Bajo la máxima la creatividad se entrena y gana combates nace este taller de escritura que combina un engranaje perfecto entre imaginación, ingenio, autoconocimiento y literatura. Irene G Punto ha desarrollado un método diferente en el que pretende, a través de sus sesiones, que cada alumno encuentre su propia voz en la escritura y saque lo mejor de sí mismo en cada reto a resolver. Para ella lo importante es acompañar a sus alumnos en el camino de la creatividad y la lucidez para escribir desde otras perspectivas. Irene entiende el aprendizaje como algo muy íntimo y personal, por eso acompaña el proceso de cada alumno para que sea él mismo el que encuentre, sintiéndose protegido y sostenido, sus propias palabras. Sus puntos de partida. Sus fortalezas.

En cada clase la profesora planteará una serie de retos y trabajos que funcionan como disparadores de la creatividad. Cada alumno lo hará a su manera y se nutrirá de la fuerza y energía del grupo. Puesto que, aunque es muy importante el proceso de aprendizaje individual, apuesta por crear grupos que nutran y apoyen el proceso de cada alumno. No son clases al uso. Irene plantea motivos para recuperar la pasión por la escritura, puntos de partida para terminar el libro que ronda tu cabeza, lugares de apoyo para consolidar nuestra pasión por escribir, razones para recuperar ese hábito que tan feliz nos hacía, confianza para construir historias que nacen de nuestro interior, pero, sobre todo, ganas de enfrentarnos con nosotros mismos ante un folio que nunca más estará en blanco. En este curso además los alumnos aprenderán a recitar y entonar adecuadamente sus creaciones. Con este acto se vence la vergüenza y se dan unas alas más firmes a cada invención que escribimos.

Para Irene los mejores apuntes que se llevan sus alumnos son los que nunca vuelven a mirar porque los llevan dentro, los han integrado y ya forman parte de su manera de escribir y ver el mundo. Ella os llevará por caminos pocos transitados en donde el alumno tiene que estar dispuesto a sentir y dejarse llevar. Una práctica poco habitual y que ha ido desarrollando a lo largo de su trayectoria como docente y que consiste en sacar de cada estudiante su mayor potencial. Su taller acaba con un recital de fin de curso con una puesta en escena ensayada en la que los alumnos defenderán en público sus escritos.