XI Edición de Relatos en Cadena (Finalistas)

En esta página se irán publicando los resultados semanales de la X Edición de Relatos en Cadena. Cada lunes, sobre las 18:00 en el programa La ventana de la Cadena SER, se votarán en directo los ganadores y finalistas de todos los microcuentos recibidos durante la semana.

Además, los microrrelatos finalistas de cada mes se publicarán en la revista Cuentos para el Andén.

Navega por los siguiente enlaces para acceder a las bases, la frase de la semana y la información completa del concurso.


Ganadores mensuales

Mes Autor Microrrelato Fecha
Septiembre  Patricia Collazo  Itinerantes  02/10/2017
Octubre  Francesc Barberá  El deseo  30/10/2017
Noviembre  Carmen Alonso  Mi bebé  27/11/2017
Diciembre  Victoria de la Fuente  Padre permisivo  26/12/2017
Enero  29/01/2018
Febrero  26/02/2018
Marzo  26/03/2018
Abril  30/04/2018
Mayo  28/05/2018
Junio  25/06/2018

Semana 14: Pestañeó dos veces para decir que sí

Fecha: 15/01/2018 | Relatos recibidos: 777

Ganador

Lorenzo Rubio
Mimos

Pestañeó dos veces para decir que sí estaba bueno el filete, pero se había quedado con hambre. Su mujer le respondió con aplausos. Claramente, eso significaba te fastidias, haberlo acompañado con pan. Enojado, él se tocó las orejas para pedirle el divorcio, pero automáticamente ella reaccionó tirándose de los pelos. Era lo más bonito que nunca le había susurrado, así que la perdonó hurgándose la nariz. Fue cuando su esposa hizo la ola levantando y bajando los brazos, una señal inequívoca. Excitadísimos los dos, se fueron dando saltos de rana hacia el dormitorio. Ya recogerían la mesa mañana.

Finalistas

Elena Bethencourt
Súbita mejoría

Pestañeó dos veces para decir que sí como cada vez que estaba agotada. Soltó la mano de su madre. De repente se sintió radiante, ligera, con ganas de flotar. Se levantó de la cama dando saltitos, bajó las escaleras deslizándose por la barandilla, cruzo el jardín haciendo volteretas en el aire, de un sólo impulso llegó hasta la segunda planta y entró a su dormitorio por el ventanal. Vio que su cuerpo sin vida seguía sobre la cama, se recostó aliviada después de susurrarle a su madre: “Por fin tú y yo vamos a descansar”.

Francisco Javier Simón
Por si acaso

Pestañeó dos veces para decir que sí, eso dijeron, y se oyeron primero un click y luego un silencio.
Un silencio de dos, tres, quizás cuatro minutos, no sabría decir, y después palabras, solo palabras, creo que yo esperaba algo más.
Por las voces los conocía a todos: la enfermera jefe, la recentísima viuda, las dos hijas y el nieto mayor. Son varios años ya compartiendo habitación, yo también como él, sólo los ojos.
Luego vinieron a verme los míos, esta vez casi todos juntos. Llevo cuarenta y ocho horas con los ojos abiertos, sin pestañear, por si acaso.


Semana 13: Bucear en el lago que había al lado de la casa

Fecha: 08/01/2018 | Relatos recibidos: 1.033

Ganadora

Ana Muñoz
Locked-in

Bucear en el lago que había al lado de la casa, pasear por el campo, hacer el amor con su mujer…lo curioso es que, a pesar de todo, lo que más echaba de menos era ese hormigueo en el estómago al pisar el acelerador. Notó un zarandeo y abrió los ojos: su hijo le preguntaba si le apetecía ver la tele. Pestañeó dos veces para decir que sí.


Finalistas

Eva García
Resumen de aquel verano

Bucear en el lago que había al lado de la casa para impresionar a María, rodar por el prado en cuesta partiéndonos de risa, subir juntos al tejado a contar estrellas, trepar al viejo roble con los prismáticos para espiarla, saltar por puro placer sobre el heno del pajar, encontrarla desnuda retozando con papá, desear matarlos, convertirme de golpe en un adolescente atormentado, rehuir la mirada de mamá, zambullirme en un silencio testarudo, rogar que las vacaciones terminaran de una maldita vez, llorar por la inocencia y la ilusión perdidas, no volver a confiar en nadie.

Francisco Javier Ramos
En serie

Bucear en el lago que había al lado de la casa. Tomarse una copa de Napoleón. Estrenar ropa interior. Hacer origami con las servilletas. Eran curiosas las tradiciones navideñas de algunos de ellos. Cuando yo les contaba la mía, casi todos se echaban a llorar.


Semana 12: Su padre también le dejaba conducir la furgoneta

Fecha: 18/12/2017 | Relatos recibidos: 649

Ganadora

Victoria de la Fuente
Padre permisivo

Su padre también le dejaba conducir la furgoneta, arreglar la cerca, bajar los sábados al cine del pueblo, ir al bosque a coger leña y piñas para encender la chimenea y, esa Navidad, le permitió poner él solo las luces del árbol. Lo único que le tenía prohibido, desde que su madre los abandonó para irse con otro, era bucear en el lago que había al lado de la casa.


Finalistas

Ángel Saiz
En ruta

Su padre también le dejaba conducir la furgoneta en tramos rectos, a baja velocidad, donde no solían patrullar los agentes de tráfico. El pequeño disfrutaba y, de paso, aprendía el oficio. Para ese hombre, siempre atento con su hijo, todo era poco para complacerle. Solo le prohibía una cosa: jugar durante el trayecto con los otros niños que viajaban en el vehículo. Era libre de hacerlo al llegar al destino, pero entonces no les apetecía a ellos, después de permanecer acurrucados durante horas en un doble fondo, al borde de la asfixia.

Alfonso Cabaleiro
Paso a nivel sin barrera

Su padre también le dejaba conducir la furgoneta cuando no estaba borracho pero aunque no tenía carnet, tenía que hacerlo bien porque como no estuviera de humor podían caerle dos hostias. Por eso no le importaba esperarlo hasta las tantas en el aparcamiento del Diosas cuando le tocaba el fin de semana: tenía garantizado el puesto de piloto en la vuelta a casa.
Pero ese día llovía mucho y se había perdido. La dejó al ralentí y mientras se empapaba se preguntó qué significarían aquellas señales raras delante y detrás del coche. La condenada bocina del tren va a despertarlo, pensó.


Semana 11: Tardaría en encontrar la llave que necesitaba

Fecha: 11/12/2017 | Relatos recibidos: 603

Ganador

Carlos Isidro Fernández
Algo en la vida

Tardaría en encontrar la llave que necesitaba su padre. Todas parecían iguales. La 10-11, la 12-13… y la 14-15. Siempre igual; al menos ahora no le azuzaba como cuando niño: esperaba pacientemente a que rebuscara en la caja de herramientas. De pequeño le decía que nunca llegaría a nada en la vida y ahora, mientras le sujetaba la escalera, no dejaba de alabarle: “Pues aquí donde lo ve, mi chico es abogado, habla inglés y es un hacha con los ordenadores”, como esperando a que alguno de sus clientes le contratara. Acabado el trabajo, volvían a casa en silencio. Su padre también le dejaba conducir la furgoneta.


Finalistas

Belén Sáenz
Noticias

Tardaría en encontrar la llave que necesitaba para abrir la puerta del segundo izquierda, al menos hasta que Mario acabara de marcar goles en el pasillo. Rebuscaría en los bolsillos, se palparía el cuerpo para desdibujar la imagen de Ana dejando el libro en el regazo y echándole los brazos al cuello con preguntas mudas. Haría lo que fuera para retrasar el momento de entrar en casa. Y si la señora Carmen saliera al rellano a dejar la basura con ojos delatores de mirilla, silbaría con pretensión de disimulo y ocultaría a su espalda el sobre grande del hospital con el resultado de las pruebas.

Javier Regalado
Justo a tiempo

Tardaría en encontrar la llave que necesitaba para entrar en el portal. Rebuscando a tientas en el bolso, localizó con manos histéricas el móvil, los pañuelos, el pasaporte, dos barras de labios, rímel, lápiz de ojos, un termo con caldo caliente, preservativos, dos bragas de repuesto, chicles y, justo en el momento en que él llegaba, la pistola.


Semana 10: No pudo seguir adelante sin ella

Fecha: 04/12/2017 | Relatos recibidos: 1.266

Ganador

José Ignacio Domingo
Llave perdida

No pudo seguir adelante sin ella, la estantería se tambaleaba. Lo había intentado con un destornillador, con otro de estrella, con un cuchillo y hasta con unas viejas tijeras, pero nada servía. Faltaba la llave precisa para ajustar todos esos tornillos que ahora brillaban solitarios sobre el parqué. La buscó por todo el salón, entre los embalajes, pero no aparecía. “Fácil de montar”, habría dicho su esposa si hubieran comprado esa estantería juntos. La pateó encorajinado y las baldas se derrumbaron en un estruendo que no interrumpió el sueño de ningún bebé. Un silencio recién alquilado le confirmó que tardaría en encontrar la llave que necesitaba.


Finalistas

Pablo Núñez
Inocente imperfecto

No pudo seguir adelante sin ella y, cuando desparecieron las novelas de Agatha Christie, fue incapaz de recordar las instrucciones para volver a ser inocente. No dejó las huellas dactilares en los sitios comprometedores, tampoco colaboró en los interrogatorios, colocó las pruebas falsas donde nadie las consiguió ver, reconoció que odiaba a la víctima, sobreactuó en el papel de sospechoso y, para rematar su fracaso, olvidó disfrazarse de mayordomo.

Nicolás Jarque
El teniente Patterson

No pudo seguir adelante sin ella y se detuvo en plena marcha. Nosotros con él. Con lágrimas en los ojos, se desprendió de su fusil, del casco y de la placa del ejército. A Charlie le entregó su petaca de Jack Daniel´s, a Joe los cigarrillos de liar, a Tom la munición. Se abrazó a cada uno de nosotros, susurrándonos perdón y desertó allí mismo. Lo vimos partir hacia los campos de arroz de los que huíamos. Siendo sus hombres, por un momento, dudamos si seguirle, detenerlo por traición o dispararle para hacerle un favor.


Semana 9: No podremos salir del castillo hasta el próximo Halloween

Fecha: 20/11/2017 | Relatos recibidos: 647

Ganador

Jesús Molina
Sujeto paciente

“No podremos salir del castillo hasta el próximo Halloween”. No era casualidad que llegase noviembre. Sospechábamos que el profesor relacionaba análisis sintáctico y vida, quizá los confundía. El curso había comenzado con un pretencioso “Recogeremos gozosos las uvas maduras” y, aunque por Navidad nadie supo identificar el sujeto de “Pasaremos juntos la noche más larga”, para febrero aquel “Amanecemos todavía soñando” despejó cualquier duda: el profesor estaba enamorado.
Con las subordinadas del tipo “Vivo el delirio de no terminar de quererte” la sintaxis se complicó y los suspensos llegaron, así que nos alegramos cuando cogió la baja.
Hoy su sustituto ha comenzado dictando “No pudo seguir adelante sin ella”..


Finalistas

Joaquín Valls
El parque de atracciones

No podremos salir del castillo hasta el próximo Halloween. Al terminar nuestra actuación y cuando aún nos estábamos quitando los disfraces, alguien cerró el portón y desconectó la electricidad, seguramente pensando que ya nos habíamos marchado. Se escuchó luego el característico chirrido que produce, al replegarse, el puente levadizo. Treinta euros por un solo día de trabajo no está nada mal, pero también los ganamos en un par de buenas jornadas pidiendo limosna. Lo malo del asunto es que nadie nos va a echar de menos. Pero no todo es negativo: en la oscuridad, nuestro experimentado oído ha detectado la presencia de una colonia de ratas.

Javier Crespo
Verás cuando crezca

No podremos salir del castillo hasta el próximo Halloween y este es el quinto año.
Ya ha empezado a preguntar por qué sólo salimos una vez cada 12 meses. Cómo explicarle por qué no va al cole, por qué no duran los profes particulares o por qué lo primero que le enseñamos a decir fue “truco o trato” en vez de papá o mamá. Si por algún descuido entra el cartero, el vecino o el que lee los contadores del gas, siempre podrán pensar “mira que gracioso el chaval”, o “pobres padres, les ha salido un hijo un poco tonto”.


Semana 8: ¿Qué será lo que le ponía su madre?

Fecha: 13/11/2017 | Relatos recibidos: 665

Ganadora

Davinia Heras
Compañero de juegos

¿Qué será lo que le ponía su madre? Lleva aquí tres días y no ha querido probar nada de lo que he cazado para él. Sólo toma agua y esas chucherías asquerosas que llevaba en los bolsillos. A lo mejor no elegí bien. No sabe volar, se quita los colmillos para dormir y es muy pesado, no para de decirme que quiere volver con su familia. Mira que le he explicado veces que no podremos salir del castillo hasta el próximo Halloween.


Finalistas

Antonio Molina
La señora Kent

“¿Qué será lo que le ponía su madre? ¿Puré de verduras, de pollo, crema de pescado, de lentejas? Estas tienen mucho hierro y el niño es muy fuerte. Espera… ¿qué es esto?… ¿cereales hidrolizados sin gluten… quinoa… mijo… y alguna fruta?”
Había recorrido varias veces la calle del supermercado llenando el carro. El niño era diferente y ella un poco mayor y no había tenido hijos. Aquello la superaba tanto que no se dio cuenta de que el crío ya no estaba en la silla del carro.
-¿Clark?
Lo vio volando alrededor del stand de los chocolates.
“¿Y alpiste?” pensó, mareada, mientras lo cogía por el piececito.

Román Navarro
El almuerzo del recreo

¿Qué será lo que le ponía su madre? Bromeábamos con que le preparaba dedos fritos y lenguas asadas y que un día nos pillaría metiéndonos con él y acabaríamos en su tartera. Nos moríamos de risa.
Era un niño raro, con la mirada huidiza y los dedos demasiado afilados. En el recreo se alejaba con su tartera para comer solo en una esquina del patio.
Ayer faltó su compañero de pupitre. Le preguntamos riéndonos si se lo había cocinado su madre. No debimos hacerlo. Abrió su tartera con una sonrisa que nunca habíamos visto, nos mostró su almuerzo, y se fue, como siempre, a su esquina a comérselo.


Semana 7: Y se ríe

Fecha: 06/11/2017 | Relatos recibidos: 1.248

Ganadora

Carmen Alonso
Mi bebé

Y se ríe, se ríe con cualquier cosa. Se ríe al despertarse, y antes de dormir, y cuando lo tomo en brazos y lo beso, y cuando salimos a pasear, y cuando lo baño. Solamente llora cuando le doy de comer, no le gusta la papilla que le hago con patata, zanahoria y un poco de pollo; lo pongo todo a hervir y cuando está hecho lo paso con la batidora.
Desde el día en que lo vi en el parque supe que yo sabría hacerle feliz. ¿Qué será lo que le falta al puré?, ¿Qué será lo que le ponía su madre?

Finalistas

Asier Susaeta
Nos(otros)

Y se ríe, papá se ríe todo el rato gracias a la careta que venía con las pastillas naranjas. Yo he preferido fabricarme una de felicidad más contenida siguiendo las instrucciones del tutorial de YouTube. También te dan unas frases a juego para que tus padres no sospechen. Mamá es la única que ha optado por una expresión de sorpresa, como de muñeca hinchable. No sé de dónde la ha sacado, pero debería pensar en hacerse los agujeros de los ojos porque ahora siempre choca con los muebles de casa. Además, se la oye llorar por debajo y se va a ahogar.

Alfonso Cabaleiro
Baño de burbujas

Y se ríe a pesar de que le tengo dicho cien veces que no quiero que lo vuelva a hacer. Tres vendedores de telefonía, dos de la compañía eléctrica, uno de seguros, una chica que pedía firmas y un señor de barbitas que nunca sabré que quería. Invita a pasar a cualquier desconocido que llama a la puerta.
Menos mal que soy previsora: volveré a llenar la bañera y compraré más ácido por si acaso. A veces, creo que lo he malcriado un poco.


Semana 6: Vuelve a pedirme que le empuje

Fecha: 23/10/2017 | Relatos recibidos: 847

Ganador

Carlos Guillermo Ortuño
Inmortal

Vuelve a pedirme que le empuje. Esta vez desde la azotea. Este maldito niño me tiene frito con el gusto que le ha cogido a restregarme que es inmortal. Y yo no gano para sustos. Salimos a pasear y se tira debajo de un camión. Nos vamos al parque de atracciones y se lanza desde la noria mientras saluda al resto de usuarios. En el campo se come todas las setas venenosas que encuentra.
Le he amenazado con dejar de ser su amigo si continúa con esa actitud tan irresponsable.
Me dice que si lo hago se declara en huelga de hambre.
Y se ríe.

Finalistas

Marta García
El columpio

Vuelve a pedirme que le empuje con más fuerza. Obedezco, y el columpio va y viene haciendo crujir las ramas de nuestro cerezo. Oscurece. Le digo que es hora de entrar, pero él se enfada, hace pucheros, me pide un poco más, y yo… acabo por ceder. Después de todo, es mi hermano pequeño. Luego, entro en casa lloroso, asustado, y nadie me recibe salvo el silencio. Mamá y papá, sumidos en su gran pena, también parecen fantasmas.

Miguel Peñalvo
Space Oddity

Vuelve a pedirme que le empuje pero me niego de nuevo. ¡Si vas a ser el primero lo tendrás que hacer solo!, le espeto mientras la rabia y la envidia me consumen. ¡Además, vaya viajecito me has dado! Que si la velocidad de escape me aterra, que si orbitar me marea, que si nos vamos a estrellar… Ni yo tengo espacio para pasar primero ni Collins tiene tiempo para esperar más, ¡así que sal ya! Entonces, súbitamente su mirada pone los pies en la tierra, da un paso y al lunático cabrón se le ocurre la única frase a la altura del momento. Cómo le odio…


Semana 5: Que todo vuelva a ser como antes

Fecha: 16/10/2017 | Relatos recibidos: 695

Ganador

Trini Pestaña
Volver a empezar

Que todo vuelva a ser como antes me tiene desquiciada. Mi marido no escarmienta y ha vuelto a casa. Apareció de repente, pálido y esquelético, como el fantasma que siempre fue. Dice que me sigue amando y que no le importa lo que le hice. Mentira cochina. Le grito que se esfume, que con diez años de cárcel, ya he pagado mi crimen. Él, a cambio de que salgamos a dar el último paseo, promete no torturarme. Yo consiento, aunque sé que miente, pues antes de pulsar el timbre del ascensor, se sitúa frente al hueco de las escaleras y vuelve a pedirme que le empuje.

Finalistas

Salvador Terceño
Una carta sin ilusión

Que todo vuelva a ser como antes, como cuando viajábamos juntos y papá nos hacía cosquillas en cualquier parte. Como cuando mamá sabía sonreír, sin esa permanente expresión de tristeza. Como cuando andaba la abuela quemando cosas por la casa y aún conservábamos los cachivaches del abuelo. Que todo vuelva, sin más. Eso quiero. Y no me importa si desaparece el móvil de la Primera Comunión y los videojuegos. Tampoco me importa volver a tener siete años y fingir que escribo esta carta ilusionado. El vello y el acné, podéis llevároslo también. Postdata: confieso que este año me he portado regular. A cambio he sacado algún notable.

Lorenzo Rubio
¡Milagro!

“Que todo vuelva a ser como antes”; “que mi papi se cure”, “que el Atleti gane la Champions esta temporada”…; una a una, los ángeles van introduciendo en un bombo las plegarias de los vivos que reciben cada día. Luego, para evitar el tongo en las concesiones, el Altísimo revisa que todos los fieles participantes hayan rezado correctamente las oraciones reglamentarias y, a continuación, San Pedro gira el bombo y canta los milagros premiados.
En el sorteo de hoy el Gordo le ha tocado a un sin techo hambriento que oraba debajo de un puente, justo antes de desatarse una lluvia de pollos asados.


Semana 4: La ciudad del amor

Fecha: 09/10/2017 | Relatos recibidos: 1.125

Ganador

Francesc Barberá
El deseo

La ciudad del amor cambió totalmente a papá. Cuando volvieron del viaje, mamá estaba entusiasmada. Pero no tardó en arrepentirse de haber pedido aquel deseo. Papá hacía cosas muy raras: todas las noches le cantaba una serenata y le llenaba la habitación de rosas. Incluso llegó a contratar un avión para que dibujara sus nombres en el cielo. Han decidido volver a París. Papá quiere casarse frente a la Torre Eiffel. Mamá está deseando regresar a aquel puente, cerrar los ojos y pedir que todo vuelva a ser como antes.

Finalistas

Enrique Medina
Ciclo vital

La ciudad del amor. Geografía borrosa e imprecisa de calles sin nombre concreto reconstruida pacientemente a partir recortes de fotos, recuerdos baratos, entradas de museos, tarjetas de embarque, pequeños accidentes con final feliz apuntados en cuadernos de pastas azules, billetes de metro, servilletas de papel. La caja estuvo primero en el salón, visible orgullo de sus dueños. Pasó más tarde a una discreta estantería del dormitorio. Terminó subida a un maletero; hacía falta espacio. Pero no estaba del todo mal. Aún quedaba, lo sabía, la pequeña humillación del trastero. Y también el día en que los hijos la abriesen, curiosos, por última vez.

Gabriel Pérez
Otra

La ciudad del amor estaba plagada de mujeres. No me costó encontrar a otra de tu estatura y silueta. Sí que tuviera el color de tus ojos, la forma de tu nariz, tu boca…
Para solucionar el problema del pelo, le eché un tinte rubio y se lo corté a la altura de los hombros, como lo llevabas. Respecto a su voz, intenté suavizarla dándole miel. Aun así, su timbre era tan diferente que le rogué que no hablara. Y mira por donde, me di cuenta de que en silencio era clavada a ti. Sobre todo cuando me mirabas con esa cara de terror.


Semana 3: Desde el día que murió

Fecha: 25/09/2017 | Relatos recibidos: 841

Ganador

Lorenzo Rubio
Lo que me contó un pajarito

Desde el día que murió mi esposo, cada mañana un gorrión entra por mi ventana. Me seca las lágrimas con un pañuelo que agarra graciosamente del pico y me cuenta lo mucho que él me amaba. Incluso me manda mensajes de su parte. Me dice que me añora, que se acuerda muchísimo del día que nos conocimos, de la boda y, sobre todo, del viaje relámpago a París. A veces, el pájaro se equivoca y me llama Vanesa en vez de Marta. Yo le escucho atenta y voy apuntando todos los datos sobre esa pelandrusca, mientras me pregunto si será bonita la ciudad del amor.

Finalistas

Alberto Moreno
La familia unida

Desde el día que murió Jorge, el menor de mis tres hermanos, decidimos acercarnos más a papá. Cada noche le preparamos su cena favorita, charlamos con él y cantamos alrededor de la chimenea. La gente comenta que su cabeza falla, que ya tiene los nervios muy frágiles, pero nosotros confiamos en su fortaleza y deseamos con toda nuestra alma poder seguir arropándole los hombros, besándole la frente y susurrando a su oído durante muchos años más. Es la única forma que tenemos de vengarnos por todo lo que nos hizo mientras estábamos vivos.

Mila Hidalgo
Empoderada

Desde el día que murió el príncipe azul, la princesa trabaja como domadora de dragones.


Semana 2: Otra vez

Fecha: 18/09/2017 | Relatos recibidos: 750

Ganador

Modes Lobato
Docente

Otra vez el anciano profesor camina entre los pupitres, susurrando a cada alumno las respuestas del examen.
Y así, año tras año, desde el día que murió.

Finalistas

Asier Susaeta
Simulacros

Otra vez suenan las sirenas, sacando al pueblo entero de su letargo. Sus habitantes corren a reunirse en el búnker y allí esperan a que el alcalde dé la orden para regresar a sus hogares, o al Teleclub, donde comentan lo importante que fue construir ese refugio. Cuando esto ocurre, las parejas hacen el amor como si fuese su última oportunidad, los niños juegan hasta tarde en la calle y los viejos devoran la novela que tienen entre manos; todos celebran estar vivos y se prometen no volver a olvidar lo afortunados que son, aunque la guerra haya acabado hace años.

Nicolás Jarque
El infiltrado

Otra vez la ve despedirse con el brazo a través del retrovisor y entrar en su portal mientras avanza lentamente con el coche. Suspira y enciende la radio. Suena una balada de Joe Cocker, o se le parece. Tararea el estribillo, se le nublan los ojos, calla. Se siente culpable. En su cabeza —como ayer, anteayer o hace dos semanas—, se vuelve a reproducir la misma promesa: «Mañana la detengo y la llevo a comisaria».


Semana 1: La casa ha comenzado a llenarse de hormigas

Fecha: 11/09/2017 | Relatos recibidos: 660

Ganadora

Patricia Collazo
Itinerantes

La casa ha comenzado a llenarse de hormigas, dice mi madre. Y nos mudamos de ciudad. Eso ocurre cada tres o cuatro meses. Mi hermana y yo hemos pasado por tantos colegios que ya no recordamos sus nombres.

Cuando nos instalamos, llama a mi tía y le dice que ya estamos a salvo. Pero nunca le quiere dar la nueva dirección. Te conviene no saberla, suele decirle. Como si las hormigas fueran capaces de sonsacársela para poder dar con nosotros de nuevo. Aunque tome tales precauciones, lo mismo da. Ellas terminan encontrándonos. Y toca recogerlo todo, cargar el coche y cambiar de amigos y de cole. Otra vez.

Finalistas

Calamanda Nevado
Esperanza

La casa ha comenzado a llenarse de hormigas. Antes de que vuelvan papá y mamá seremos árboles muy altos. Nos quedaremos mucho tiempo con las raíces levantadas. No nos moveremos, Ana ¿Ves aquel pájaro que vuela? Se va a posar en nuestras ramas, ya lo verás. Hazme caso, cantará y nos hará cosquillas en los dedos. Seguiremos siendo hermanos, pero no niños, sino árboles ¡Ah!, no podemos hablar; solo crujir el tronco rozándolo con las hojas. Ni tendremos frío, ni nos picaran las hormigas ¿Por qué lloras?

Eva García
Realidades

La casa ha comenzado a llenarse de hormigas y mi corazón de gusanos transparentes, pero ella sigue fingiendo que no pasa nada. A estas alturas, ni tenemos el palacio que soñamos alguna vez ni vivimos el amor de cuento que nos habíamos prometido.

A veces dejo sobre la mesa mis calcetines agujereados o pañuelos manchados de otro carmín. Pero ella sonríe, mueve la cabeza, los tira a la basura para que dejen de existir y sigue tarareando mientras convierte las patatas en langosta y transforma las lentejas en caviar.