“Un niño jamás responde cuando le preguntan qué vas a ser de mayor: Voy a ser crítico de cine”, afirmaba François Truffaut, que fue extraordinario (y beligerante) crítico de cine antes de convertirse en cineasta. Oficio con mala prensa, pero también en perpetua evolución, la crítica de cine no es, contra lo que dice el tópico, el refugio del director frustrado, sino la culminación de algo que todo cinéfilo experimenta: el placer del espectador.

En un momento en que la revolución digital y la crisis de los viejos modelos de distribución y exhibición propician un estimulante proceso de cambio, el crítico de cine tiene ante sí la posibilidad de convertirse en testigo privilegiado de uno de los momentos más desafiantes en la historia del cine. A través del análisis de 9 títulos seleccionados, este curso facilita las herramientas necesarias para leer una película, lejos de dogmatismos e ideas recibidas, y ajustar la mirada a las contrastadas manifestaciones de un medio que avanza a través del constante cuestionamiento de sus códigos.

El curso cambia con cada nueva entrega.