“Sodomizar la escritura (sentido alegórico) (literalizar por tanto algunas secuencias que aunque han sido alienadas por el Pornógrafo conservan aún su naturalidad mitológica) –propone la pulverización sintáctica (su relación/ revelación)= imperativo categórico: ser accedido, acceder: transparenta los dos primordiales estados del ser”.

Enrique Verástegui

 

“Toda civilización, en tanto en cuanto resistente frente a la barbarie, asentada en el racionalismo, necesita un canto que nos devuelva la intimidad con el instinto, con lo incomprensible, con los nervios, que nos devuelva el espanto de la existencia pura, y la revelación mediante el espanto, y el amor por el espanto”.

Angélica Liddel

 

“La escritura es como las cenizas que quedan de un cuerpo quemado. Para escribir es preciso quemarse entero, consumirse hasta que no quede una brizna de músculos ni de huesos ni de carne”.

Raúl Zurita

 

El dolor y el placer extremos confluyen en una misma expresión de lo inarticulable: el grito. Allí donde el grito ha existido hay un cuerpo y una experiencia que excede al verbo. Quizás por ello suele ser difícil escribir sobre los verdaderos sufrimientos y deleites, sin embargo, hacerlo también es una necesidad que responde a nuestro terror a la soledad. Queremos compartir nuestras grandes experiencias, las que nos marcan, y queremos unirnos a otros a través de ellas. Por eso luchamos contra el balbuceo e intentamos palabrarlas. De ahí nace el arte.

En este taller haremos un recorrido por algunas de las más interesantes expresiones del dolor y el placer en la literatura e indagaremos en cómo, desde la escritura, se ha intentado hablar de lo que no tiene lengua, es decir, cómo se ha escrito sobre temas y situaciones que sobrepasan la palabra o habitan fuera de ella. También escribiremos y comentaremos nuestros propios textos para hurgar en el instinto de esta escritura extrema, liminal, que es la de la experiencia del cuerpo.