De todas las figuras retóricas, la metáfora tal vez sea la más extendida por su uso, hasta tal punto de que no solo se emplea en el lenguaje poético sino también en el lenguaje cotidiano e incluso en el ámbito científico. Sin embargo, también es uno de los recursos más difíciles de manejar e incluso de discernir, ya que convive con otras figuras primas-hermanas, como la metonimia, la sinécdoque, el símil o el símbolo. Conocerla y aprender a utilizarla no es tarea sencilla, pero es esencial tanto en la escritura de textos narrativos como poéticos.

A través de diversas dinámicas participativas, ejercicios prácticos y ejemplos, trataremos de comprender mejor y, sobre todo, de comenzar a hacer nuestra la más sutil y fascinante de las figuras retóricas, por la multiplicidad de posibilidades que contiene. En este curso con formato de laboratorio trabajaremos en interacción y retroalimentación, no solo de la teoría y la práctica, sino de las sensibilidades y puntos de vista particulares de los alumnos, hacia un aprendizaje colectivo y una búsqueda de imaginarios propios.

No es necesario tener conocimientos previos ni una práctica de la escritura muy extensa u orientada exclusivamente a la poesía.