home

Alberto Baena fue profesor de Escritura Creativa en la Escuela de Escritores durante un breve periodo en 2008 y 2009, y durante casi diez años en el Aula lúdica del Colegio de Médicos de Madrid. En esta época, impartió lecciones sobre ‘Enfermedad y literatura’ en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, dentro de la asignatura optativa ‘El arte en la medicina’. El contacto con los estudiantes le brindó la oportunidad de entender las principales dificultades y necesidades con que se encuentran quienes quieren plasmar por escrito las historias que rondan sus cabezas.

En 2009, trabajos extraliterarios lo llevaron a África. Tras un tiempo viviendo en Angola, volvió a fijar su residencia en Madrid, aunque con frecuentes viajes a distintos países subsaharianos. Allí pudo tomar contacto con la manera africana de contar e interesarse por la transmisión oral de los cuentos y leyendas tradicionales.

Desde sus tiempos como alumno de Javier Sagarna y de Ángel Zapata en Escuela de Escritores, ayudar a aspirantes a escritores a aprender, reconocer y utilizar técnicas útiles para llenar los relatos de profundidad y viveza ha sido siempre para Alberto la principal aspiración docente y una fuente de enriquecimiento intelectual.

Alberto es un excelente maestro. Es objetivo es sus críticas y sabe dar dirección para que sus alumnos mejoren, en su grupo aprendí muchísimo. Sus consejos me ayudaron a mejorar mis textos, pero también a encontrar mi voz al escribir.

Ekaterina Muñoz, desde Cuernavaca (México)

Entrevista al profesor

Yo creo que el escritor nace y se hace. Tiene que haber una inquietud previa, un animalillo interior al que adiestrar. Si no hay ese interés previo, nada que hacer. Pero si ese interés existe, te hace falta aprender el oficio, el de escritor. Hay ciertas técnicas que, como en la pintura, el cine o la fotografía, se aprenden y, por tanto, se pueden enseñar.

Es un tópico, pero no está mal repetirlo: Fue Miguel Ángel quien decía que, para hacer una escultura, simplemente hay que retirar el mármol que sobra. En mi opinión, el profesor debe aprender a intuir cuál es el escritor que está dentro del bloque de mármol, cuáles son los puntos fuertes y los débiles de cada estudiante, ayudarle a localizarlos, presentarle las técnicas de las que puede hacer uso, animarle a encontrar su voz y no interferir en su desarrollo como artista. Por cierto, fue el mismo Buonarroti que dijo: “El mayor peligro para todos nosotros no es que la meta sea demasiado alta y no la alcancemos, sino que sea demasiado baja y la alcancemos”.
Me llamaron del Colegio de Médicos para ofrecerme llevar el taller de escritura creativa y caí en la dulce trampa: hay pocas cosas más satisfactorias que ver cómo avanza la gente a la que le estás transmitiendo lo poco o mucho que sabes.

Mi primer contacto con la escuela (entonces se llamaba Taller de Escritura) fue allá por el 98, si no recuerdo mal. He pasado la mayoría de estos veinte años lejos y me he reincorporado hace muy poco, por lo que aún no conozco a todo el grupo de profesores. El ambiente que se respira es de respeto, cariño y estímulo creativo. Artistas con egos fuertes puestos al servicio de la idea de transmitir. Eso tiene que dar por fuerza un buen equipo.

De alguna manera lo he expresado en una respuesta anterior. Creo que el alumno recién llegado trae ya un escritor dentro. Mi papel es descubrir sus potencialidades, facilitarle herramientas y animarlo a trabajar.
Absolutamente. Sin libertad, el profesor no puede formar a personas libres. Y una persona que no es libre, difícilmente llegará a ser artista.

Les pido dedicación, esfuerzo y (auto)confianza. Y les pido que disfruten, que jueguen, que se sientan como un niño en la noche de Reyes cuando se enfrenten al ordenador. También les pido que salgan de su caparazón y comenten los textos de los demás alumnos del grupo, desde el respeto, pero también desde la franqueza. Una de las grandes ventajas de acudir a la Escuela es que vas a tener un grupo que te acompaña en tu proceso creativo. El profesor está ahí para orientar y estimular, pero el alumno no debe limitarse a escribir sus propios textos: aprende mucho comentando los textos de los compañeros e intercambiando ideas sobre los comentarios de los demás a los textos propios. Normalmente, los alumnos vienen muy receptivos y es fácil crear sensación de grupo.
Al terminar el curso, el alumno debe sentir que ha crecido como escritor. Cada uno -y esto sirve también para contestar la pregunta que concierne a la exigencia- llega con un nivel y unas expectativas. El profesor debe detectar eso desde el principio y proponerse un crecimiento individualizado de cada uno de los alumnos.

Creo imprescindible que los alumnos se sientan en libertad de comentar y de traer textos que van a ser comentados. Para eso, debe haber un clima de respeto y compañerismo. Es responsabilidad del profesor conseguir ese clima. Como he dicho, los alumnos suelen llegar con muy buena disposición y casi siempre lo ponen fácil.

También es un tópico, pero también es verdad: se aprende de los alumnos. A veces, tienes la sensación de que deberías ser tú el que paga por dar las clases.

A mi juicio, un profesor de escritura es bueno si sabe leer, si sabe interpretar qué quiere decir el alumno, a dónde quiere llegar, si lo ha conseguido y, si no, por qué. Y tiene que saber transmitir al alumno qué puede ir haciendo para mejorar su técnica. Debe estimular el crecimiento y no permitir que se desanimen ante los posibles fracasos.

A veces, resulta complicado, pero siempre sacas tiempo para compaginar las dos actividades.

Es tanto como pedirme que diga si quiero más a papá o a mamá. No puedo elegir entre Capote, Matute, Cervantes, Wilde, Cortázar, Lope, Calvino, Homero, Saint Exupéry o García Márquez ¿Sigo?.
Actualmente, estoy con los Relatos Completos de Medardo Fraile, Música para camaleones, de Truman Capote y La utilidad de lo inútil De Nuccio Ordine.

Alberto Baena, fotografía de Ático 26
Fotografía: Ático 26
Profesor de:

Más información

[contact-form-7 404 "No encontrado"]

Más información curso

    Compartir en