X Edición de Relatos en Cadena (Finalistas)

En esta página se irán publicando los resultados semanales de la X Edición de Relatos en Cadena. Cada lunes, sobre las 18:00 en el programa La ventana de la Cadena SER, se votarán en directo los ganadores y finalistas de todos los microcuentos recibidos durante la semana.

Además, los microrrelatos finalistas de cada mes se publicarán en la revista Cuentos para el Andén.

Navega por los siguiente enlaces para acceder a las bases, la frase de la semana y la información completa del concurso.


Ganadores mensuales

Mes Autor Microrrelato Fecha
Septiembre  Ruth Bozal  Presente 03/10/2016
Octubre  Patricia Collazo  Planta infantil 31/10/2016
Noviembre  Ricardo Hierro  Hiperrealismo 28/11/2016
Diciembre  Pepe Cano  Imborrable 26/12/2016
Enero Anaïs Baranda  Niña mala 30/01/2017
Febrero  Martina Polo  Cumpleaños 27/02/2017
Marzo  Belén Sáen  Apariencias 24/03/2017
Abril  Xanti Ramírez  Imagina 24/04/2017
Mayo 29/05/2017
Junio XX/XX/2017

Semana 25: El traje era auténtico

Fecha: 17/04/2017 | Relatos recibidos: 584

Ganador semana 25

Xanti Ramírez Quintana
Imagina

El traje era auténtico. Las hombreras anchas, los pantalones desteñidos… todo pensado para pasar desapercibido. Escondió el revólver en la tobillera y subió las escaleras hasta la plataforma de lanzamiento. Era el encargo más raro que había recibido en la vida, pero supuso que el viejo Paul tendría sus motivos, y un trabajo era un trabajo… Activó el campo de curvatura cuántico e introdujo la fecha y lugar de destino: Nueva York, edificio Dakota, 8 de diciembre de 1980.

Finalistas semana 25

M.Carme Marí Vila
Lana 100%

El traje era auténtico. Perfecto para triunfar con las chicas esa noche. Sólo tendría que controlarse para no aullar antes de tiempo.

Gregorio Vega Cuesta
Superhéroes de barrio

El traje era auténtico, tío. Lo veía todos los días en un escaparate cerca de mi curro. No ponía el precio, pero podías imaginártelo por la tienda, de esas de marca. El caso es que un día me dio el punto y entré a probármelo. Frente al espejo te juro que lo flipé, tronco. Me veía capaz de todo, algo así como  Superman con su capa. Con una tranquilidad que me sorprendió, le puse la navaja en el cuello a la dependienta, que estaba buena no, lo siguiente, y salí de la tienda con el traje puesto y el dinero de la registradora.


Semana 24: Subió los diez pisos hasta la azotea

Fecha: 10/04/2017 | Relatos recibidos: 801

Ganador semana 24

José Luis Chaparro González
Confianza Plena

Subió los diez pisos hasta la azotea sin hacer ruido y se encaramó al pretil. Confiaba en su madre. Ella le había asegurado que los Reyes Magos no traían imitaciones y que el traje era auténtico…

Finalistas semana 24

Juan Leyva Salmerón
Alternativa

Subió los diez pisos hasta la azotea. Las puertas del ascensor no se abrieron. Pulsó repetidamente el botón de apertura pero siguieron cerradas. Cinco, diez, veinte minutos y el ascensor no respondía a ninguno de los mandos del cuadro. Había un pulsador para emergencias, pero cómo iba a utilizarlo si llevaba una saca con el botín de la joyería.

Salvador Terceño
Desahogo

Subió los diez pisos hasta la azotea para enterrar un grito entre las rachas de viento y, cuando bajó, se creyó capaz de seguir batiendo huevos sin ahogarse.


Semana 23: Sólo le quedaba un cigarrillo.

Fecha: 03/04/2017 | Relatos recibidos: 1.438

Ganadora semana 23

Carmen Rossique Rabasco
Del uno al diez

Solo le quedaba un cigarrillo y dos horas por delante. Frente al número tres de Park Avenue, esperó que sus cuatro hijos salieran camino del colegio. Había dormido en ese banco hasta las cinco de la mañana, se había peinado y perfumado; seis pulverizaciones que agotaron el frasquito. Se alisó la ropa y contemplándose en un escaparate pensó que siete días al raso no le habían dejado tanta huella. A las ocho los mayores cruzaban la calle seguidos por la niñera y el bebé. Aplastó las lágrimas con nueve golpecitos de sus dedos sobre el rostro y subió los diez pisos hasta la azotea.

Finalistas semana 23

Sonia Peral
La ocasión

Sólo le quedaba un cigarrillo de chocolate en aquel extraño paquete de tabaco de mentira. Su abuelo se lo había regalado unos meses antes: “para que parezcas un hombre”, le dijo guiñándole un ojo. El niño se fue comiendo los cigarros dulces a escondidas y decidió guardar uno para alguna ocasión especial, tan especial como esta. Hacía frío en ese lugar, o eso parecía. Su madre y sus tías lloraban mucho; su abuela estaba muy seria sentada allí delante sin decir nada, con los ojos secos. Y él hacía que fumaba con el último cigarrillo del abuelo, mientras el viento movía lento los cipreses.

Alberto Manzanos Martínez
Tentativas

Sólo le quedaba un cigarrillo. Su intento de suicidio por cáncer fulgurante de pulmón había fracasado. Así que pasó al plan B; condujo hacia casa por el camino más largo con la esperanza de sufrir un accidente mortal. Como no se produjo, bajó del coche resignada y subió las escaleras de dos en dos lo más rápido que pudo. A pesar de que su corazón latía desbocado, ni sufrió un infarto, ni se trastabilló por el hueco de la escalera. Al llegar a casa, se derrumbó en la cocina y rompió a llorar, esperando que con suerte hubiera un escape de gas.

 


Semana 22: Se asomó sola por la escotilla para ver amanecer.

Fecha: 20/03/2017 | Relatos recibidos: 787

Ganador semana 22

Álex Merino Aspiazu
Superviviente

Se asomó sola por la escotilla para ver amanecer. Ahí estaban, otra vez, la ciudad silenciosa, los incendios aleatorios, las hileras de coches abandonados. Buscó signos de vida con los prismáticos pero esta vez tampoco vio a nadie. Como el día anterior, y el anterior a aquel, y los últimos dos meses. Ella trató de advertirles pero nadie escuchó y ahora estaban muertos. Le invadió el fugaz orgullo de ser la única superviviente pero pronto el orgullo fue engullido por la soledad en el búnker. Sacó la cajetilla del bolsillo y maldijo su suerte. Era el fin del mundo y sólo le quedaba un cigarrillo.

Finalistas semana 22

María Luisa Mata Blasco
Descubrir la verdad

Se asomó sola por la escotilla para ver amanecer; a su espalda la cama desocupada, vacía de sueños, y sin embargo llena de dolor por la pérdida, lápida blanca y fría del adiós definitivo. Nada esperanzador en aquel amanecer de noviembre, ominosamente gris; fuera, solo el aliento helado de la niebla. Como una autómata, se desnudó despacio, retiró las horquillas de su pelo, dejando que la fabulosa cabellera descendiera hasta la cintura; abrió la escotilla y se lanzó al mar. Emprendió de nuevo, el regreso al oscuro reino de las sirenas desencantadas.

Rafa Olivares
Crucero bajo cuerda

Se asomó sola por la escotilla para ver amanecer, que no es poco. En el camarote contiguo, el padre de Teodoro se despertaba aliviado porque su hijo le había respetado durante toda la noche. La moto y el sidecar aguardaban en la cubierta de carga, al lado de los maceteros con los rizomas de los replantaos, y la tripulación, reunida en asamblea en el sollado de popa, se declaraba contingente y únicamente al capitán reconocía como necesario.


Semana 21: El malvado Luthor había puesto kryptonita en la bodega

Fecha: 13/03/2017 | Relatos recibidos: 670

Ganadora semana 21

Belén Sáenz Montero
Apariencias

El malvado Luthor había puesto kryptonita en la bodega y los mamparos se habían derretido dejando paso a un resplandor verde, que adoptó luego la forma de un ente viscoso invisible, que se derramó por los pasillos, que ascendió a la segunda cubierta, que atravesó el comedor de gala y que penetró en el camarote. Mientras hacía como que escuchaba esta sarta de excusas, Lois Lane se levantó de la litera, encendió un cigarrillo, arrojó al hombre los calzoncillos de superhéroe y, otra noche más desde que zarparon en luna de miel, se asomó sola por la escotilla para ver amanecer.

Finalistas semana 21

Carlos Isidro Fernández Carbonell
Superwoman

El malvado Luthor había puesto kryptonita en la bodega, por eso papá llegó como llegó, tambaleándose, despeinado y con esa lengua de trapo que le impedía decir algo razonable. Y por eso estaba de tan mal genio y hacía esas cosas. Pero no te preocupes, cuando se despierte le diremos que no vuelva a esa bodega nunca más, ni a esa bodega ni a ninguno de esos sitios en los que Luthor pueda entrar a tomarse algo y esconder un poquito de kryptonita. Se lo haremos prometer tres veces. Y así papá volverá a ser nuestro Supermán de siempre. Ahora, cariño, duerme, duerme tranquilo.

Javier García Valle
Superhombre

El malvado Luthor había puesto kryptonita en la bodega sin tener en cuenta mi cambio de hábitos; ya no tomo un chispazo de coñac por las mañanas ni descorcho vino en cada cena. Tampoco llevo el traje siempre puesto porque sudo y el olor es desagradable. No tengo a nadie esperando un rescate, tampoco presas que taponar ni incendios que sofocar. Vago errante con la capa en una bolsa de “Primark”, esperando un encuentro casual que me permita ayudarla con la compra, parar el tráfico o llevarla volando al dentista. Hoy, emocionado viendo atardecer, he pensado que cada día soy más hombre y menos “súper”.


Semana 20: Cerró los ojos y sopló las velas

Fecha: 06/03/2017 | Relatos recibidos: 1.496

Ganador semana 20

Ovidio Montoto Rodríguez
Calma chicha

Cerró los ojos y sopló las velas. Pero estas, desplegadas, permanecían fláccidas, indiferentes. El velero de alto bordo no se movió ni un milímetro. Continuaba la calma chicha. El capitán, al timón, y la marinería lo miraban incrédulos. Sopló de nuevo con todas sus fuerzas. Nada. Bajó la cabeza y se miró el traje azul. Comenzó a dudar de sí mismo…O aquel matasanos esculcacerebros tenía razón y él no era Superman, o el malvado Luthor había puesto kryptonita en la bodega.

Finalistas semana 20

Patricia Aranda Pizarro
El retraso

Cerró los ojos y sopló las velas. Recogió con desgana los dos platos de porcelana vacíos, el par copas de cristal del bueno aún intactas, la botella de vino gran reserva sin descorchar… Estaba claro que ya no vendría, que ya nunca volvería a sentir el cuerpo de ella bajo el suyo. Sacó el cordero del horno, aspiró su delicioso aroma y lo tiró con rabia al cubo de la basura.
Abrió la ventana de par en par, se encaramó al alféizar y se lanzó al vacío.
Aún tuvo tiempo de escuchar el timbre del portal, mientras se abalanzaba sobre el amor de su vida.

David García Rodríguez
Caprichos

Cerró los ojos y sopló las velas aferrándose a aquel deseo infantil. Durante unos segundos escucho el típico feliz cumpleaños desentonado de siempre. Pero después, aquello se desató. Gritos, crujidos, alaridos, estampidas y, a continuación lamentos. Abrió los ojos y contempló el pasmoso espectáculo. El abuelo, tendido sin un zapato, se recuperaba del tremendo susto, la mesa volcada, la tarta despedazada, cristales, restos esparcidos de comida. Muchos familiares habían saltado la tapia de forma portentosa. La madre chillaba tras su padre que agarraba, amenazante, el palo de la escoba hacia una esquina del jardín. Allí se agitaba acorralada, desorientada y colérica una robusta cría de hipogrifo.


Semana 19: En el lugar más recóndito de la isla

Fecha: 20/02/2017 | Relatos recibidos: 864

Ganadora semana 19

Martina Polo Barrachina
Cumpleaños

En el lugar más recóndito de la isla encerró a los piratas que mamá le había presentado. Luego, subió al torreón del castillo y allí dejó dormidas a todas las princesas que conocía. Cogió las cosquillas y las metió sin cuidado en un cajón, y soltó al unicornio y a los dragones y ni siquiera giró la cabeza para mirar cómo desaparecían. Encogió a los gigantes y a las hadas les quitó la varita y les cortó las alas. Hecha la limpieza general, cerró los ojos y sopló las velas.

Finalistas semana 19

Paloma Hidalgo Díez
Naufragio

En el lugar más recóndito de la isla de espuma que flotaba en medio de la bañera, un gorrión se ahogaba. Ella hubiera preferido que fuera un albatros; quedarse quieta y observar cómo conseguía planear sobre las aguas templadas y jabonosas. O un frailecillo, aún con ese arcoíris mutilado en el pico. Incluso un pingüino que, aunque no pudiera volar, supiera mantenerse a flote.

Pilar Fernández-Villamil
Love me tender

En el lugar más recóndito de la isla, un hombre asustado, que es igualito a Elvis, cree haber encontrado refugio. Se escurre de puntillas detrás del tronco de un cocotero. Toma aire y consigue relajar el gesto. Entonces le sale espontáneo un golpe de cadera. Es un latigazo breve que barre de izquierda a derecha el cielo azul de la isla. Se desata la histeria. Un ejército de náufragas toma la playa. Le arrebatan la ropa, le arrancan un mechón, le exigen a gritos un bis, otra canción dedicada.


Semana 18: Debo decidir

Fecha: 13/02/2017 | Relatos recibidos: 860

Ganador semana 18

Lorenzo Rubio Martínez
Visita inesperada

Debo decidir qué hacer con el loro que, por sorpresa, se ha posado en mi hombro mientras dormía en la isla desierta en la que vivo desde el naufragio del crucero. Lo primero que pienso es en comérmelo, pero me hice vegetariano en estas tierras y ahora solo pruebo cocos. Lo segundo, atarle un mensaje de socorro y lanzarlo a volar, pero se vive muy bien aquí y echaría de menos a los simios. Al final, decido dejarlo en mi hombro, llamarlo Bocazas y hacerme pirata. En cuanto encontremos el tesoro, vamos a enterrarlo en el lugar más recóndito de la isla.

Finalistas semana 18

Joaquín Valls Arnau
Chantaje

“Debo decidir con rapidez”, se dijo al intuir que el anuncio de divorcio era inminente. Tras encerrarse en el baño, ingirió dos docenas de aspirinas. La llevaron al hospital, donde bastó con un lavado de estómago. A partir de aquel día se produjo cierta aproximación entre sus padres. Con el transcurso de las semanas, observó que ésta iba diluyéndose y resolvió emplear otro método. La misma tarde, cinco minutos antes de la hora en que su padre solía regresar del trabajo, se cortó las venas. La víspera, cuando él había comentado que se retrasaría bastante, ella llevaba los auriculares puestos.

Jordi Álvarez Molas
Cicatrices profesionales

Debo decidir, se dice el francotirador tumbado sobre la azotea, bajo el intenso calor de Irak, mientras observa por la mirilla cómo el niño sigue acercándose a su pelotón, con una caja entre las manos y un murmullo de oración en los labios, y entonces… despierta sobresaltado, y entre la confusión de su propio grito, sólo atisba a ver a su hijo que, le mira con verdadero espanto, mientras la tarta con que pretendía festejar su regreso, se le escurre entre las manos.


Semana 17: El armario donde acababa de encerrar a su muñeca

Fecha: 06/02/2017 | Relatos recibidos: 1.433

Ganador semana 17

Pepe Fuertes Tarazona
Cálculo de posibilidades

El armario donde acababa de encerrar a su muñeca preferida envuelta con papel de regalo reciclado del año anterior. Pongo una. El baúl donde había escondido el coche de madera del pequeño. Pongo una. Las pistas que indicaban dónde tenían que buscar los regalos de Navidad. Pongo una. La ilusión en los ojos de los niños buscando tesoros, aunque sepan que, año tras año, sólo encontrarán sus propios juguetes. Pongo una. Los décimos y participaciones que, de nuevo, no han tocado. Pongo otra. La carta de despido, la notificación del banco y la nevera vacía. Lleno el cargador, lo pongo en la pistola y me quedo mirándola. Debo decidir.

Finalistas semana 17

Asier Susaeta Díez de Baldeón
Litros, segundos, toneladas

El armario donde acababa de encerrar a su muñeca fue el mejor refugio que encontró para ella. Situado junto a la litera superior, tenía apenas ciento veinticinco litros de volumen, pero formaba parte de las dos quintas partes del camarote en las que Tammy aún podía creer que su papá volvería enseguida. En las otras tres restantes, los acordes que llegaban desde la cubierta de botes sonaban amortiguados, y el agua dolía.

Paloma Hidalgo Díez
Invierno

El armario donde acababa de encerrar a su muñeca también había conocido mejores momentos. Primaveras de chalecos de gamuza con flecos y vaqueros acampanados. Algún verano de camisetas de mezcla a juego con el pantalón del uniforme de una hamburguesería. Y enseguida, los trajes, las camisas de gemelos, las corbatas… hasta que llegaron los vestidos, empezando con uno de novia, y los otoños de americanas de pana y faldas aterciopeladas. Un invierno aparecieron los baberos, los patucos; puede que también medrara febrero cuando ella vació sus perchas y las del pequeño Marcos. Ahora, que nunca llegaba marzo, ese espacio se lo repartían la naftalina y esa piel de látex.


Semana 16: No quiero volver a verte nunca más

Fecha: 16/01/2017 | Relatos recibidos: 908

Ganadora semana 16

Anaïs Baranda Barrios
Niña mala

¡No quiero volver a verte nunca más! ¡Me tienes harta, eres mala, muy mala! La agarró del brazo intentando poner la mayor cara de enfado que sabía y se dirigió a la habitación. ¡Mira cómo tienes todo! ―gritó mientras la zarandeaba― ¿quieres que lo haga yo también? ¡Egoísta! ―sentenció dándole un tortazo. Abrió la puerta del armario y la arrojó dentro: “¡A ver si me dejas en paz un rato!” Cerró de un golpe y acto seguido la niña, con las mejillas empapadas en lágrimas, se sentó sobre la cama con la mirada fija en el armario donde acababa de encerrar a su muñeca.

Finalistas semana 16

Modes Lobato Marcos
Tercera fase

No quiero volver a verte nunca más. Aunque mis corazones mueran de pena, si lo amas, vete con el humano.

María Spaccarotella García
Nunca más

«No quiero volver a verte nunca más», se repetía en su cabeza.

«No quiero volver a verte nunca más», trataba de convencerse.

«No quiero volver a verte nunca más», acertó a susurrar.

«No quiero volver a verte nunca más», repitió con decisión.

«No quiero volver a verte nunca más», gritó, «no eres real».


Semana 15: Para implorarle que vuelva a casa

Fecha: 16/01/2017 | Relatos recibidos: 791

Ganador semana 15

Ernesto Ortega Garrido
Mensajes de amor desesperado

Para implorarle que vuelva a casa se ha cortado una oreja y se la ha hecho llegar con una nota escrita a mano. “Si no es contigo, no merece la pena escuchar el canto de los pájaros”. Como no ha conseguido ablandar su corazón, se ha cortado una mano y se la ha enviado, con otro mensaje: “Puedo vivir sin manos, pero no podría hacerlo sin ti”. Por fin, unos días después ha llegado la esperada respuesta. Era una cajita. Dentro solo estaban sus ojos y una nota que decía: “No quiero volver a verte nunca más”.

Finalistas semana 15

Román Navarro Carrasco
Optimismo

Para implorarle que vuelva a casa le aseguré que haría cualquier cosa que me pidiera. «Lárgate tú», me dijo con esa sequedad suya a la que últimamente nos habíamos acostumbrado.
No era así el plan con el que yo me había ilusionado, pero me hace feliz saber que ha vuelto. Me alegra imaginar que se sienta en nuestro sofá, duerme en nuestra cama y escucha nuestros discos. Aún no tengo muy claro cómo, pero yo creo que lo nuestro tiene arreglo.

Enrique Mochón Romera
¡Vuelve!

Para implorarle que vuelva a casa ha compuesto más de veinte canciones. En la discográfica no ocultan el entusiasmo. Su productor le ha dicho que quizá no logre su objetivo, que el orgullo herido tarda mucho en cicatrizar, y que hay males que ni el tiempo puede remediar, pero que está seguro de que el disco será un verdadero fenómeno de ventas, tan solo comparable al de su anterior éxito, “¡Vete!”.


Semana 14: Es que no tuviste bastante

Fecha: 09/01/2017 | Relatos recibidos: 571

Ganador semana 14

Lorenzo Rubio
Voraz

“¿Es que no tuviste bastante con la bronca de ayer?”. Él encuentra la reprimenda entre las sábanas, la dobla palabra por palabra y se la traga. Debajo de la cama ve un “Me las pagarás”. Lo ingiere, sin masticar. Abre el cajón de la mesita de ella. Allí su esposa acumula los insultos que recibe. Los devora empezando por los más hirientes. En la cocina, entre las sartenes saca otro puñado de amenazas y se las come también. Engulle las pullas escondidas bajo los muebles. Y, cuando ya se ha tragado todos sus reproches, llama arrepentido a su mujer para implorarle que vuelva a casa.

Finalistas semana 14

José Manuel Dorrego Sáenz
Usos y costumbres

“¿Es que no tuviste bastante? ¡Te vas a poner perdido!”, me increpa cada vez que me acerco a la orilla y una ola me moja los pantalones hasta las rodillas. Desde el primer día intuí que aceptar hacer un crucero a solas con mamá no había sido la mejor elección. Luego el barco se hundió y, aferrados al mástil de un contrabajo, ambos logramos arribar en esta maldita isla. Pensé que como náufraga relajaría sus férreas costumbres de madre victoriana, pero llevamos ya dos meses y aún me recrimina las veces en las que, despistado, olvido tratarla de usted.

Paloma Casado Marco
Fantasma

¿Es que no tuviste bastante con marcharte para que tuvieras que llevarte toda mi vida? Deambulo por el salón y no sé quienes son esos dos jóvenes que sonríen con las manos enlazadas bajo la torre Eiffel, ni quién plantó las flores de la terraza. Trato de evocarte en nuestra habitación, pero el tacto de las sábanas es frío, como el de las últimas con que me cubrieron en el hospital. Ahora que he vuelto a nuestra casa, tampoco consigo recordar mi rostro. Me miro en el espejo del armario y la luna me devuelve la imagen solitaria de una cama sin nosotros.


Semana 13: Desde una viga del techo

Fecha: 26/12/2016 | Relatos recibidos: 923

Ganador semana 13

Victor Manuel Sanguino Mateos
Mapa de calor

Desde una viga del techo, los ojos del mosquito trazan el mapa de calor de tu cuerpo, desnudo en la noche de agosto. Como los míos, recorren cada trozo de tu piel, sudorosa y brillante en la penumbra de la ventana abierta. Sé que irá a por ti, y espero con media sonrisa y la mano dispuesta. El zumbido crece, y sobre tu piel, donde el cristal refleja un sendero de luz de luna, veo una sombra negra que antes no estaba. Con un sonoro manotazo, lo espachurro sobre tu cadera. Tú entreabres los ojos, sonriendo, para decirme: “Hmmm, ¿es que no tuviste bastante?”

Finalistas semana 13

Nicolás Jarque Alegre
Alma en pena

Desde una viga del techo, Terry Sullivan —pirata de los Mares del Sur, bebedor de ron, desesperado— aguarda a que Lucía —arquitecta, soñadora, alumna de un taller de escritura— abra su cuaderno de rayas para susurrarle al oído. “Querida Mary…”.

José Manuel Dorrego Sáenz
A distancia

Desde una viga del techo del salón me lanza sus silencios. Siempre fue una mujer metódica y prudente, de esas a las que les gusta medir sus palabras. Pero ahora, con el tiempo, se ha vuelto aún más sofisticada y mide también los silencios, que salen de su boca milimétricos y precisos como la bala de un francotirador. Desde allí arriba me lanzó hace días uno y quedó enredado en mi cuello. Y aquí llevo su silencio, rotundo y contundente como una lápida. Lo llevo colgado del gaznate, a juego con el collar de plata.


Semana 12: Te quiere, mamá

Fecha: 19/12/2016 | Relatos recibidos: 753

Ganador semana 12

Pepe Cano
Imborrable

Te quiere, mamá. Pliego el papel respetando los perfectos dobleces que ella ha hecho. Lo devuelvo al sobre. Sentado en el sofá, con la mochila del instituto aún colgada del hombro, intento llorar. No me sale. Hace rato que no me sale. Que procure perdonarla… Pateo la mesa de cristal como si eso desdibujara mi rabia. Como si estuviera escrita con la tinta de los bolis borrables. Se hace añicos con un estruendo exagerado. Las astillas se me clavan al cubrirme los ojos. No me importa. Necesito ocultar las facciones azuladas y el vaivén de su cuerpo suspendido desde una viga del techo.

Finalistas semana 12

José Luis Chaparro González
Te queremos mucho

Te quiere mamá, te quiere tu hermana y yo también te quiero mucho, afirmaba mi padre durante el naufragio en alta mar, mientras se colocaban los tres únicos chalecos salvavidas…

Xabier Guardia Torné
Buen corazón

Te quiere, mamá. Le he pedido que te lo diga él, pero no se atreve a venir. Me ha contado la discusión. Reconoce que tenías razón y que nunca debió decirte lo que te dijo. Te pide perdón. Yo también te pido que lo perdones. Ya sé que tiene mal genio y que a veces se pone un poco agresivo, pero en el fondo tiene buen corazón y acaba arrepintiéndose. Ahora te van a llevar al quirófano. Cuando te despiertes ya me contarás cómo te caíste por las escaleras. Papá estaba tan nervioso que no ha sabido explicármelo.


Semana 11: El otro, hombre o mujer, siempre muerto

Fecha: 12/12/2016 | Relatos recibidos: 663

Ganadora semana 11

Carmen Quinteiro Moreno
Consejos maternos

…el otro, hombre o mujer, siempre muerto, eviscerado y en raciones individuales listas para meterlas en el congelador, que luego llegan los exámenes y no tienes tiempo para cocinarte algo decente; que te conozco, cariño. Y la sal y el toque de pimienta justo antes de ponerlos sobre la plancha bien caliente. Y que si llevan tatuajes quítales la piel, no te la comas, que por muy churruscadita que esté, esas tintas tienen que ser tóxicas. Y por favor, revisa que no lleven piercings: la última vez tu padre y yo pagamos un dineral por ese colmillo nuevo.

Te quiere,
Mamá.

Finalistas semana 11

Lorenzo Rubio Martínez
La promesa

El otro, hombre o mujer, siempre muerto de tristeza, pasa noches de insomnio, solo, en su habitación, mirando el armario del otro lado de la cama que aguarda vacío a que alguien lo llene de ropa; el dormitorio de los niños está ya decorado, incluso cada día hace y deshace las literas como si durmiesen allí. Cuando prepara la mesa, sirve cuatro platos y, cuando es la hora de que los niños entren al colegio, camina hasta la escuela y regresa después a la hora de recogerlos. Todo está listo para ser feliz. Solo falta que su amante cumpla con la palabra de abandonar a su pareja.

Paloma Casado Marco
La culpa

El otro, hombre o mujer, siempre muerto regresa cada noche. En la oscuridad, no puedo distinguir sus rasgos, solo noto su olor de algas podridas. Extrae de sus bolsillos restos de cuerda o jirones de tela que deposita en los pies de mi cama junto con algún pez pequeño que se ha colado entre sus ropas. Entonces grito: «yo solo cumplía órdenes» y desaparece dejando en el suelo un charco de agua sucia.


Semana 10: De un certero bocado le arrebató el pincel

Fecha: 05/12/2016 | Relatos recibidos: 1.331

Ganadora semana 10
Mer Barrera
La sala

De un certero bocado, le arrebató el pincel y ambas quedaron inmóviles. El silencio que reinaba en la sala se hizo ruido de repente. Empezó a notar que le zumbaban los oídos y sintió un leve mareo. Se apoyó como pudo en la mesa. Llevaba una década entre brochas y paletas y creía haberlo visto todo. Siempre silencio, ella, sus herramientas y el trabajo a realizar. Ambiente frío, inerte y luz azul. Ella con movimientos suaves y certeros conseguía dar vida a cada uno de los rostros que maquillaba. Dos cuerpos en la sala. El de ella joven, esbelto y vital. El otro, hombre o mujer, siempre muerto.

Finalistas semana 10

Abel Ippolito Ruiz
Elena y la bestia

De un certero bocado le arrebató el pincel y se lo tragó. Después se zampó sus lienzos, aquella criatura había entrado de repente en la vida de Elena y estaba acabando con todo. No se detuvo, ingirió los libros, los estudios, las aficiones… Una tarde se merendó a sus amigos. Semanas después fue el turno del novio de la niñez. Y, finalmente, devoró a los padres los últimos que se atrevieron a permanecer junto a ella. Ahora, Elena vive en la oscuridad a solas con ello que ya no tiene nada que comer. Excepto a ella.
Pero por mucho que se lo implora no lo hace.

Ángel Saiz Mora
Piel de cordero

De un certero bocado, le arrebató el pincel, la línea del ojo quedó a medio delinear. Después de decepcionarla como amante, no esperaba que irrumpiese en el cuarto de baño, sin respeto por su sesión de maquillaje, que la despojara de toda su ropa con los dientes, que después la empujase hasta la cama. Le había juzgado mal. Se alegró de conocer ese encanto animal que nunca hubiera imaginado. Él se detuvo un momento con la vista en la ventana. La luna llena se abría paso entre las nubes. Luego vino aquel aullido.


Semana 9: No era el mar pero se le parecía

Fecha: 21/11/2016 | Relatos recibidos: 874

Ganador semana 9
Ricardo Hierro
Hiperrealismo

No era el mar pero se le parecía. Quizá el azul resultaba impostado, demasiado luminoso. El pintor decidió oscurecerlo. Corrigió a trazos rápidos la pintura. Se alejó un par de metros del caballete y miró complacido la obra. Fue entonces cuando el estudio se llenó de aroma a marea. Se espumó la tarde. Un pez de plata brincó desde el lienzo y, de un certero bocado, le arrebató el pincel.

Finalistas semana 9

José Luis Chaparrro González
Desde el bote

No era el mar pero se le parecía, pensaba mientras sus fuerzas se iban agotando en su intento por mantenerse a flote. También pensó mientras se hundía hasta el fondo, que su padre y su nueva novia que le observaban desde el borde tras haberle empujado a la piscina, tal vez estaban tardando demasiado en auxiliarle.

Sonia Peral
Demasiado tarde

No era el mar pero se le parecía, o eso dijiste tú, padre, cuando terminamos el experimento para la clase de ciencias. Llevé al colegio aquella cubeta chapucera envuelta en una capa invisible de vergüenza, y soporté abochornado las risas de mis compañeros de curso. Nunca más hicimos nada juntos. Jamás volví a aceptar tu ayuda.
Y ahora, cada vez que te llevo al hospital para que recibas tu puntual dosis de drogas paliativas, por más que buceo en mi memoria, no encuentro ningún otro recuerdo entre tú y yo, más que aquella fallida agua de mar. Pero ahora es mi orgullo quien se burla de mí.


Semana 8: Espero que puedas perdonarme

Fecha: 14/11/2016 | Relatos recibidos: 740

Ganador semana 8
Joaquín Valls Arnau
Desamor

“Espero que puedas perdonarme, querida, por el esfuerzo que te pido con mi último deseo”, concluía la carta. Salió del tanatorio con la urna bajo el brazo. En vez de conducir los quinientos kilómetros que la separaban de la costa, como era su intención primera, fue maquinalmente hacia casa. Tras haber descartado, por cuestión de higiene, el fregadero, el lavavajillas, la bañera, el lavabo y el bidé, arrojó las cenizas dentro del tambor de la lavadora. A continuación cerró la puerta, seleccionó un programa rápido con centrifugado y pulsó el botón de encendido. No era el mar pero se le parecía.

Finalistas semana 8

Sonia Peral García
Juguetes rotos

Espero que puedas perdonarme por dejarte un poco sola, guardada en el baúl. Papá me ha regalado una muñeca que es más fea que tú, pero prefiero jugar con ella ahora porque está nueva. Me pasa como a papá, que quiere jugar con su amiga nueva, mejor que con mamá aunque mamá sea mucho más guapa. Y mamá llora y llora porque no tiene un baúl como el tuyo donde poder guardarse un ratito y esperar tranquilamente. Pero tú no te preocupes, jugaré con mi muñeca nueva hasta que deje de estar reluciente y entonces la meteré en el baúl y podréis haceros amigas.

José Manuel Dorrego Sáenz
Atajo

Espero que puedas perdonarme. Tú sabes que siempre había sido de saltar de la cama al baño, del baño a la cocina para desayunar mientras conversaba contigo y de la cocina a la calle, camino de la oficina. Hoy he decidido cambiar el orden y he saltado de la cama a la calle, los nueve pisos. Disculpa las molestias que mi decisión te haya podido ocasionar y los chismorreos del vecindario que, sin duda, tendrás que soportar. Pero tú sabes, cariño, que hace tiempo que no se nos había perdido nada en la cocina.


Semana 7: Sigo observando mi trocito de cielo

Fecha: 07/11/2016 | Relatos recibidos: 1.273

Ganador semana 7
Domingo Jiménez Lacaci
Urgencias

Sigo observando mi trocito de cielo a través de la ventanilla mientras pasa corriendo la azafata. En medio del pánico general, me doy cuenta de que estoy sorprendentemente tranquilo. Todo el mundo grita y llora pero yo solo puedo mirar ese sembrado amarillento acercándose a toda velocidad. No llevo papel, pero me quedan tres chicles. En un envoltorio escribo: Ana, te quiero. Diles a Juanjo y a Anita que les adoro. Y me meto la bolita de papel en la boca. En otro envoltorio, bajo la lengua: Julia, te he amado tanto. Ya sin tiempo el último, apretado en la mano: Espero que puedas perdonarme.

Finalistas semana 7

Enrique Gallardo
Perspectiva

Sigo observando mi trocito de cielo a través del pequeño ventanuco mientras hago la última lazada. No puedo reprimir una sonrisa al recordar que siempre me quejé del tamaño de las sábanas (¡Tenía que escoger entre taparme los pies o dejarlos al aire para cubrirme los hombros!) y sin embargo ahora, una vez el nudo ha quedado bien apretado, la medida parece ideal para que mis pies no alcancen el suelo.

Rafa Olivares
Fusión a negro

Sigo observando mi trocito de cielo, más pequeño a cada palada de tierra.


Semana 6: Al otro lado de la ventana

Fecha: 24/10/2016 | Relatos recibidos: 877

Ganadora semana 6
Patricia Collazo González
Planta infantil

Al otro lado de la ventana, pasan dos señoras regordetas, aunque Nico opina que son dos vacas. Tampoco nos ponemos de acuerdo con respecto al hombre de barba. Él cree que se trata de un cachorro de ornitorrinco. Menos aún si nos centramos en el coche de carreras. El muy terco dice que es ¡una cuadriga romana!
Al final termino echándolo de mi cama. Él se levanta remoloneando y dice que mañana volverá a visitarme. Y que le diga a mis nubes que se porten mejor. Yo muevo el tubito del suero que se ha puesto en medio, y sigo observando mi trocito de cielo.

Finalistas semana 6

Raúl González Marcos
Moscas

Al otro lado de la ventana cada vez hay más moscas. Golpean afanosas contra el cristal buscando en vano un resquicio por el que entrar.
Yo se lo cuento a mi madre que lleva unos días sentada en la mecedora.

Uxía Pérez Sarmiento
Pertenencias

Al otro lado de la ventana el desorden de los libros, la pantalla astillada de la lámpara, el armario a medio vaciar, el entramado del suelo, el colchón milagrosamente intacto, la alcayata de la que colgaba la fotografía de familia.
A este lado, nuestro absurdo equipaje. Recuerdos inútiles que arrastraremos hasta la playa mientras nos repiten, incansables, que no habrá sitio para maletas cuando intentemos cruzar el Mediterráneo.


Semana 5: Cuando se prendieron las cortinas de la cocina

Fecha: 17/10/2016 | Relatos recibidos: 739

Ganador semana 5
Javier Urraca García de Madinabeitia
La casa de las citas

Cuando se prendieron las cortinas de la cocina ella preparaba la mesa. Había probado a colocar los platos de las dos únicas maneras posibles y finalmente se decidió por dejarlos uno en frente del otro porque en una primera cita no es bueno mostrarse ansiosa. Luego, recolocó el jarroncito, se miró en el espejo, se apretó firmemente las bolsas de los ojos y recorrió con sus manos las arrugas de su soledad previa. En ese instante sonó la sirena de los bomberos haciéndole salir del trance y sentándose en el butacón esperó a que la escalera del camión apareciera con su sargento al otro lado de la ventana.

Finalistas semana 5

Davinia Heras Cubillo
Casa de muñecas

Cuando se prendieron las cortinas de la cocina vino papá enseguida con su camión de bomberos a sofocar el terrible incendio. Cuando el bebé gateó peligrosamente hacia las escaleras, mamá acudió rápidamente antes de que rodara por ellas y se golpeara. Y cuando la hermana mayor llegó triste del colegio sus papás estaban tan ocupados que no se dieron cuenta de que se había subido sola a la buhardilla, y no llegaron a tiempo para convencerla de que no saltara desde la ventana.Carlos Guillermo Ortuño Falcó

Alberto Jesús Vargas Yáñez
Pater demens

Cuando se prendieron las cortinas de la cocina entendimos que la cosa había llegado demasiado lejos. Que a nuestro padre al quedarse en paro le diera por estudiar Historia cuando nunca había mostrado la más mínima vocación por los libros, nos pareció cuando menos, sorprendente. Que manifestara una repentina pasión por el mundo clásico nos extrañó aún más. Pero que hoy se nos presentara antorcha en mano diciendo ser Nerón y dispuesto a quemar Roma empezando por las cortinas de casa, nos ha pillado a todos fuera de juego. Ahora buscamos desesperadamente un intérprete de su latín cabreado para ver si conseguimos hacerle entrar en razón.


Semana 4: Poco antes de que los domingos fueran amargos

Fecha: 10/10/2016 | Relatos recibidos: 1.162

Ganadora semana 4
Paloma Hidalgo Díez
Candor

Poco antes de que los domingos fueran amargos, éramos muy ingenuos. Creímos en lo de las siete vidas de los gatos hasta que Negrito se cayó de la terraza. Que serían los demás bebés los que fueran de goma, porque el nuestro no rebotaba en las escaleras. También estábamos convencidos de que el único riesgo de encender cerillas en casa de la abuela era hacernos pis por la noche en la cama y de que, como las noticias malas volaban, nosotros no necesitábamos despertarla de su siesta cuando se prendieron las cortinas de la cocina.

Finalistas semana 4

Puy Moya Arina
Nombres propios

Poco antes de que los domingos fueran amargos el río era para los niños solo eso, “el río”. Y “la poza”, su lugar favorito para bañarse. Y “las rocas”, el sitio desde donde Cachillas, Zumbao y Sapo saltaban entre aplausos y vítores.
El último domingo antes de que los domingos fueran amargos los más pequeños del pueblo supieron que el Cachillas se llamaba Esteban Fernández y el Zumbao Juan Ruiz. También que el río era el Verdiales .
Lo escucharon por la radio cuando contaron lo del accidente.

Carlos Guillermo Ortuño Falcó
Supermán

Poco antes de que los domingos fueran amargos yo solía vestirme de Superman. Bajaba a la planta donde ella vivía y tocaba al timbre, me escondía, y cuando abría la puerta yo daba un salto y gritaba ¡Supermaaaaaan!. Ella ni siquiera se asustaba, sonreía, y me decía ¡pero qué gracioso eres!. Y me daba dos galletas de chocolate, las más buenas que jamás he probado.
Comprendí que no era un buen superhéroe cuando un domingo de otoño toqué al timbre y nadie salió.
Nunca más volví a saber de ella.
Aún la busco mientras sobrevuelo el cielo de Barcelona.


Semana 3: Y le manchaba los dedos de harina al entregarle el paquete

Fecha: 26/09/2016 | Relatos recibidos: 539
Ganadora semana 3

Paloma Hidalgo Díez
Bizcochos

Y le manchaba los dedos de harina al entregarle el paquete con la ropa del niño, porque seguía poniéndose nerviosa cuando él venía a buscarle, y se disculpaba por haberlo hecho, y se limpiaba las manos en el delantal explicándole que estaban preparando un bizcocho, de yogur, y que no se había dado cuenta de lo tarde que era. Le pedía diez minutos, o quince, para darle una duchita rápida, y ponerle el pijama, para que no llorara al llegar si quedaba dormido en el coche, como la última vez que volvieron juntos de vacaciones, a final de julio, poco antes de que los domingos fueran amargos.

Finalistas semana 3

Juan Manuel Sánchez Moreno
Hábeas corpus

—Y le manchaba los dedos de harina al entregarle el paquete, ¿verdad? Y usted después seguía su rastro, como un detective de película, ¿no es cierto? Y llegaba al escondite secreto donde, casualmente, había un hatajo de bandidos, ¿me equivoco? Y quién sabe cómo, acaban todos muertos y desaparece un valiosísimo alijo de droga, ¿es así? Y por fin, en su panadería, junto a un saco de harina, dejan por error unos fardos de polvo blanco que no liga bien, ¿me equivoco? Y encima intenta sobornarme y me dice que no necesita un abogado, ¿no es eso?

Javier Haya Máñez
En las montañas

Y le manchaba los dedos de harina al entregarle el paquete, dentro había, además del trigo recién convertido, algo de embutido oreado, fruta de vete tu a saber dónde y, de vez en cuando, cartas de Julia. “¿Cómo está madre?”, solía preguntar. La conversación, siempre breve, terminaba con un abrazo fuerte y corto entre los dos hombres. Después Gerva regresaba al molino y Antonio se iba por donde había venido, con la cabeza mirando al frente y el cañón de su rifle apuntando al cielo, donde cree madre que está desde el día en que las montañas se lo tragaron.


Semana 2: El lápiz con el que ella, cada mañana, se lo dibujaba

Fecha: 19/09/2016 | Relatos recibidos: 569
Ganador semana 2

Salvador Terceño
La mujer del panadero

El lápiz con el que ella, cada mañana, se lo dibujaba era el que tenían en el mostrador para anotar los pedidos de la panadería. Llevaban años usando el mismo lápiz e, increíblemente, al contrario que el alma de la panadera, ni se había gastado ni se había perdido. Cuando, muy temprano, entraba aquel chico a por sus dos piezas de pan, ella, de forma discreta, garabateaba nerviosa una marca en una esquina del papel del
envoltorio: un asterisco cuando el panadero tenía reparto y un aspa cuando no. Y le manchaba los dedos de harina al entregarle el paquete.

Finalistas semana 2

Manuel Montesinos Moreno
Psicoterapeutas

El lápiz con el que ella, cada mañana, se lo dibujaba entre lágrimas, en su consulta, un ser a veces sin cabeza, otras sin manos y siempre escondido bajo su cama fue interpretado como un fetiche al que se agarraba con fuerza en cada trazo para transferirle sus miedos. Había odios reprimidos y un trastorno excéntrico difícil de valorar, especialmente cuando lo utilizaba para autolesionarse. El mismo lápiz del que nunca se separó y que pasado el tiempo, utilizaba con la punta muy afilada para pinchar a sus pacientes varones, despertarlos y sacarlos del trance del diván.

María Elena Matos Carmet
Domingos sin paseos

El lápiz con el que cada mañana se lo dibujaba dejó atrás la curvas, rectas y sombras para ajustarse al ritmo de su caligrafía. Y es que los domingos son el día del señor; del señor de la casa, claro está. Cuando la cantinela del Carrusel deportivo le empezó a sonar a Kyrie Eleison descubrió que había cambiado, que ahora tocaba indagar en su universo femenino y rebelarse frente a aquellas tardes tediosas. Años después se atrevió de nuevo a esbozar dibujos sobre la piel de los hombres a los que amó, quizá recordando el que hacía para su padre cada mañana de domingo.


Semana 7: Sigo observando mi trocito de cielo

Fecha 7 de noviembre
Ganador semana 7


Semana 1: El masajista no tardó en reconocer aquel lunar bajo la nuca

Fecha: 12/09/2016 | Relatos recibidos: 514
Ganadora semana 1

Ruth Bozal Callejo
Presente

El masajista no tardó en reconocer aquel lunar bajo la nuca del anciano. De niño pasaba horas, espejo contra espejo, preguntándose por ese grueso punto marrón a su espalda, por la insistencia con que su madre exigía al peluquero otro repaso para dejar visible la peca. “Si es que tiene el mismo remolino imposible que su padre” justificaba la mujer ante el resignado barbero. Siempre el cuello al aire, nunca una bufanda que pudiera taparlo. Incluso en casa, ya los dos solos, el lunar ocupaba su sitio. En cuanto murió su madre se deshizo de él, pero aún conservaba el lápiz con el que ella, cada mañana, se lo dibujaba.

Finalistas semana 1

Javier Urraca de Madinabeitia
Enemigos

El masajista no tardó en reconocer aquel lunar bajo la nuca. Hacia unos días que lo había visto entre la muchedumbre vitoreando al dictador, sabía que era él y por eso dejó caer adrede la tarjeta en su bolsillo y esperó. Su resuello y sus toscos pasos en la escalera delataban su bien disimulada brutalidad que ligeramente asomó cuando torpe, desnudo e indefenso se tumbó en la camilla. Tratando de controlar el temblor de sus manos las deslizó suavemente por aquella espalda robusta impregnada en aceite, escribió ASESINO en pequeño y sacando con habilidad el punzón del bolsillo, lo clavó profundamente en aquel punto negro donde él veía a su hermana.

Fran López Galán
La piel del tiempo

El masajista no tardó en reconocer aquel lunar bajo la nuca. Sus manos se bloquearon antes de llegar al cuello. Sintió un cosquilleo, una especie de pequeña descarga eléctrica, que recorrió cada uno de sus dedos al recordar aquel punto irregular. Rugoso, imperfecto y oscuro, como su pasado. El mismo que, años atrás, descubrió en la piel de aquel médico, ahora un anciano tumbado ante él, que iba al orfanato para hacerles el reconocimiento. O eso decía. Sin dejar de mirarlo, regresó a su cuerpo de niño y deseó haber tenido las manos adultas que tenía ahora para apretar fuerte aquel cuello sin dejar de soltarlo.