VIII Edición de Relatos en Cadena (Finalistas)

En esta página se irán publicando los resultados semanales de la VIII Edición de Relatos en Cadena. Cada lunes, sobre las 18:00 en el programa La ventana de la Cadena SER, se votarán en directo los ganadores y finalistas de todos los microcuentos recibidos durante la semana.

Además, los microrrelatos finalistas de cada mes se publicarán en la revista Cuentos para el Andén.

Navega por los siguiente enlaces para acceder a las bases, la frase de la semana y la información completa del concurso. Haz clic aquí para escuchar el primer programa de la temporada, emitido el pasado lunes 1 de septiembre de 2014, en el que María Pámpanas, ganadora de la VII Edición, nos entregaba la primera frase de la cadena para la VIII Edición.


Ganadores mensuales y final anual

Mes Autor Microrrelato Sobre el programa Programa
Septiembre Manuel Nicolás Andreu La llamada «Charlamos con los tres finalistas de este mes: Manuel Nicolás, Yolanda Nava y Andrés Portillo» 29/09/2014
Octubre José Luis Rodríguez Munilla Sombras «Tenemos como invitado al cantante y compositor Fito Cabrales» 27/10/2014
Noviembre Javier Regalado Herrero Reset «Tenemos como invitado a Juan Marsé» 01/12/2014
Diciembre Noemi Pérez Espino Emoticono parlante «Hoy con Roberto Sánchez» 29/12/2014
Enero Eva Clemente Laboreo Hola «Con Carles Francino, Benjamín Prado y Javier Sagarna» 26/01/2015
Febrero José Manuel Dorrego Sáenz Sin red «Triple empate, roto finalmente por Roberto» 23/02/2015
Marzo Ignacio Artacho Lara La costumbre «Escucha aquí el programa» 30/03/2015
Abril David Garduño Navarro Autoconvencimiento «Escucha aquí el programa» 27/04/2015
Mayo Pepe Fuertes Tarazona Una herencia peligrosa «Escucha aquí el programa» 25/05/2015
Junio Chelo Sierra López Un día de mayo de 1615 «Este fue el último programa antes de la gran final» 29/06/2015
Ganador Ignacio Artacho Lara La costumbre «Consulta aquí la noticia al completo» 06/07/2015

Semana 33: Aquel ser diminuto que golpeaba la lente desde el otro lado

Fecha: 22/06/2015 | Escuchar el programa | Relatos recibidos: 527

Ganador Semana 33

Ignacio J. Borraz
En el olvido

Aquel ser diminuto que golpeaba la lente desde el otro lado bien podría haber sido el tío Francisco. Era una epidemia extraña aquella que azotaba a la tercera edad. A medida que nos íbamos olvidando de ellos, empequeñecían hasta casi desaparecer. Volví a mirar al ser y ya no le reconocí, solo me parecía vagamente familiar. En ese momento estalló como una frágil pompa de jabón y yo pude seguir con mis deberes de química.

Finalistas semana 33

Rafael Olivares Seguí
Pruebas con gaseosa

Aquel ser diminuto que golpeaba la lente desde el otro lado, mostraba su ansiedad por escapar. En unos segundos, con el haz concentrado en su oscuro abdomen, un hilillo de humo precedió a la llamarada que lo redujo, enseguida, a una bola de ceniza. No tenía por qué no funcionar con el abuelo, luego, a la hora de la siesta.

Enrique Mochón Romera
De vuelta

Aquel ser diminuto que golpeaba la lente desde el otro lado no era sino mi tío Gregorio. ¡¡Dios santo!! Con gran cuidado acerqué mi mano al portaobjetos del microscopio y él, ágilmente, saltó sobre la palma. Parecía maltrecho y su voz sonaba ininteligible, aguda como el trino de un pajarillo, pero, ¡diantres!, allí estaba… Mientras trataba inútilmente de hablarme, no pude evitar recordar sus andanzas por todos los mares y tierras del planeta, sus proezas, sus inventos, estudios y descubrimientos, sus amoríos… Pero, sobre todo, preguntarme qué diablos había sido de su robusta corpulencia; cómo y desde dónde había logrado llegar hasta allí; ¡de qué extraordinaria aventura había regresado esta vez!


Semana 32: Volví a enfocar su figura uniformada en la mirilla del rifle

Fecha: 15/06/2015 | Escuchar el programa | Relatos recibidos: 690

Ganador Semana 32

José Francisco Manso Llorente
Infiltrado

Volví a enfocar su figura uniformada en la mirilla del rifle.
Daba saltos y movía los brazos ostensiblemente sobre la cabeza.
Por tercera vez, bajé el arma. Aunque fuera a lo lejos, debería verlo a simple vista.
—¿Novedades cabo?— Era la voz de mi sargento.
—Hay un individuo enemigo, haciendo señas por allí. Pero por algún motivo después se oculta.
Tomó sus prismáticos y miró atentamente sin éxito.
—Apunte con mi rifle sargento— y le pasé el arma.
El sargento quiso ajustar el objetivo y me miró boquiabierto mientras me mostraba aquel ser diminuto que golpeaba la lente desde el otro lado.

Finalistas semana 32

Salvador Terceño Raposo
“Pum”

Volví a enfocar su figura uniformada en la mirilla del rifle. “Pum”, susurré para mí. Busqué otro objetivo a través de una tronera improvisada, agazapado en mi escondrijo, tumbado en aquella azotea derruida y polvorienta. Apunté a un soldado que fumaba un cigarrillo junto a un puesto de fruta. “Pum”, susurré otra vez. E imaginé su cuerpo desplomándose y perdiendo la vida sobre un charco de sangre mientras la gente corría despavorida.
-¡Deja ya de jugar ahí arriba! –gritó mi madre.
Entonces caí en que eran más de las dos. Había prometido ayudar a desangrar dos corderos y corrí escaleras abajo con mi rifle de madera colgado, golpeteándome suavemente la espalda.

Pablo Núñez
El duelo

Volví a enfocar su figura uniformada en la mirilla del rifle de poemas que salía de mi boca y le disparé una cuarteta. Calíope, vestida de musa, contraatacó con una lira. Repliqué con un soneto mas su boca me devolvió un madrigal. Ataqué con una elegía mientras ella, recogiendo al vuelo versos, los convirtió en una oda que me atravesó el corazón y, rendido de rodillas, con un romance le juré amor eterno.


Semana 31: Salió, sigilosa, a estirar las piernas

Fecha: 08/06/2015 | Escuchar el programa | Relatos recibidos: 585

Ganador Semana 31

Álvaro Botija Ibáñez
Vigilia

Salió, sigilosa, a estirar las piernas, como cada noche. Pasó junto a la garita donde el guardia roncaba a pierna suelta, envuelto en el grueso abrigo del uniforme de invierno. Sonreí al verla entrar y robarle con suma tranquilidad un cigarrillo del paquete de tabaco. Después atravesó la alambrada por ese hueco que había cortado semanas antes y que aún no habían descubierto y se sentó bajo aquel árbol desde el que siempre observaba el estrellado cielo. Quité el vaho de la lente y volví a enfocar su figura uniformada en la mirilla del rifle.

Finalistas semana 31

Miguelángel Flores
La niña plegada

Salió, sigilosa, a estirar las piernas y se entretuvo en recorrer con el dedo el contorno de luz del pueblo. Sus padres se lo tenían prohibido. Solo cuando la llevaban lejos de las miradas de todo el mundo, le permitían extender las extremidades en toda su plenitud. Entonces, ella aprovechaba para otear más allá de las montañas y jugar con cometas y globos fugados, incluso con algún que otro ave de paso, mientras sus progenitores sonreían vigilantes desde abajo. Tampoco perdía la ocasión antes de irse, de recoger alguna nubecilla extraviada con la que preparar sorbetes de consuelo al llegar a casa, cuando volvía a plegarse.

Silvia Páramo García
Maldito milagro

Salió, sigilosa, a estirar las piernas. Qué delicia pisar el suelo, sentir el peso del cuerpo en la planta de los pies. Caminar. Se paró a escuchar la noche. El miedo a ser descubierta le avivaba el oído hasta hacerle perceptible la lenta respiración de los que dormían. Imaginó el revuelo si la encontraran levantada, así, sin la silla de ruedas. Y todas las preguntas que vendrían después. Pero a ella solo una le martilleaba la cabeza: ¿de qué iban a vivir sin su pensión?


Semana 30: La inquisición no tardará en llegar

Fecha: 01/06/2015 | Escuchar el programa | Relatos recibidos: 780

Ganador Semana 30

Chelo Sierra López
Un día de mayo de 1615

—La Inquisición no tardará en llegar —dijo alarmado por el estruendo de los cascos de los caballos, el chirrido de las ruedas de los carros y los gritos que se oían cada vez más cerca. Maldijo una y mil veces la locura de su hija, empecinada en hacer creer a todo el mundo que poseía la pócima de la inmortalidad, y se apresuró a abrir la tapa de una tinaja vacía de las que solía usar para almacenar el vino—. Rápido, aquí, escóndete. Magdalena obedeció y permaneció quieta y callada hasta que, cuatrocientos años después, salió, sigilosa, a estirar las piernas.

Finalistas semana 30

Luis Serrano Lasa
Prime time

La inquisición no tardará en llegar. Todas las televisiones conectan en directo y muestran los montones de leña alrededor del poste que han colocado, justo delante de nuestro portal. Compruebo que siga en su lugar la permanente que, entre miradas de envidia, me hicieron esta mañana en la peluquería; que las niñas luzcan casi perfectas en sus vestiditos de domingo y que nadie haya emborronado la marca roja que pintaron en la puerta. Solo me falta convencer a Manolo de que se levante del sofá, se ponga su mejor traje y deje ya de llorar; que estas cosas solo pasan una vez en la vida.

Mar Horno García
Delaciones

La Inquisición no tardará en llegar para llevarse a Lázaro. Convierte las piedras en pan. El chico siempre tiene un hilillo de baba en la comisura de la boca, ríe a carcajadas mirando al cielo cuando llueve y duerme en una porqueriza. El gremio de los panaderos le ha delatado porque regalaba a los vecinos el pan y los picapedreros porque ha dejado vacía la cantera de mármol. El milagro es lo de menos, ya lo irán olvidando.


Semana 29: Y las azules, las del abuelo

Ganador Semana 29

Pepe Fuertes Tarazona
Una herencia peligrosa

– ¿Y las azules, las del abuelo? -preguntó Marius sacando dos varitas del arcón.
– ¿Funcionan? – le contestó su madre sin mirar.
El niño las examinó despacio. Una era celeste con un remate blanco en la punta. Tipo Merlín, sin duda. Conjuros de transformación. Hizo una filigrana y un chorro de chispas salió disparado, impactó sobre una tela y la convirtió en hierro.
La segunda era muy oscura. De Nigromancia. Hizo un movimiento y un humo negro y espeso serpenteó hasta alcanzar una mosca muerta, que empezó a frotarse las patitas.
– Sí. Las dos.
– Pues escóndelas aquí, rápido. La Inquisición no tardará en llegar.

Finalistas semana 29

Salvador Terceño Raposo
El nudo deshecho

Y las azules, las del abuelo, todas guardadas con su nudo Windsor hecho porque él nunca aprendió a hacerlo, meticulosamente ordenadas en el viejo armario que desprendía un suave olor a caoba seca y naftalina. Todas colgadas, menos la que usaba para las grandes ocasiones.

Enrique Mochón Romera
Alteración premeditada del orden

Y las azules, las del abuelo albino: Don Rosendo. Aunque la cosa es colocárselas cambiadas. De este modo, cuando despierten de la siesta el lío con las pantuflas estará asegurado. Empezarán culpándose entre sí, sobre todo a Don Luis, por aquello de que es sonámbulo, y a Don Jacinto, por ser daltónico… Estarán así un buen rato. Pero estate atento porque después la tomarán contigo. No admitas nada aunque te quedes sin argumentos. Eso no les gustaría. Capea el temporal con paciencia, que cuando quieras darte cuenta ya será hora de cenar.
Y llegados aquí, el escalope se lo pones a Don Anselmo, el vegetariano.


Semana 28: Ya no podíamos contar con él

Fecha: 11/05/2015 | Escuchar el programa | Relatos recibidos: 738

Ganador Semana 28

María Elejoste Larrucea
Lapsus

Ya no podíamos contar con él, llevaba un tiempo haciendo cosas raras: a veces hacia girar tanto su cola que salía volando como un helicóptero y con el torbellino tiraba las figuritas del armario, otras se colgaba de la lámpara, se sacudía y nos llenaba toda la alfombra de pelos, pero lo peor es cuando adoptaba la figura de caza, inmóvil como una estatua y la cola se le ponía morada.
Hoy ha venido el veterinario y dice que no hay que sacrificarlo, nos ha explicado que las pastillas anti-pulgas son estas marrones, y las azules, las del abuelo.

Finalistas semana 28

Juan Rueda Sánchez
¿Y ahora que?

Ya no podíamos contar con él. Siempre había sido el que había zanjado todas las cuestiones, el que había solucionado los problemas. Y lo cierto es que nos habíamos acomodado, y dejamos de pensar en muchas cosas, desde las más importantes a las más insignificantes. La comida, la ropa, la decoración de la casa… Todo pasaba por sus manos. Y ahora, llevábamos un buen rato sentados alrededor de la mesa, en silencio, mirando atontados el elegante y dorado jarrón con sus cenizas, como si esperáramos que saliera y nos dijera dónde quedaría mejor.

María Requena Espada
Se acabó lo bueno

Ya no podíamos contar con él para colarnos en el cine, para robar en el supermercado, para pintar de rojo las ovejas de su abuelo, o para dar la vuelta a los pupitres y poner histérica a la profesora. Tampoco para lo que yo más disfrutaba: lanzar piedras desde lo alto del puente que cruzaba la autovía a Madrid. Empezó paseando absorto detrás de aquella mojigata de faldas hasta los tobillos, pero el día que lo vimos entrando en misa de doce supimos que todo había acabado.


Semana 27: El incómodo cadáver del mediador familiar

Fecha: 04/05/2015 | Escuchar el programa | Relatos recibidos: 1039

Ganador Semana 27

Miguelángel Flores
Presente y ausente

El incómodo cadáver del mediador familiar seguía en la alberca flotando. El chacho lo empujaba con el cayao, empeñado en hundirlo y olvidarse. Mi madre, en enterrarlo junto a las tomateras; que le daría jugo a los tomates, decía. Papá, que cerrara esa boca, que picado los marranos se lo comerían tan ricamente. Barbacoa, gritó el abuelo, que aún estamos a tiempo, y en mi casa mando yo. Los niños suplicábamos, chillones, ponerlo de espantapájaros mientras durara. De nuevo todos una jauría. Volvieron las amenazas, los juramentos. Y lo peor es que, aunque seguía allí como buscando en el fondo, ya no podíamos contar con él.

Finalistas semana 27

Patricia Collazo González
Trastos

El incómodo cadáver del mediador familiar había ido a parar al balcón. Al principio estuvo en la sala, justo donde se había desplomado. Allí estorbaba cuando hubo que reemplazar la moqueta. Mamá se enfadó y obligó a papá a colocarlo en la bañera. Hasta que tocó día de baño, y allí estaba mirando el techo. A sentarlo a la mesa de la cocina. Entonces, mamá dijo que no tenía dónde apoyar las fuentes cuando encendía el horno.
Ahora que papá lo ha puesto en el balcón, no podemos regar la albahaca, pero da igual, está casi marchita desde que en su tiesto enterramos a la abuela.

Emi Lázaro Camarero
“Overbooking”

El incómodo cadáver del mediador familiar ha traído más problemas de los esperados inicialmente. En el jardín, literalmente, no queda hueco para un cadáver más, y siempre he sido muy escrupulosa a la hora de no mezclar dos muertos en el mismo agujero. Como la sierra eléctrica no funciona, he tenido que proceder con la manual, lo que me ha llevado un tiempo precioso, el mismo que tenía estipulado para trasplantar las petunias y alicatar el cobertizo. Hasta que arregle la maldita sierra, cada vez que llamen a la puerta voy a tener que quedarme en silencio, quietecita, para que piensen que no estoy.


Semana 26: La intención de seguir siendo sólo amigos

Fecha: 20/04/2015 | Escuchar el programa | Relatos recibidos: 752

Ganador Semana 26

David Botija Ibáñez
El paquete

La intención de seguir siendo sólo amigos; la custodia de los niños; la domiciliación de las facturas; los turnos de paseo del perro; el uso de los vehículos familiares; el reparto de los bienes inmuebles…; todo había sido pactado sin problemas. Tan sólo les quedaba por acordar qué hacían con el incómodo cadáver del mediador familiar.

Finalistas semana 26

Álvaro Oses Arbizu
Las enaguas del futuro

La intención de seguir siendo sólo amigos es un eufemismo perfecto para explicar que en el futuro me haré el encontradizo por si un día ella está con la guardia baja y que, meses después, la seguiré espiando para conocer al tipo que me ha rebajado la condición y también una forma de no reconocer que un día la veré con el hijo que nunca tendremos en común. Una forma, como otra cualquiera, de tapar con una frase hecha las enaguas del futuro.

Margarita del Brezo Gómez Cubillo
Tierna infancia

La intención de seguir siendo solo amigos se esfumó cuando el niño creció y empezó a ver con otros ojos a su amigo invisible.


Semana 25: Procuraba no perder sujetándole las nalgas

Fecha: 13/04/2015 | Escuchar el programa | Relatos recibidos: 501

Ganador Semana 25

David Garduño Navarro
Autoconvencimiento

Procuraba no perder, sujetándole las nalgas con firmeza, la intención de seguir siendo sólo amigos.

Finalistas semana 25

Alberto Moreno Sánchez-Izquierdo
Amor fugaz

Procuraba no perder, sujetándole las nalgas con cariño, el compás de la lambada. ¿Una tarde de risas y playa, un par de copas y aquella sincronía en el baile eran razones suficientes para iniciar una relación? No, pero sí para lanzarse a una aventura. Ella le besó con furia mientras él la llevaba, aprovechando el sensual ritmo caribeño, hasta la puerta del baño. Pocos quedaban en la fiesta y nadie les pondría límites, porque nadie les podía asegurar, con certeza, que aquel no fuera su último viaje a Benidorm

Jenny Guldrís Zárate
La conga del contrato

Procuraba no perder sujetándole las nalgas a su compañero de delante, el informático rarito con talla XXL al cubo, ya que era físicamente imposible agarrarlo de las caderas; que vamos, por lo menos podría haberle tocado la secretaria del jefe, pero no. Y así continuaban, bailando la conga alrededor de las seis sillas que quedaban, pendientes del índice del jefe apoyado en el stop del viejo radiocasete.


Semana 24: A cada vuelta del tambor de la lavadora

Fecha: 06/04/2015 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 990

Ganador Semana 24

Francisco Javier Guillén Domínguez
El amante arrítmico

A cada vuelta del tambor de la lavadora descartaba la idea de volver a intentarlo en la cama y renunciar a aquella bendita cadencia que ahora procuraba no perder sujetándole las nalgas.

Finalistas semana 24

Lorenzo Rubio Martínez
Giro de 180º

A cada vuelta del tambor de la lavadora, más se anima. Tras la colada, plancha y deja la ropa de los dos impecable. Quien lo viera pensaría que se ha convertido en un profesional de las tareas domésticas: ni una mota de polvo en los muebles; los armarios, el suyo y el de ella, emparejados por colores; los zapatos, por tamaño y temporada; la tapa del váter bajada… todo exactamente igual como reclama su mujer. Incluso ahora él sirve el desayuno, la comida y la cena: siempre con velas, rosas y un par de cubiertos. Nunca se sabe si hoy será el día que su esposa regrese arrepentida.

Carlos Martín Arteaga
Residencia de mayores

A cada vuelta del tambor de la lavadora el revoltijo es mayor y al terminar el centrifugado, pijamas, camisones, camisas, sostenes, bragas, calcetines y calzones aparecen enredados como tras una orgía desenfrenada. Entonces la hermana Presentación se santigua y con paciencia divina desenmaraña el informe gurruño. Entretanto, en el comedor, los cubiertos rompen el silencio repicando a soledad y los residentes sorben despacito sus vidas ya gastadas. Y en su silla, doña Trini parece ser la única que barrunta el ajetreo diario del cuarto de lavar, pues suspira con disimulo mientras soba sus leotardos, imaginándolos entrelazados a los pantalones de ese señor tan apuesto sentado frente a ella.


Semana 23: Todo estaba dibujado en la pequeña libreta gris que llevaba en el bolsillo de su pantalón

Fecha: 23/03/2015 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 691

Ganador Semana 23

Ignacio Artacho Lara
La costumbre

Todo estaba dibujado en la pequeña libreta gris que llevaba en el bolsillo de su pantalón: los primeros garabatos intrascendentes; los avances prometedores que llevarían a laboratorios de medio mundo a disputarse sus servicios; aquellos insoportables castillos de ecuaciones que le consumieron las noches y el matrimonio; la hermosísima serie de bocetos de virus y bacterias merecedora de figurar en el catálogo de cualquier pinacoteca. Y, por fin, el hallazgo formidable, la cifra y la fórmula que -de demostrarse- supondrían el fin de la enfermedad. Todo estaba en aquella libreta que siempre llevaba en el bolsillo del pantalón y que ahora golpeaba rítmicamente contra el cristal a cada vuelta del tambor de la lavadora.

Finalistas semana 23

Joaquín Valls Arnau
Desagravio

Todo estaba dibujado en la pequeña libreta gris que llevaba en el bolsillo de su pantalón. Aquella misma noche se la mostraría a sus padres explicándoles los hechos. A la mañana siguiente ellos irían a hablar con el director del colegio, quien daría aviso inmediato a la policía, que a su vez detendría al profesor de educación física. Éste, perplejo, negaría la acusación mientras él, entre sollozos, ofrecería detalles de lo que muchas mañanas le obligaba a hacer durante la hora del patio en el cuarto de la caldera. Seguro que nunca más volvería a llamarlo canijo delante de toda la clase.

Carmen Quinteiro Moreno
Redacción: Mis vacaciones en casa

Todo estaba dibujado en la pequeña libreta gris que llevaba en el bolsillo de su pantalón: el suelo de baldosas, el techo, lágrimas color gris lápiz por todas partes, la ventana con vistas al jardín y en él, un muñeco de nieve. Un muñeco sin más detalles que una boca muy abierta, como si un alarido se hubiese congelado allí dentro.
Sí, en aquella libreta lo había dibujado todo. Como tantas otras cosas. Y sólo para él.
Lo otro, lo que no había sucedido pero ya había aprendido a imaginar, lo escribió como había pedido la profesora:”Con caligrafía bonita, sin tachaduras y en media carilla de la libreta de Lengua, por favor.”


Semana 22: Pintando aquellos extraños bisontes

Fecha: 16/03/2015 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 680

Ganador Semana 22

Alejandro Vaghetti Jou
Pinturas de guerra

Pintando aquellos extraños bisontes, dinosaurios, dragones y la colección entera de coches de carrera, le sorprendió el estremecedor bombardeo. La guerra había estallado, tal como se lo explicaron el día anterior; y sabiendo que no era un juego tenía que salir inmediatamente de la casa.
Una vez a salvo en el refugio, todos lloraban, incluso sus padres, porque habían tenido que dejarlo todo. Pero él no, a él no le faltaba nada. Todo estaba dibujado en la pequeña libreta gris que llevaba en el bolsillo de su pantalón.

Finalistas semana 22

Alfredo Vizcaíno Martí
El grafiti es un arma

…pintando aquellos extraños bisontes que asomaban por toda la periferia, un día al norte, otro al este; allí donde había un muro adecuado, a un par de kilómetros del centro de la villa, aparecía una manada. Los propios grafiteros andaban intrigados: nadie les había visto trabajar, no tenían ni idea de quién podría ser el autor. O autores, ya que parecía imposible que uno solo pudiera hacer aquello en una noche. Contaron más de doscientas reses en cada mural.
Cuando desde diez paredes nos rodeaban unas dos mil cabezas de ganado, se produjo la estampida.
Arrasaron la ciudad en veinte minutos.

José Luis López Guntiñas
Legado en el tiempo

Pintando aquellos extraños bisontes, recordó la clase de historia de esa mañana. Para él, las pinturas rupestres no eran ningún misterio. Comprendía perfectamente las motivaciones que habían sentido sus autores. Aunque había miles de años de distancia, la necesidad de expresarse era la misma. Se preguntó si su obra también sería valorada por la sociedad del futuro. Entonces, escuchó las pisadas del guardia de seguridad. Firmó el grafiti y salió pitando de la urbanización fantasma.


Semana 21: Seguía atrapado allí dentro

Fecha: 09/03/2015 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 821

Ganador Semana 21

Raúl Clavero Blázquez
El incomprendido

Seguía atrapado allí dentro, aunque lo había intentado en varias ocasiones, una fuerza superior le impedía salir de caza con sus hermanos. Su madre procuraba alentarlo en la extravagante tarea en la que se había embarcado, pero en el fondo no podía evitar sentirse preocupada. Ella tampoco lograba comprender por qué su hijo pequeño se pasaba las tardes encerrado en la cueva, pintando aquellos extraños bisontes.

Finalistas semana 21

Ernesto Ortega Garrido
Vidas de novela

Seguía atrapado allí dentro, entre las páginas del libro. Empecé a leerlo una tarde y me metí tanto en la trama que, antes del anochecer, alrededor de la página cien, ya me había convertido en un personaje más. Cuando llegó mi esposa, se encontró la luz encendida y el libro abierto sobre el sofá, pero ni rastro de mí. De eso hace ya unas semanas. Yo estoy bien. Ahora soy periodista y llevo una vida más intensa, pero empiezo a echarla en falta. A ver si un día se le ocurre coger el libro y a ella también le atrapa, como a mí.

Margot Díaz Sastre
Game over

Seguía atrapado allí dentro del armario. Es un juego, si aguantas en silencio te haré galletas con caritas sonrientes, le dijo su madre. ¿De chocolate? Sí, tesoro. Sentía calambres en las piernas, el montón de peluches ya no parecía tan blandito y la nariz del señor conejo se le clavaba en la espalda. Hacía mucho que escuchó el último petardo. Tenía unas ganas terribles de hacer pis y empezó a llorar bajito. Sonaron pasos por la escalera y la puerta se abrió. ¿Puedo comerme ya las galletas?, le preguntó al policía sorbiéndose los mocos.


Semana 20: A nadie se le ocurrirá que solo quiso volar, como antes

Fecha: 02/03/2015 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 949

Ganador Semana 20

Juan Antonio Vázquez Alcayada
Destierro

A nadie se le ocurrirá que solo quiso volar, como antes, y que por eso le sugería ideas extravagantes como lo de cruzar la plaza con una cacerola en la cabeza y una palangana en la mano para arremeter contra mil y un soldados imaginarios; o como lo de esconderse entre tebeos y usar el aburrido diario como cazamariposas con el que apresar recuerdos y buscar hadas de colores con ojos de gato. A nadie, y menos a él: el hombre gris que delante del espejo, al apretar el nudo de la corbata, estrangulaba sin saberlo al niño que un día fue y que seguía atrapado allí dentro.

Finalistas semana 20

María Teresa Morón Rosa
Decaer

A nadie se le ocurrirá que solo quiso volar, como antes. No lo pensará la asustada vecina que llamó al oír el impacto del cuerpo contra el suelo; ni el policía que acordonó la zona y dibujó el grotesco contorno de tiza en el asfalto; ni el fotógrafo que inmortalizó la esperpéntica escena para ilustrar el expediente policial. Ni siquiera lo pensará el psicólogo que entrevistó a Lois y que nunca sabrá que, cansada de sentirse sola, había ido acabando con el héroe poco a poco, endulzando con kryptonita el café de la mañana.

Yolanda Nava Miguélez
Alas

A nadie se le ocurrirá que solo quiso volar, como antes; él les explicará que fue la depresión, que por eso no salía ya de casa, y empujará con disimulo unas plumas que asoman por debajo del sofá.


Semana 19: Se dirige a la jaula de los leones para demostrarle cuánto se equivoca

Fecha: 16/02/2015 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 612

Ganador Semana 19

Juan Antonio Vázquez Alcayada
Sin vuelta atrás

Se dirige a la jaula de los leones para demostrarle cuánto se equivoca. Le señala dentro, no están; y el pequeño empieza a convencerse: el circo se acaba. Papá lo ha vendido y ahora tendrá un trabajo serio, se levantará pronto y vestirá traje; se acabaron los entrenamientos, los saltos, el trapecio, los payasos y los viajes. Con la carpa se irá también su sonrisa, aunque él aún no lo sabe. Dará la bienvenida a la hipoteca, al hablar de política y a la televisión por cable. Cuando le encuentren en el patio de luces dirán que se suicidó. Que estaba deprimido. A nadie se le ocurrirá que solo quiso volar, como antes.

Finalistas semana 19

Mikel Aboitiz
Excolegas

Se dirige a la jaula de los leones para demostrarle cuánto se equivoca, enseñarle cuán diferente es ella fuera del circo. Apoya su maleta en los barrotes. Él, galán de imponentes bigotes, látigo y botas altas, se acerca arrogante. Sopesa sus femeninos contornos. Admira la suavidad del cutis de esa mujer vagamente conocida. ¿Quién será? Ella levanta la mano, susurra un adiós entre unos labios que él no alcanzará a rozar. Rugen los leones. Huele a orines y polvo y la mujer se va, sin más, arrastrando la maleta. Dentro, lo justo para emprender una nueva vida y la maquinilla de afeitar de la mujer barbuda..

Rafael Espejo
Celos

Se dirige a la jaula de los leones para demostrarle cuánto se equivoca. Ella intenta detenerlo, se disculpa, le implora que no, que está muy borracho, pero el orgullo lo ciega: un mago no es menos hombre que un domador. Se zafa pues de sus brazos para abrir la puerta con arrojo. Entra, cierra, se descamisa y prende un cigarro sin dejar de mirarla. Se complace…. Hasta que ella, enojada, grita ¡basta!, y ese grito sobresalta a una fiera, que instintivamente se abalanza al bulto. La primera dentellada le arranca una mano, aunque no lo siente. Sólo se agacha a buscarla, desencaja el cigarro de los dedos y le da una última calada.


Semana 18: Le faltarán, al menos, un par de centímetros para alcanzar la barra del trapecio

Fecha: 09/02/2015 | Relatos recibidos: 590

Ganador Semana 18

Salvador Terceño Raposo
Aún eres pequeño

-Le faltarán, al menos, un par de centímetros para alcanzar la barra del trapecio y dos palmos para llegar al estribo del caballo más pequeño. Un día trató de acercar una escalera al elefante pero éste la derribó de un costalazo. Varias veces los duros bolos han caído sobre su pequeña cabeza y no quiere ni verlos. Sólo le permiten repartir pienso, limpiar las heces de los animales y barrer el suelo de palomitas y botellas de refresco. Hoy está enfadado con el mundo y, sobre todo, con su padre. “Aún eres pequeño”, le repite. Pero ha cogido su látigo y se dirige a la jaula de los leones para demostrarle cuánto se equivoca.

Finalistas semana 18

Mikel Agirregomezkorta Casals
Historia de un payaso

—Le faltarán, al menos, un par de centímetros para alcanzar la barra del trapecio. —sentenció el médico del circo que asistió mi parto.
Para mis padres, famosos trapecistas de circo, mi prematuro nacimiento supuso una gran decepción; fue para ellos como una caída sin red.
Se acercaron deprimidos a la cunita en donde estaba, me miraron con pena, y de repente, estallaron en una sonora carcajada.
—¿Has visto qué cara ha puesto? —le comentó entre risas mi padre a mi madre —. Trapecista no sé, pero fijo que no le faltará trabajo como payaso.

Lola Pacheco Aguilar
Autómatas

– Le faltarán, al menos, un par de centímetros para alcanzar la barra del trapecio -le indica la ayudante con su voz de pito.

El viejo relojero, a tientas, ajusta los resortes del mecanismo, le da cuerda, y el pequeño circo de hojalata revive al son del carillón.

En el centro, una monita pedalea sobre un alambre. Alza los brazos hacia el columpio que pende sobre ella…

– No llega -le informa.

– ¿Cuánto falta ahora?

Pero la voz de la ayudante se vuelve grave, incomprensible, y se extingue arrastrándose en una última vocal.

Entonces el relojero la abraza, inserta en su espalda una manivela, la gira hasta llegar al tope… Todo vuelve a funcionar.


Semana 17: No creo que pueda pedirse mucho más para ser un lunes por la tarde

Fecha: 02/02/2015 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 1062

Ganador Semana 17

José Manuel Dorrego Sáenz
Sin red

No creo que pueda pedirse mucho más para ser un lunes por la tarde, casi media entrada, piensa Ivana mientras realiza un triple mortal. Ivana ama a Igor, su compañero de trapecio, pero Igor ama a Nadia, la domadora. Nadia ama a Pepone, el payaso triste, quien a su vez ama a Boris, el Forzudo. Pero Boris solo piensa en Yoko, el contorsionista chino, que está casado con Ivana, la misma que piensa que media entrada está bien para ser un lunes por la tarde. Y lo piensa justo ahora, en mitad del triple mortal, cuando todo apunta a que le faltarán, al menos, un par de centímetros para alcanzar la barra del trapecio.

Finalistas semana 17

Arantza Portabales
Soledad

—No creo que pueda pedirse mucho más para ser un lunes por la tarde. A mí me basta esto, sabes. Charlar un poco. Verte de vez en cuando. Te veo tan poco, María. Casi ni vienes a casa. Pero qué guapa estás hija…

Yo no sé muy bien qué decirle. Cuando amago de levantarme, me sujeta por el brazo.

—Hasta Aluche, por favor —me suplica—, hasta Aluche.

Y yo vuelvo a sentarme. Aunque me llamo Laura. Aunque hoy es jueves. Aunque tengo que bajarme en Carabanchel.

Laura Sánchez Abad
Al fin, un lunes productivo

No creo que pueda pedirse mucho más para ser un lunes por la tarde. A mediodía dije: «Manos a la obra». Y para la una ya tenía al ser humano extinguido. También al resto de criaturas terrestres, por eso de no alterar el orden. A las dos, los fondos marinos estaban arrasados y las aves, aniquiladas. Lloré. Pero a las tres, puntuales, implosionaron todos los cuerpos celestes. Fue precioso.
A las cuatro, las aguas inundaban de nuevo su espacio original. Sobre las cinco he hecho desaparecer el cielo. Y justo a las seis, ¡plop!, he apagado la última luz para dar paso a las tinieblas.
Yo diría… que me he ganado una buena siesta.


Semana 16: Usted es el primero que la abre

Fecha: 19/01/2015 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 731

Ganador semana 16

José Manuel Dorrego Sáenz
La caja de sorpresas

Usted es el primero que la abre esta semana, pero no se alarme. Ahora esa mano gigante, la misma mano inmensa que le ha sujetado por el nudo windsor de su corbata, tirará de usted hasta introducirle dentro de la caja. Y no ponga esa cara de susto, caballero: una vez que meta los hombros, el resto del cuerpo se deslizará suavemente hacia el interior. Después, la tapa se irá cerrando, mientras suena una elegante y delicadísima música de carillón. No creo que pueda pedirse mucho más para ser un lunes por la tarde.

Finalistas semana 16

Amr Sibai
La última cena

Usted es el primero que la abre, me dijo el muñeco de la caja, alegremente. Luego saltaron los soldaditos, las muñecas y los ositos de peluche y todos me invitaron a cenar. Encontré el panorama tan encantador que acepté, sin dudarlo. Y aquí estoy, con una manzana en la boca, cociendo a fuego lento.

Paloma Hidalgo Díez
Fisuras

Usted es el primero que la abre en la espalda, pero esa hendidura no es garantía de libertad. Mire la cicatriz de mi cuello. Hace un par de años yo lo intenté en la bañera, pero tras más de un mes, ni rastro de branquias. No le brotarán alas por mucho que se pase los días colgado en esa rama, comiendo alpiste y piando. Hágame caso, vaya a un centro de salud a que le den unos puntos antes de que se le infecte.


Semana 15: Inmediatamente pedí que cerraran la tapa del ataúd

Fecha: 12/01/2015 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 475

Ganadora semana 15

Eva Clemente Laboreo
Hola

Inmediatamente pedí que cerraran la tapa del ataúd. Y así hasta ahora. Usted es el primero que la abre.

Finalistas semana 14

Salvador Terceño Laboreo
Detalles

Inmediatamente pedí que cerraran la tapa del ataúd y aferraran los remaches como si se tratara de un submarino. Mantuve todo ese tiempo la expresión impávida que aprendí de mi padre: mientras me pasaban sogas por muñecas y tobillos; mientras me amordazaban y encapuchaban con mecánicos y gráciles movimientos femeninos. Cuando todo estuvo listo, el féretro se sumergió estrepitosamente en el enorme acuario transparente. Varios cientos de pares de ojos escudriñaban cada burbuja, cada movimiento de las chicas al correr la brillante cortina, pero todo parecía intachable. Mientras, yo, retorciéndome dentro del ataúd, buscaba inútilmente la pequeña llavecita que debía estar en el bolsillo izquierdo de mi chaleco.

Puy Moya Arina
Madre

Inmediatamente pedí que cerraran la tapa del ataúd, que el día  había amanecido muy húmedo y yo, tonta de mí, le había puesto pantaloncito corto y la camisa más fina y bonita que tenía para que estuviera guapo.  Después de toda la noche en las heladas aguas del pantano solo faltaba que ahora mi pequeño cogiera frío.


Semana 14: Sin saber por qué le di un puñetazo

Fecha: 05/01/2015 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 662

Ganadora semana 14

Marta García Valdés
Arderás en el infierno

Sin saber por qué le di un puñetazo, y en la sala se hizo un silencio sepulcral, nunca mejor dicho. Como sangraba por la nariz, algunos se acercaron a asistirle y a mí me llovieron las miradas de reproche. Me volví hacia mi esposa: “Te lo tiraste, reconócelo”, pero ella ni mu. “Quien calla otorga” farfullé entre dientes. Y entonces ocurrió. Fue casi imperceptible pero me di cuenta de que muy lentamente, trataba de mover un dedo de su mano derecha. Nadie en la sala lo había notado salvo yo. Por eso, inmediatamente, pedí que cerraran la tapa del ataúd

Finalistas semana 14

José Aristóbulo Ramírez Barrero
El aparecido

Sin saber por qué, le di un puñetazo. «Disculpe, amigo. Apareció usted tan de repente que…», «Su instinto reaccionó primero que su razón», «Algo así». El afectado se levantó del suelo, buscó en su rostro señales de sangre y al no encontrarlos, recogió su sombrero y echó a andar por el largo pasillo de la sala de urgencias del hospital. Mientras avanzaba y sin que se sorprendieran los allí presentes, mi hombre se fue desgranando hasta esfumarse dejando a su paso, a manera de testimonio, reliquias mías: chupo, mameluco, trompo, diplomas académicos, partida de matrimonio, partida de defunción y un gorrión que salió volando por una ventana.

Joaquín Valls Arnau
Reacción en cadena

Sin saber por qué, le di un puñetazo en la nariz. El torreón que él había levantado se sostenía aún en pie, mientras que el mío había sido arrasado por una ola. Tras recibir el golpe se echó a llorar, sin dejar de señalarme con su dedo acusador. Su padre se levantó de debajo de la sombrilla y vino hacia nosotros. Llegó también papá y comenzaron a discutir. El otro, que tenía complexión de boxeador, le propinó un directo en el mentón. Papá cayó de espaldas aplastando el torreón. Dentro de lo malo, me quedé bastante satisfecho: el combate había terminado en tablas.


Semana 13: Este se va a enterar de lo que vale un peine

Fecha: 22/12/2014 | Relatos recibidos: 432

Ganador semana 13

Óscar Royo Royo
Sin saber por qué

Este se va enterar de lo que vale un peine. Fue lo último que escuché antes de que me golpearan. Después recuerdo caer al suelo, las patadas y sus risas mientras se alejaban. No era la primera vez que los mayores me rompían las gafas durante el recreo. Como siempre, nadie vino a ayudarme. Me sequé las lágrimas. Sangraba por la nariz. Me levanté y fui cojeando hasta el lavabo. Me lavaría la cara, no quería que en casa supieran que había llorado. En el lavabo, un niño más pequeño, de parvulario, intentaba llegar de puntillas al grifo para beber agua. Sin saber por qué, le di un puñetazo.

Finalistas semana 13

Lorenzo Rubio Martínez
Pelele

“Este se va a enterar de lo que vale un peine”. Se levantó y se fue de casa. Cuando él se despertó, le extrañó la ausencia de ella y no ver la ropa lista encima de la banqueta. Sin quitarse el pijama, el hambre lo guió hasta la cocina. Comprobó que el desayuno no estaba preparado en la mesa y miró en la nevera. Solo había una botella de agua medio vacía. Desmayado, se tumbó en el sofá e intentó encender la tele, pero el mando no tenía pilas. Tras varias horas de desconcierto, abrió de nuevo el frigorífico, llenó de agua un vaso y se ahogó en él.

Ricardo Hierro
Por eso

“Este se va a enterar de lo que vale un peine”. Eso fue lo que escuchó Matías Kremer en su primer día de trabajo al pasar junto a la máquina de café. No sabe con certeza quién lo dijo. Por eso sospecha del archivero, del encargado de compras, del director comercial. Hasta del ordenanza, sospecha. Por eso lleva veinte años afilando un lápiz cada mañana. Ya atesora en el cajón un arsenal de punzantes armas y espera, claro que espera, sentado frente a su escritorio, la primera provocación.


Semana 12: El mensaje era claro, conciso, breve y letal: no insistas, decía

Fecha: 15/12/2014 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 582

Ganador semana 12

Noemí Pérez Espino
Emoticono parlante

El mensaje era claro, conciso, breve y letal: no insistas, decía, seguido de un emoticono con un corazón.
―Vero, yo flipo, no entiendo su rollo.
―Ya tía, igual es que le va este juego.
―¿Qué juego? ¿No insistas y un corazón? eso qué significa? No entiendo estos whatsapp absurdos que, además, nunca, nunca me dice a la cara, es como si el whatsapp de las narices lo transformara en un emoticono parlante. Yo quiero una relación normal, hablar, mirarle a los ojos, humano, tía, humano.
―Mándale el emoticono ese del huevo frito, ese confunde mogollón.
―¿Sí? Este se va a enterar de lo que vale un peine.

Finalistas semana 12

Trini Pestaña Yáñez
Duelo a muerte

El mensaje era claro, conciso, breve y letal: no insistas, decía el papel, pegado con esparadrapo en la puerta de su habitación del hospital. Aquellas palabras me confirmaron lo que yo ya sabía, pues en mis anteriores visitas, pude comprobar que el anciano no solo me ignoraba, sino que se atrevía a desafiarme fumándose un cigarrillo tras otro. Volví a leer el mensaje y ante lo insólito de la ocurrencia, no pude por menos que sonreír. Aquello era todo un reto para mí, pero reconocí que la valentía del anciano, bien merecía una tregua. Escondí la guadaña entre los pliegues de mi túnica y decidí concederle un día más de vida.

María José Chuliá
Ciega

El mensaje era claro, conciso, breve y letal: no insistas, decía. El papel en el que estaba escrito era una vulgar página cuadriculada de la que aun colgaban las virutas y el trazo el característico de un bolígrafo de punta fina. A la vista de su carácter petulante hubiera esperado algo mucho más académico, recargado, rococó incluso. Me resultaba imposible imaginarlo, sin su pluma, sin su libreta con cuartillas perfumadas y claramente sin su pose. Estupefacta, solo pude pensar que no lo habría hecho él y para cerciorarme, me dirigí al teléfono dispuesta a localizarlo.


Semana 11: Había escrito cien veces: te quiero

Fecha: 08/12/2014 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 1302

Ganador semana 11

José Manuel Dorrego
Acuse de recibo

Había escrito cien veces: te quiero. Escribió con trazo firme, caligráfico, con esa paciencia y minuciosidad que ponen los náufragos en todo lo que emprenden, intuyendo que, probablemente, cuanto les queda es todo un pasado por delante. Escribió un “te quiero” por hoja, una botella por papel, un mensaje por botella: cien botellas en total. La respuesta llegó dos meses después arrastrada por las olas hasta la orilla, dentro de otra botella. El mensaje era claro, conciso, breve y letal: no insistas, decía.

Finalistas semana 11

Lola Morales Ruiz
La falta de espuma

Había escrito cien veces: te quiero. Procedí como había hecho con la cerveza: un amigo me había dicho que la cerveza no te gusta hasta que te tomas cien, así que eso hice, empezar a contar. Y a la veinticuatro todavía no me gustaba pero a la sesenta y dos tengo que admitir que ya la pedía sin reparo. A la noventa y uno dejé de contar porque me encantaba beberla. Así que eso hice, escribirlo cien veces en una servilleta, te quiero, te quiero, te quiero; pero parece que no funciona igual. Será el lúpulo, la fermentación o la falta de espuma, no sé.

Óscar Royo Royo
El momento de la verdad

Había escrito cien veces: te quiero. Guardó cada frase en un sobre distinto, los metió en su maletín y salió a la calle. Había decidido que desde aquella misma mañana, cuando fuera a trabajar, cada vez que encontrara en el autobús alguna mujer solitaria de ojos tristes dejaría sin ser visto un sobre a su lado. No añadió remitente; prefería que, cuando leyeran aquellas palabras, cada corazón eligiera quien debía haberlas escrito. Una hora después, al llegar a la oficina, se encontró a solas en el ascensor con la compañera de trabajo que tanto le gustaba. Cuando buscó en su maletín, se había quedado sin sobres.


Semana 10: En realidad esto del amor no tenía ninguna lógica

Fecha: 24/11/2014 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 651

Ganador semana 10

Puy Moya
Tiempos modernos

En realidad esto del amor no tenía ninguna lógica ni en la época de nuestros viejos ni ahora – decía, mientras daba una calada al cigarrillo y dejaba escapar el humo con gesto de niña fatal. Sentada en el respaldo del banco, con los pies sobre el asiento miraba a los chicos apoltronados en la hierba, – el amor es para blandengues. A nosotros nos gusta el sexo sin complicaciones. Todos asentían con exageración, se miraban con gesto cómplice y se reían forzando las carcajadas. Y el que más reía era Ángel. Mientras, arrugaba el papel escondido en el bolsillo en el que había escrito cien veces: te quiero.

Finalistas semana 10

Carmen Quinteiro Moreno
Por si acaso

En realidad esto del amor no tenía ninguna lógica, así que, por si acaso, antes de pintarse los labios y coger el bolso, se abrió el pecho, se sacó el corazón y lo dejó sobre la mesa blanca de la cocina.

Francisco Espejo-Saavedra Díaz-Marta
Los liberales

En realidad, esto del amor no tenía ninguna lógica. Mi madre me decía que somos liberales; pero cada vez que llevaba un niño a casa, me preguntaba en qué trabajaba su padre. Por eso le pregunté en qué trabajaba el padre del fontanero. Y me puso mala cara. Ahora me gusta Pablo, es listo y guapo. No sé si será amor, pero a mi madre no se lo pienso contar, porque su padre está en la cárcel. Es político liberal, dice Pablo.


Semana 9: Empezó a pensar en un nuevo teorema

Fecha: 17/11/2014 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 573

Ganador semana 9

Ernesto Ortega Garrido
La lógica del amor

Empezó a pensar en un nuevo teorema que demostrarse que la quería, porque ella siempre le insistía en que el amor había que demostrarlo. Asignó variables al tiempo que llevaban juntos, al olor de su pelo al salir de la ducha, a los absurdos silencios que a veces se interponían entre ellos. Estimó el índice la aceleración que sufría su corazón cada vez que ella se desnudaba y cuantificó los celos que sentía cuando le veía tonteando con otro, para después de horas y horas de trabajo acabar concluyendo que en realidad esto del amor no tenía ninguna lógica.

Finalistas semana 9

Miguel Ángel Martín Herranz
¿Están?

Empezó a pensar en un nuevo teorema. Si escuchaba cada mañana las protestas de Luis por ir al colegio, si todavía sentía la calidez del cuerpecito de Eva cuando le daba el biberón, si era incapaz de desprenderse de la fragancia a vainilla de Lucía, ¿qué le impedía buscar una nueva proposición que afirmara la demostrable verdad de su existencia?

Carlota Ruiz de la Cuesta Sandoval
Tal es mi letanía

Empezó a pensar en un nuevo teorema para convencerla: Somos triángulos semejantes, compartiendo ángulos de vista y paralelas ideas. Mi segmento es proporcional al seno de tu ángulo virtuoso. Nuestras rectángulas maneras siempre conseguirán que, por mucho que se alarguen sus hipotenusas, nunca lleguen a separar nuestros vértices, unidos inexorablemente por un deseo convexo complementario. Ella sonrió: Qué obtuso eres.


Semana 8: Pero ya nada sería igual

Fecha: 10/11/2014 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 679

Ganador semana 8

Patricia Collazo Gonzalez
Ciencia inexacta

Pero ya nada sería igual. Las igualdades fundamentales se habían quebrado, las fórmulas yacían desparramadas a sus pies. El seno de ella, contra toda propiedad, había aparecido elevado al cuadrado y sumado a un coseno ajeno. Él revisó por enésima vez su demostración. Sólo había utilizado identidades irrefutables, axiomas, hipótesis firmes y probadas. No veía donde estaba el error. Tal vez en una interpolación, en una derivada, en un redondeo demasiado inexacto… Ella prefirió la tangente para evitar dar explicaciones. Él recogió uno a uno sus términos, sus signos, sus incógnitas para alinearlos prolijos en otra página. Empezó a pensar en un nuevo teorema.

Finalistas semana 8

Marta García Valdés
Dame otra vida

Pero ya nada sería igual. Nunca. Por más que fingiéramos normalidad. Aunque pareciera que no éramos conscientes del desastre. Y yo silbara al untar las tostadas con mermelada de albaricoque. Y encendiera la radio para recrear tantas mañanas deliciosas… Pero los cristales estaban sucios. Los tiestos marchitos. María llevaba el moño demasiado torcido y a Juan le faltaban varios botones de su mandilón a cuadros. Papá se esforzaba por animarnos: “Pronto todo volverá a ser como antes…” Y mientras mamá, aferrada a su tablet, gritaba desde el cuarto que había alcanzado otro nivel.

Cristina Castillo Sugrañes
Sacudidas

Pero ya nada sería igual. Este pensamiento tuvo el mismo efecto a su alrededor que un terremoto. Se agarró con fuerza a la llave que acababa de meter en la cerradura para no caer por las grietas del suelo. Sabía que nada estaría en su lugar; ni el olor a tostadas trepando por las paredes, ni el vaho en el espejo del baño. Tampoco podría jugar a adivinar que ropa habría elegido ella para hoy sólo con mirar los zapatos que, como siempre, habría lanzado desde el atestado vestidor al pasillo. Sacó la llave de la cerradura con cuidado y corrió escaleras abajo.


Semana 7: El muñeco fue el primero en cerrar los ojos

Fecha: 03/11/2014 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 1.073

Ganador semana 7

Javier Regalado Herrero
Reset

El muñeco fue el primero en cerrar los ojos, y acto seguido lo hizo el ventrílocuo, sin saber bien por qué. Contagiado, el público cerró los ojos, e inmediatamente el personal del teatro también. La gente que pasaba por la calle cerró los ojos y en un santiamén la ciudad entera lo hizo, y luego el país. En sólo unos segundos el insignificante gesto se había propagado por todo el mundo. Durante unos pocos minutos toda la humanidad, carente de vista, aspiró, sintió, saboreó y escuchó como nunca antes. El muñeco fue el primero en abrir los ojos, y todos le siguieron de nuevo, pero ya nada sería igual.

Finalistas semana 7

Álvaro Corcuera Ruiz
Pilas y pilas de inocentes

El muñeco fue el primero en cerrar los ojos. Eso ocurrió una semana antes de que papá nos dijera que la nevera se estaba zampando la comida. Después fue el tren eléctrico el que no volvió a salir de la estación. Ese mismo día, mamá lanzó la aspiradora por la ventana acusándola de robarle dinero del bolso. Esta tarde mi coche teledirigido ha frenado en seco y ya no hay quien lo mueva. Pensaba que me aburriría como una ostra pero el abuelo ha tenido la genial idea de aprovechar el cambio horario y, como siempre, sin encender las luces, hoy empezaremos una hora antes a jugar al escondite.

Sergio Alonso Lobo
Durmiendo

El muñeco fue el primero en cerrar los ojos pero sólo lo hacía para que Jorge los cerrara lo antes posible. Se quedaba quieto hasta que notaba que Jorge dormía profundamente. Entonces se levantaba a mirar por la ventana. Enfrente, al otro lado del jardín y de otra ventana, estaba ella, la más bella muñeca que él hubiera visto nunca. Su cara resplandecía, sin desgarros en su cuerpo, sin ninguna mancha, bien peinada. Luego se miró a él, con sus remiendos, su ojo colgando y manchas de leche, sonrió y volvió a la cama junto a Jorge. Ella nunca sabría que es que te necesiten para poder dormir.


Semana 6: Esperó hasta dormirse y soñó con otra Navidad

Fecha: 20/10/2014 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 507

Ganador semana 6

José Luis Rodríguez Munilla
Sombras

Esperó hasta dormirse y soñó con otra Navidad, la del año anterior, cuando había un nacimiento en el salón y salpicaban el árbol las luces de colores. Soñó, arrebujado bajo las mantas, con el calor antiguo de los dormitorios antes de que las sombras salieran de detrás de los cuadros y tomaran la casa. Lo despertó el canturreo lúgubre de ella en la habitación de al lado, una sombra acunando un cuerpo en la oscuridad. La llamó. -Cariño, vuelve a la cama. Y se acostaron los tres. El muñeco fue el primero en cerrar los ojos.

Finalistas semana 6

Juan Carlos Sevane Prieto
Fluorescente

Esperó hasta dormirse y soñó con otra Navidad. Una con menos regalos, con menos visitas. Una navidad en la que se le mojaran los zapatos con el hielo de las aceras. Donde el frío de la calle le quemara la cara, le tornara roja la nariz y morados los dedos. Una navidad en la que sus padres le riñeran por traer malas notas, que sus hermanos, en vez de mimos, le dieran su ración habitual de capones. Una navidad humilde y fría, libre de tanto agasajo, lejos de las luces fluorescentes, fuera de aquella cálida habitación de hospital.

Vicente F. Hurtado
Huérfano

Esperó hasta dormirse y soñó con otra Navidad. Otra como las de antes, cuando los reyes eran magos y los padres no llevaban sotana.


Semana 5: Recluida en el pozo seco, pronto se callará

Fecha: 13/10/2014 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 559

Ganador semana 5

Nadia Nieves Carnicer
Distinta

Recluida en el pozo seco, pronto se callará. Eso fue lo que le dijo su madre antes de irse. Cogió el cilindro de cartón pintado que hacía las veces de pozo en el pequeño belén, que disfrutaban montando juntas el día antes de Nochebuena y metió una bolita en él. “En esta bolita van envueltos todos los ruiditos que hace tu tripita”. María se tumbó, hecha un ovillo, en la cama de la habitación que desde hacía tres meses compartía con su mamá y esperó. Esperó a que la bolita se callase, esperó a que su madre volviese, esperó hasta dormirse y soñó con otra Navidad.

Finalistas semana 5

Susana Pozuelo Garrido
Tengo hambre

Recluida en el pozo seco, pronto se callará, pensé. Pero no fue así. Seguía pidiendo día y noche. “Tengo hambre, tengo frío”. “Cállate”. Pero no se callaba. Luego, empecé a oírla también en la calle, en el metro, en la puerta del supermercado, en cada esquina. “Tengo hambre, tengo frío”. Y por la noche, en casa, lo mismo, desde el televisor. “Tengo hambre”. Su cara se disfrazaba con otros rasgos, su voz se multiplicaba por otras, pero no me engañaba. Era ella. Un día volví al pozo. Me puse de puntillas y me asomé, “¡ya basta!”. Y me caí. Los dos gritamos ahora a cualquiera que pase cerca.

Raquel Lozano Calleja
La de las mil palabras

Recluida en el pozo seco, pronto se callará. La plasticidad del cielo somalí se deleita en las sombras de sus pómulos, en la fragilidad de su mentón. El hambre se ha tragado su sonrisa pero no la expresividad de los ojos. Acerco mi objetivo, trago saliva para no errar y, su lamento, el último, se quiebra con mi disparo. Ni el Pulitzer ni la noche me devolverán el sueño.


Semana 4: Hoy parece que ella tiene la voz todavía más dulce que ayer

Fecha: 06/10/2014 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 882

Ganador semana 4

Nicolás Jarque Alegre
Duelo a muerte

Hoy parece que ella tiene la voz todavía más dulce que ayer y no da tregua. El viento del sur encorajina al mar y sus olas llegan gigantes a la playa. Los pesqueros más pequeños ya han perdido puerto y deben vagar en medio del océano, mientras, en el pueblo, las casas sufren las embestidas huracanadas, los perros enloquecidos le ladran a su canto seductor y el ánimo se nos desbarajusta con las súplicas de nuestros hombres amarrados. Aun así, resistimos con la confianza de que, recluida en el pozo seco, pronto se callará.

Finalistas semana 4

Enrique Romero Pascual
Difícil de explicar

Hoy parece que ella tiene la voz todavía más dulce que ayer, pero todavía no nos ha dicho por qué ya no vamos al hospital a ver a papá.

Salvador Terceño Raposo
Algo ha cambiado

Hoy parece que ella tiene la voz todavía más dulce que ayer. Me habla sin miedo, como se hablan las parejas. Me mira a los ojos sin parpadear. Yo la acaricio, la beso… A veces la aseo como puedo y cepillo su cabello. Ya casi no llora o, al menos, parece evitarlo cuando estoy delante. No ha vuelto a intentar gritar y, alguna vez, me ha parecido que esbozaba una sonrisa cuando le doy de comer esa crema de calabaza con picatostes que tanto le gusta. Temo equivocarme, precipitarme, pero siento en mi interior que pronto podré desatarla. Al menos las manos, para que podamos abrazarnos.


Semana 3: Deberías airearte un poco

Fecha: 22/09/2014 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 526

Ganador semana 3

Manuel Nicolás Andreu
La llamada

“Deberías airearte un poco”, recuerda que le decía ella y nunca le hacía caso. Ahora todas las noches cumple con aquella frase. Después de cenar sale a la calle. Camina con su leve cojera hacia la cabina de teléfonos más cercana, entra y cierra la puerta. El hombre marca el número de su casa mientras observa su decrépito reflejo en el cristal de la cabina por el que se deslizan pequeñas gotas de lluvia. Nervioso escucha el primer tono, el segundo y al quinto, como siempre, salta el contestador automático. Hoy parece que ella tiene la voz todavía más dulce que ayer.

Finalistas semana 3

Íñigo Aberasturi
Limpieza

—Deberías airearte un poco —me susurra dulcemente. Luego me recoge del suelo y me arrastra hasta el balcón.
—No tengas miedo —advierte—, es un cordel de primera. Fibra de cáñamo y yute. Aguantará bien el peso.
Y ahí me deja, oreando sobre el vano del patio de luces, a veinte metros del suelo, sostenido por dos pinzas que amoratan mis hombros.

Javier Cantos Morales
Madre con genio

—Deberías airearte un poco. Por muy grave que sea eso que tienes que resolver no vas a conseguirlo ahí, en ese rincón oscuro, comiendo poco y durmiendo menos.
—Madre, es una cuestión de vida o muerte.
—¡Vida o muerte, vida o muerte! No será para tanto, ¡que sois muy dados a la tragedia!
—Déjame tranquilo, así no puedo concentrarme.
—Mira, te he preparado un baño y luego comerás algo caliente, no hay excusas.
—De verdad, madre, no me apetece un baño ni…
—¡No contradigas a tu madre, Arquímedes y métete inmediatamente en la bañera!


Semana 2: Como un bigote a lo antiguo, debajo de la nariz

Fecha: 15/09/2014 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 439

Ganador semana 2

Yolanda Nava
Proceso creativo

Como un bigote a lo antiguo, debajo de la nariz tiene un ejército de hormigas. Los pájaros que habitan su cabeza salen por sus orejas desorientados, y chocan con las mariposas que de su estómago han subido hasta su boca llenando el aire. Un llanto abundante y repentino forma un riachuelo en el que nadan peces de colores. Unos nudillos golpean con suavidad la puerta, y una voz familiar pregunta preocupada:
—¿Estás bien? Llevas demasiado tiempo escribiendo, deberías airearte un poco.

Finalistas semana 2

Juan Antonio Vázquez Alcayada
Una mente maravillosa

Como un bigote a lo antiguo, debajo de la nariz ve en el espejo una cola de dragón que asoma por sus fosas nasales. Quizás ayer se pasó con el vodka. O puede que la mujer que le estuvo haciendo arrumacos anoche tenga algo que ver, piensa. Regresa a la cama y la mira. Ella duerma aún, pero el koala diminuto que trepa por sus orejas no. Podría despertarla y decírselo, aunque sabe de sobra que acabará gritando por el pasillo como una loca. Y no hay nada que deteste más en este mundo que a los locos; así que manda callar a las voces y se vuelve a dormir.

Enrique Moreno Martínez
Nuevo plan de ataque para conquistar a la princesa del 9º

Como un bigote a lo antiguo, debajo de la nariz me dibujé para conquistar a la princesa que vivía en el 9º. Subí decidido a declararle mi amor. Pero al verme dijo que me faltaba un sombrero, de esos de copa. Bajé al 4º. Allí vivía un sombrerero. Pregunté por un sombrero de copa, el más elegante. Costaba 5 monedas de oro. Subí al 15º. Un enano de la suerte con una olla repleta de oro me abrió. Necesitaba una varita de hada que vivía en el 33º y no me la daría sin un beso de la princesa. Regresé a la alcantarilla y diseñé un nuevo plan.


Semana 1: Ella no tiene habilidad ninguna para recogerse el pelo

Fecha: 08/09/2014 | Escuchar programa | Relatos recibidos: 454

Ganador semana 1

Andrés Portillo González
Aseo

Ella no tiene habilidad ninguna para recogerse el pelo. Le queda poco, apenas unas hebras marchitas sobre la nuca. Él, en cambio, luce una melena frondosa casi sin canas. Se duchan juntos. Se secan la piel uno al otro. Se miran en el espejo empañado. “No tienes compasión”, dice ella. Por el tratamiento, también se le han caído las cejas, las pestañas, hasta esos pelillos inoportunos que asomaban a veces por encima del labio. “Qué tonta”, dice él, “sabes que todo lo mío es tuyo”. Ella sonríe mientras él la abraza por la cintura y le coloca su coleta, como un bigote a lo antiguo, debajo de la nariz.

Finalistas semana 1

Antonio Ávila Calmaestra
El monstruo debajo de la cama

Ella no tiene habilidad ninguna para recogerse el pelo, por eso, todas las mañanas, su papá le hace las coletas antes de ir al cole. Él la quiere mucho. Le compra un montón de cosas, es superdivertido, y muy valiente.Todas las noches entra en su habitación a espantar al monstruo de debajo de la cama. Luego se acuesta a su lado, y le dice que no haga ruido, y la abraza tan fuerte que, algunas veces, le cuesta un poco respirar. El monstruo, debe irse entonces debajo de la cama de mamá porque, mientras papá está con ella, siempre la escucha llorar en su cuarto.

Santiago Casero González
Te trataré como a una reina

Ella no tiene habilidad ninguna para recogerse el pelo pero hasta hace poco eso nunca le había importado. Siempre ha tenido a alguien a su lado para ayudarla. La han peinado y vestido, maquillado y lavado. Y ahora soy yo, precisamente yo, el que tiene el privilegio de recogerle el espléndido cabello rubio que tantos han admirado y que sin embargo ya empieza a encanecer. Con toda la delicadeza de la que soy capaz, se lo sujeto en lo alto un instante mientras escucho cómo ruge la muchedumbre. Está muy pálida, muy hermosa. “¿Me va a doler?”, pregunta poniendo su cuello desnudo bajo la cuchilla de la guillotina.