Libros con mayor número de comentarios

El principito, de Antoine Saint- Exupery (26)

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María Dorado López, de Bilbao (España)

Sin duda El Principito. Nunca algo tan pequeño ha contenido mayor verdad que la que Saint- Exupery expresaba en esa historia: no se ve bien sino con el corazón. Eso es lo más importante que me ha enseñado un libro, a mirar el interior de la gente y verla desde el corazón. Estupenda iniciativa la vuestra, felicidades

Delia Piedrabuena Grasso, de Madrid (España)

Porque el personaje es de gustos sencillos y a la vez, le interesa conocer el porqué de cada cosa o situación y no para hasta satisfacer su rica curiosidad. Además, es fiel a su amor por los tesoros, simples para otros, pero que a él le dan VIDA.

Dulce García Lemos, de A Coruña (España)

Cuando era pequeña me dieron a leer El principito. A mi me atrajo la portada; un niño de pelo rubio y rizado sobre un pequeño asteroide. Leí la primera página y no entendí nada. Decían que era un libro para niños. Se equivocaban. Ya adulta, lo cogí de la estantería de la casa de mis padres y ahora está en la mía. Es un libro para adultos. Enseña todo aquello tan valioso que hemos dejado atrás con la niñez: la inocencia, la imaginación, la espontaneidad. Este libro me ayuda a entender a mi hijo. Lo guardaré para que él, cuando se haga adulto, recuerde lo que significa ser niño.

Rayuela, de Julio Cortázar (14)

Martin Carril Obiols, de Madrid (España)

Cada vez que vuelvo a leer este libro encuentro algo nuevo en sus páginas. Si lo abro por cualquier página, cualquier párrafo parece tener autonomía y es a la vez parte del resto. Creo que ningún libro ha jugado con el lenguaje como este. Yo seguiré jugando a la Rayuela….

Osvaldo Miguel Morales Barraza, de Calama, Antofagasta (Chile)

Lo leí al comienzo de estudiar Artes, salia recién de la casa de mis padres. Me produjo una revuelta cerebral tenía 19 años, ahora 48 años. Es un libro sumamente lúdico, también como una especie de Libro de viaje.

Israel Alatorre, de Capital Federal (México)

Nunca he sentido tan cerca de mí lo sublime, la revelación de algo absolutamente trascendental, como al ir avanzando, un poco a tientas, entre los infinitos recodos de cada uno de los infinitos pasillos de esta obra descomunal. Ejemplo inimitable del lenguaje como hogar y como piel, como sangre y como arma blanca. Como abismo y como cúspide. No tengo la menor duda de que luego de leerla, fui muchas veces mejor de lo que era.

Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez (13)

Anna Megyesi, de Milton (EEUU)

Por su meloncolía, su absurdo sentido de humor y su profundo enlace con lo natural. Quiero que las personas piensen de mí con palabras tan únicas y tan ricas como diáfana, taciturno y fangoso. También me hubiera gustado escribir algo semejante sobre mi estirpe llena de húngaros locos y puritanas obsesivas.

Adelaida Alcántara, de Santo Domingo (República Dominicana)

El libro que me gustaria ser es Cien Años de Soledad de Gabriel Garcia Marquez porque la descripción que se hace de la aldea llamada Macondo es muy parecida al pueblo fronterizo donde nací en mi natal Republica Dominicana, al leer este libro evoqué gratos recuerdos de mi infancia, una etapa de mi vida en la cual fuí muy feliz .

Christina Barragan, de Tarragona (España)

García Márquez posee ese habilidad para introducirnos en su propio mundo que hace que sus personajes se conviertan en miembros de nuestra propia familia. Eso hace que este libro se haya convertido desde hace mucho tiempo en uno de mis favoritos y me haya hecho soñar más de una vez en como sería mi vida y quién de estos entrañables personajes me hubiera tocado ser en la historia de esta agitada saga.

El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez (10)

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Marta López Vila, de Vigo (España)

Este libro es la definición del amor como yo lo entiendo. Lo leí en plena locura de enamoramiento, con 20 años y era como si cada palabra la estuviera viviendo en paralelo a su lectura en mi vida personal. Hoy, 14 años después estoy con esa persona de la que me enamoré y de la que siempre supe que pasara lo que pasara y tuviera que esperar lo que fuera, acabaríamos juntos, pese a cualquier obstáculo. Así ha sido y la espera ha merecido la pena.

Blanca Furber Chicas, de México (México)

Porque a mí me sucede lo mismo que al personaje masculino de Gabo, yo soy esa mujer perdidamente enamorada de un hombre desde que tengo 14 años y aún, a mis 46, sigo enamorada de él. Cada vez que hemos tenido oportunidad de cristalizar nuestro amor algo o alguien se interpone entre nosotros, al igual que pasa en la novela la razón de la sinrazón separa a los amantes, sin embargo se mantienen unidos porque ambos se aman y sólo esperan el momento preciso para unir sus vidas, a eso es a lo que yo llamo la fuerza del amor y en el fondo de mi corazón, siento que un día habrá de llegar en que podamos estar juntos, al igual que pasa con los personajes de García Márquez.

Odesa guerra, de san cristóbal (venezuela)

El Amor en los tiempos del cólera… Porque ha definido cómo una mujer se evade ante el Amor que puede llegar a perturbar la simplicidad, la cotidianidad, el orden de las cosas. Florentino: intenso enamorado. Dispuesto a la entrega a la locura, a la aventura, al cosquilleo efervescente del amor, no desmayó en su espera; pero tampoco desmaya ante las oportunidades a su paso… Como la vida misma, rica, cambiante, danzante y firme en los sueños que nunca abandonamos. Fermina Daza: Yo, diciendo no y mil veces no ante la deliciosa aventura del amor. Fermina Daza: Yo, llena de miedo ante el amor que siempre será una incógnita de tanto no vivirlo. Fermina Daza y Yo, confundidas en las líneas de El Amor en los Tiempos del Cólera y en la historia que el Gabo narró para mí y para ti; para todo aquel que soñando con la piel firme para toda la vida… dice no a lo profundamente verdadero. Suerte para Fermina que quiero para mí… La oportunidad de un nuevo encuentro; el que presiento cuando escucho a Florentino: el de Fermina y el mío decir: “este es un amor para toda la vida”. Nota: Mi Florentino, identificado con el de Fermina, un mágico e inolvidable día, después de haber leído Nuestro AMOR EN LOS TIEMPOS DEL COLERA; alzó el auricular, discó mi número y vibrando de emoción me recomendó nuestra historia… Mi añorado Florentino de toda la vida, los días, las horas, los minutos y segundos. Mi añorado Florentino tatuado en mi piel sin que nadie lo sospeche. Florentino tatuado en mi piel, aunque a veces me distraiga la vida como la de EL Amor en los tiempos del cólera.

El lobo estepario, de Hermann Hesse (9)

Verónica Castro Alva, de Puebla (México)

Porque logro identificarme con Harry Haller, con esa dualidad de sentimientos y actitudes que emergen en cada momento y unos contra otros luchan para hacerse presentes, ya sean para manifestarse como humanos o como animales. Porque en más de una ocasión, en la soledad trivial que a veces me acompaña, tomo el libro, lo leo en voz alta e intensamente, y es como estar hablando conmigo misma. Como si mis sentimientos y percepciones fueran puestos en Harry, o viceversa, los de Harry, en mí.

José Antonio Tejada Sandoval, de Lima (Perú)

Si he de señalar un libro que marcó mi vida, supongo que para siempre, ése sin duda es El lobo estepario. Acaso sea una historia apropiada para adolescentes especialmente díscolos e inconformes, como lo era yo en la época en que decidí leerlo. Pero aunque el librito de Hesse quizá no haya sido de lo mejor que ha llegado a mí, puedo decir, sin ningún atisbo de duda, que obró una transformación decisiva en mí. Su lectura imprimió un nuevo y especial curso a mi vida: a partir del momento en que me sumergí en la historia del entrañable Harry Haller tuve la reconfortante certeza de que no estaba solo. De ahí en adelante una certidumbre me acompañaría siempre: las páginas de un libro, para bien o para mal, pueden conducirnos a recorrer vericuetos inexplorados de nosotros mismos.

Claudia Lea Otero Rosas, de Querétaro, Querétaro (México)

Algunas veces me he sentado también a mirar desde afuera el mundo en que me rodea, con el que me identifico algunas veces y otras no puedo creer que exista de tal manera. Y es que en mí se encuentran dos personas totalmente contradictorias, ambas me duelen a diario, pero también me producen placer y ya no sé vivir sin ninguna de las dos. Las llevo a cualquier parte y creo que me he convertido en nómada por que con Harry, tampoco quiero cambiar.

Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes (8)

Antonio Bustos Ruiz, de Madrid (España)

Desde la cuerda locura del Quijote a la loca cordura de Sancho ¿quién no ha estado nunca en alguno de estos extremos? Un libro fascinante en cada una de sus historias, de sus páginas, de sus personajes. ¿El libro de una vida?, no, el libro de muchas vidas. “Podrán quitarnos, Sancho, la aventura, pero no el esfuerzo”.

Alicia Bernardo Fernández, de Arroyomolinos, Madrid (España)

Lo leí completo a los 41 años, ahora tengo 47. Tardé dos años. Todo está en él: la vida, la muerte, el amor, la poesía, el misterio, la belleza, la bondad, la maldad, la locura, la cordura, la ilusión, el desencanto…, el dolor, el humor, la pasión, la valentía, el miedo, el honor, la traición, la lealtad..En él me reconozco como ser humano, y reconozco en el genio de su creador lo más excelso de nuestra condición de hombres: el milagro de hacer surgir de la nada una obra con la que conquistar la inmortalidad, en contra de la primer condena de la vida, la de nuestra fragilidad y finitud.

Juani Sanz Esteban, de Alcazarén (Valladolid) (España)

Voy a cumplir 31 años y desde hace aproximadamente uno voy descubriendo que las experiencias que hasta ahora había vivido ahora las veo como alucinaciones. Sueños para ser más preciso, poco a poco voy descubriendo que mi preciosa carroza rococó se ha convertido en una calabaza con seis ratones. Mis preciosas chinelas de cristal ahora transformadas en alpargatas. Yo lo veo como si de una ilusión se tratara aunque aún siga temiendo a los molinos de viento.

Momo, de Michael Ende (7)

Cornelia Zollner, de Madrid (España)

Momo es una filosofia para la vida. Si toda la gente viese el mundo con los ojos de Momo, no habría guerras.

Amparo Moreno, de Córdoba (España)

Momo, la niña que entiende qué es lo importante en la vida, el estar con las personas a las que quieres, escucharlas y comprenderlas. Lo que tantas veces olvidamos en esta sociedad en la que la prisa y el ansia por vivir mejor nos hace convertirnos en esclavos del tiempo, en lugar de disfrutar de él. Como dice Beppo Barrendero, no hay que mirar la calle entera, sino el siguiente paso y disfrutar de él.

Armando García Rodríguez, de Guadalajara (México)

La magia de Momo, una niña que sabe escuchar a los demás sirvió para salir adelante en una etapa de mi vida, la adolescencia, en la que varias cosas se agolparon. La narrativa de esta novela es genial.