VIII Edición de Relatos en Cadena

Temporada 2014-2015

Una historia, un personaje, un escenario y una acción en cien palabras. El desafío de escribir un microrrelato te obliga a decir más con menos. La Cadena SER y Escuela de Escritores recompensan tu ingenio y tu creatividad con un premio a la altura del reto: 6.000 euros para el mejor microcuento.

Durante esta octava temporada seguimos en La Ventana de la Cadena SER, en esta ocasión en el programa de los lunes a las 18:00 horas. Javier Sagarna, Benjamín Prado, Carles Francino, los autores de los tres relatos finalistas de cada semana y un invitado especial elegirán al ganador semanal. Los oyentes y participantes también podréis participar en la elección del ganador mensual votando a través de Internet por vuestro relato favorito.

En esta página encontrarás los ganadores y finalistas de cada semana. Además, los microrrelatos ganadores de cada semana también se publican en la revista Cuentos para el andén.


Instrucciones para participar

Cada lunes, a las 18:00 horas en el programa La Ventana de la Cadena SER, presentaremos los tres mejores microcuentos recibidos durante la semana. Javier Sagarna, Benjamín Prado, el invitado especial que cada semana acuda a la sección y los tres finalistas semanales votarán para elegir al ganador que se clasificará para la final mensual. En caso de empate, el director del programa, Carles Francino, votará para deshacerlo.

Una vez al mes podrás participar en la votación para elegir el mejor relato de la final mensual, el microrrelato con más votos contará con un punto extra en la votación final que realizará el jurado durante la emisión del programa.

Los diez ganadores mensuales competirán al final de la temporada por el premio al mejor microcuento de la VIII Edición de Relatos en cadena.

La frase de inicio de los microcuentos será la última frase del texto ganador de la semana anterior. La extensión de los microrrelatos no podrá superar las cien palabras (sin incluir la frase de inicio). Puedes participar completando el formulario que encontrarás a continuación y enviando tu microcuento antes de las 12:00 del mediodía de los jueves.


Formulario de participación (plazo cerrado)

El formulario de participación permanece abierto y visible en esta página mientras la convocatoria esté abierta. Es decir, desde cada lunes después del programa (sobre las 19:00 horas) hasta la finalización del plazo de envío, a las 12:00 del mediodía de los jueves (hora peninsular española).

En la semana 7 la frase de inicio es: El muñeco fue el primero en cerrar los ojos

Recuerda que la extensión máxima del texto es de 100 palabras (sin contar la frase de inicio). Por favor no envíes el mismo microrrelato más de una vez o se repetirá en la base de datos.

Si eres menor de 18 años debes contar con la autorización de tus tutores para participar. Haz clic aquí para acceder al formulario de autorización.

 


Decálogo para escribir microcuentos

  • Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.
  • Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.
  • Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.
  • Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.
  • El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.
  • Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.
  • Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.
  • Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.
  • Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.
  • Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.