Escritora y profesora de Escritura Creativa, se especializó en Literatura Infantil y
Juvenil en la Escuela de Escritores de Madrid con Chiki Fabregat y Javier Fonseca.
También con la Escuela de Escritores, junto con la Universidad de Alcalá, cursó el
Máster de Especialización en la enseñanza de la Escritura Creativa.
De forma paralela se formó en poesía con Mar Benegas en la escuela El Sitio de las
Palabras.
Actualmente, imparte cursos especializados en diferentes escuelas de escritura,
escribe Literatura Infantil y Juvenil y codirige el podcast La Hora Dickinson
dedicado a la literatura escrita por mujeres.
Se licenció en Comunicación Audiovisual en la Universidad Complutense de
Madrid e hizo un Máster de Periodismo Audiovisual en Radio y Televisión con la
Escuela de Imagen y Sonido CES. Durante muchos años trabajó en medios de
comunicación hasta que decidió hacer de la escritura y el acompañamiento literario no solo su afición, sino también su modo de vida.
Tiene publicados cuentos en las antologías Navidad de Cuento, Contigo en el cole y
Horripilantes con la editorial Tres Patas y Pico, y las novelas El Hado Padrino, que
resulto finalista del Premio Edebé de Literatura Infantil, Cuando estemos Muertos
con la editorial Malas Artes y la serie Sher & Lock con la editorial Molino (Penguin Random House) También los libros Un planeta con estrella y Mujeres estrella publicados por la Federación de Mujeres Jóvenes.
Sher&Lock
LIJ
2024
Publicado por:
Molino
Entrevista a la profesora
Creo que para empezar a escribir hay que tener esa pulsión, como el que la tiene para la música, el baile, o la pintura. Y luego hay que trabajar mucho.
La labor del profesor de escritura, desde mi punto de vista, es de acompañamiento. Cada persona tiene unos objetivos diferentes, unos gustos diferentes y, por supuesto, una escritura diferente. El profesor debe detectar qué es lo que el alumno quiere, cómo puede evolucionar, y ofrecerle herramientas para crecer en ese camino.
La idea es que los alumnos escriban cada vez más y cada vez mejor, que cojan un hábito de escritura. Me gusta que al comienzo del curso cada uno se fije unos objetivos y revisarlos al final, para ver si se han cumplido, han variado a lo largo del taller o, por el contrario, no han visto sus expectativas cumplidas y revisar por qué.
Que la vida tiene tantos matices como miradas.
Estar muy atento. Y escuchar, con la vista y con los oídos.
Mi campo es la Literatura Infantil y Juvenil, y dentro de la LIJ me gusta todo, incluso lo que todavía me queda por descubrir. Ahora llevo una temporada muy metida con los cuentos tradicionales, me apasiona indagar en sus diferentes versiones y en cómo estas han variado según la época y el lugar.
Ufff ¿cómo voy a decir solo uno? Michael Ende y Roald Dahl porque fueron los que me engancharon a la lectura de niña y, seguramente, también a la escritura; Neil Gaiman porque todo lo que escribe me parece diferente y original; Pedro Mañas por su mirada divertida y poética; Mónica Rodríguez por su capacidad evocadora ¿sigo?… eso en infantil y juvenil. Este verano he leído mucho a Ray Bradbury y lamento no haberlo descubierto de adolescente, creo que es un autor con el que puede empatizar mucho ese público.
Actualmente estoy releyendo los cuentos de Andersen, Perrault y Los Hermanos Grimm.