A veces nos maravillamos ante las aventuras de otro, pero no caemos en la cuenta
de que también nuestra existencia ofrece grandes posibilidades de ser narrada.
Claro que si estamos esperando a que nos pasen grandes cosas que merezcan contarse,
es muy posible que, en esta espera, no prestemos atención a los sucesos simples.
Y los sucesos simples son, precisamente, los que dan contexto y continuidad a la
vida.
Este curso está enfocado a escribir sobre situaciones vitales que se quedaron
en una esquina de nuestra memoria. Todas las vidas son extraordinarias y para
contarlas, tan importante es saber narrar cómo nos tomamos un vaso de agua
disfrutando de cada sorbo como tratar de convencer al lector de que a los siete
años sobrevolábamos los tejados.
Contar tu vida, cambiar lo que fue por lo que te gustaría que hubiera sido,
enfocar los acontecimientos, reconocerse en las situaciones o imaginar la vida
que te gustaría vivir.
Lo que importa no es lo que le haya ocurrido al autor. Lo que importa
es el sentido que se puede extraer de todo ello y hacerlo con arte. Y
para poner un poquito de arte en nuestra vida se requiere imaginación literaria.
Y sobre todo, ayudarnos de las técnicas narrativas para que nuestras anécdotas
vitales dejen de ser anécdotas y se conviertan en sólidas historias.
Leeremos a autores que han dejado grandes obras transformando su propia vida
en materia literaria: San Agustín, Cesare Pavese, Virginia Woolf, Witold Gombrowicz,
Sam Shepard, Harold Brodkey, Roland Barthes, Natalia Ginzburg, Philip Roth...
|