XII Edición de Relatos en Cadena (Votación)

Desde esta página podrás participar en la votación popular que cada mes otorga un voto en nuestra final mensual de Relatos en Cadena. Puedes elegir a a tu favorito entre los cuatro finalistas de este mes.

Navega por los siguiente enlaces para acceder a las bases, la frase de la semana y la información completa del concurso.


Formulario para la votación mensual: abierto hasta el lunes 29 a las 12:00h.

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Semana 26

Puy Moya Arina
Pinto, pinto gorgorito

Temblamos con el crujido del primer escalón. Aguanto la respiración, y me molesta que Angelillo gimotee bajo las sábanas, no me deja escuchar. ¡Ese es el peldaño diez, el roto! Solo le quedan dos más. Ya está en el pasillo. Ahora veinte pasos. Uno, dos, tres, cuatro. ¿Para?, no, sigue. Fernando y el Rubio no. Seis, siete, ocho, nueve…. Caralisto y Renacuajo, no. Once, doce, trece, catorce, quince. Ese chirrido es que ha girado el pomo. O Miguelón o Piesplanos. Suelto todo el aire de mis pulmones de golpe, aliviado, pero me queda un regusto amargo en la boca.

Semana 25

Carmen de la Rosa
Infierno doméstico

Yo no la he escrito, madre. Borra esa frase de la pared antes de que él regrese, dice ella. Froto con jabón y un cepillo cada letra roja, cuando termino, la frase vuelve a aparecer: “Aquí vive el diablo”. Mi madre también frota, frenética, ahora la pared entera rezuma sangre que nos empapa las manos y la ropa, que se derrama por el suelo del salón mientras se oye la llave girar en la cerradura de la entrada, después un portazo, y el sonido de las pezuñas de mi padre contra las baldosas del pasillo, acercándose. Temblamos.

Semana 24

Nicolás Jarque Alegre
Correspondencia

El nombre de mi hermana apareció en la lista de fallecidos y me callé. Mi padre se moría y pensé que la esperanza lo mantendría con vida. Durante un tiempo así fue hasta que la falta de noticias casi me deja huérfana una noche. Al día siguiente le dije que la habían encontrado viva. Desde entonces he escrito centenares de cartas dirigidas a mi padre que yo misma le leía. En todas ellas, mi hermana desde un hospital de Buenos Aires se despedía anunciando un reencuentro próximo. Papá murió el lunes. Hoy ha llegado una carta de mi hermana. Yo no la he escrito.

Semana 23

María Gil Sierra
Me quiere

El último día de vacaciones Alberto se acercó a mí y me entregó un sobre. No dije nada. Nunca sé qué decirle. Dejé a mis amigas y me fui sola camino del río. Lo abrí y saqué una hoja escrita a mano. Era una carta de amor, breve, con algunas faltas de ortografía. Pero no importaba. Era la carta del chico de mis sueños. Me tumbé sobre la hierba, cerré los ojos e imaginé que sus labios rozaban mi boca. Después guardé la carta. El sobre no. El sobre lo partí en pedacitos hasta que desapareció el nombre de mi hermana.