádiz
Entrevista a la profesora
Escribir es un oficio, un deporte, que se entrena diariamente a punta de lecturas y ensayos escriturales. No es un dote divino, sino una afición a la que se le dedica tiempo. Como dijo Kapusinski, para escribir una página antes hay que haber leído cien.
Siempre ha habido algo de tutora en mí, de pequeña ayudaba a mis pares en el colegio a estudiar antes de las pruebas. Hoy lo hago por gusto y necesidad. He leído tanto que me queda bien el rol de editora: leer, evaluar, regalar ideas, situar el manuscrito en un contexto literario. Disfruto ayudar a que textos de otra gente crezcan en claridad y belleza.
Supongo que mi capacidad de diálogo (procuro escuchar más que hablar), y que no creo que “corrija” los textos, sino que los descompongo y añado ideas alrededor, para ofrecer otras vías de acceso y maniobra a sus autores.
La exigencia es que destinen tiempo semanal a escribir sus piezas y leer las de sus pares. La invitación es a disfrutar la poesía de la labor literaria.
Clima de respecto y cordialidad. Y de humor, si el ánimo nos lo permite.
Que hay cientos de personas allá afuera escribiendo, leyendo, manteniendo silenciosamente viva la literatura universal.
Paciencia, creatividad y amor.
Lo primero que hago es establecer forma y fondo: hay que saber cuál es el fuego detonador, la pulsión o tópico, el qué se quiere contar; para luego elegir el formato o despliegue lógico-visual más idóneo para la obra, es decir, escoger el cómo contarlo. Así, abordo el texto desde su forma macro (género, estructura, prosa o voz), hasta sus mínimos detalles (vocabulario, ortografía, puntuación).
No suelo utilizar mis libros como bibliografía en los talleres que imparto, pero obviamente utilizo todas las estrategias escriturales detrás de mis libros a la hora de dar taller.
Tengo demasiados autores favoritos, es imposible nombrar solo una, pero mi devoción literaria es esta santa trinidad chilena: Roberto Bolaño, Pedro Lemebel y Violeta Parra, porque su obra está atravesada por pasiones románticas y por el ethos de la clase popular. Estoy leyendo “Easy Reading”, la traducción al inglés de “Lectura fácil”, de Cristina Morales.
