Si tienes un argumento que te seduzca y quieres narrarlo en una novela corta, existe la posibilidad de hacerlo con el empleo de secuencias. Esta forma de novelar rompe con el argumento lineal y sugiere contar con acciones rápidas y simultáneas. El resultado: un mosaico, un puzle, un caleidoscopio; un todo fraccionado al servicio de una imagen completa donde acción y trama se manifiesten en una prosa plástica. Además, procuraremos que todo ello se trasmita de una manera natural y que permita nuestro enfoque personal hacia el mundo que hemos elegido narrar.

Para escribir una novela no se requieren dones fuera de lo extraordinario, pero hay tres puntos básicos que son muy recomendables para iniciar el proceso:

  • Energía, voluntad y fuerza de carácter.
  • Confiar en tu proyecto de historia con la misma fe que se confía en el futuro.
  • Estar dispuesto a encontrar una voz singular que cuente tu visión del mundo.

Con nuestro proyecto de novela sobre la mesa trataremos de responder a todas las cuestiones abordadas en el temario y aplicarlas a la escritura de nuestra historia.

Se trata de escribir y leer nuestros textos, semana tras semana, hasta dar forma a la idea primera. Se propondrá también cada mes la lectura de una novela secuencial y un ensayo sobre narrativa como apoyo al trabajo de escritura.