cursos-escrituraCuando hablamos de mística, nos referimos a una experiencia de gozo y de éxtasis: cómo no. Sin embargo, es una experiencia que parte de una noche oscura para emprender un recorrido espiritual que, finalmente, culmina con la iluminación, esa fase última en la que el alma trasciende el vértigo de la muerte y vislumbra los humblares de lo eterno.

¿Es posible, pues, acercarnos a la experiencia mística desde la escritura?

Son numerosos los paralelismos que pueden establecerse entre la vía mística y el camino del artista. Los testimonios de Santa Teresa y de San Juan de la Cruz nos arrojan, a priori, una respuesta afirmativa: sí, la experiencia mística en la escritura es posible. Es posible, a través de la creación literaria y de la experiencia poética. Pero también es este el testimonio de autores más contemporáneos como Rilke, Cheever, Clarice Lispector, Patti Smith o Única Zurn. En todos los casos, la experiencia mística supone un viaje del que nos da constancia la escritura misma y que va desde la oscuridad del silencio hasta un más allá de las palabras que es rapto, sueño, trance, duración. Música callada, soledad sonora.

Este curso tiene como objetivo proponer una breve guía espiritual o un “método de experiencia” (al modo de Claros del bosque de María Zambrano), a través de una serie de reflexiones y ejemplos más y menos contemporáneos —desde La pasión según San Mateo de Bach, el videoarte de Bill Viola o la filmografía de Tarkovsky— con el fin de facilitar algunas claves orientativas sobre la mística, extrapolables a la creación literaria y al desarrollo de una vía artística propia.