Cómo acertar regalando libros en Navidad

Qué lecturas recomiendan y a quién se las regalan los profesores de Escuela de Escritores

Cada año, los profesores de Escuela de Escritores elaboran una pequeña lista de recomendaciones literarias que esperamos que os sirva para acertar con el libro adecuado para cada lector. Les proponemos que seleccionen uno o varios títulos y nos digan a qué persona, real o imaginaria, regalarían ese libro y por qué.

Ignacio Ferrando, profesor de Relato breve, Itinerario de Novela y jefe de estudios del Máster de Narrativa

ignacioferrandoRegalaré Stoner de John Williams a mis compañeros del departamento de Construcciones Arquitectónicas y su Control porque es uno de los mejores libros, sino el mejor, que he leído este año. En realidad habla de un tipo, hijo de granjeros, que se convierte en maestro y finalmente en profesor universitario. Nada demasiado especial. Williams habla, creo, del amor a la docencia, de la vida y de algo tan manifiesto y olvidado, como la aceptación de la muerte. Como digo, algo aparentemente sencillo pero profundo y ambicioso. Escrita en un estilo sencillo, lineal y sin sobresaltos, pero vibrante, magistral y apasionado. Supongo que hay mucho de biográfico en este libro. Tampoco importa demasiado. Hacía años que no me emocionaba con un libro y las últimas escenas de este lograron empañarme los ojos. En definitiva, uno de esos libros que se leen de noche y quedan en el imaginario de las mejores lecturas. Y luego, si ellos lo ven bien, espero que nos reunamos, cenemos un día y podamos hablar de todo esto.

Javier Sagarna, profesor de Proyectos narrativos, Itinerario de novela y director de Escuela de Escritores

javiersagarnaRegalaré El guardián entre el centeno a cualquier chaval que acabe de cumplir los dieciséis años, pues estoy convencido de que la primera de las muchas lecturas que deben hacerse de esta obra maestra es bueno hacerla a esa edad. La huida sin destino de Holden Caulfield, su voz, las maravillosas metáforas que salpican el texto (¿dónde van los patos de Central Park cuando el lago se hiela?), no se debería privar de ellas a ningún adolescente.


Regalaré La gramática de la fantasía, de Gianni Rodari al primero que se deje y le interesen la creatividad, la imaginación y las propuestas creativas, porque es un libro que me gusta tanto que, cada vez que lo veo por ahí, me olvido de que ya lo tengo y lo vuelvo a comprar. La última fue en la FIL de Guadalajara, ¿quién será el afortunado que lo adopte?


Regalaré El espejo del mar, de Joseph Conrad a todos los que hoy enfrentan tifones y galernas en nuestro país, porque si el mar puede ser una metáfora de la vida, acabará por levantarse en olas para tragarse a los piratas.


Y, por supuesto, voy a regalar Cortázar, clases de literatura al profesor que llevo dentro y que necesita como siempre alimento para crecer y mejorar cada día. Me muero de ganas de leer lo que dice el maestro Cortázar, mientras llega, me contentaré con releer, de nuevo, alguno de sus relatos.

Enrique Valladares, profesor de Escritura creativa y Relato breve

enriquevalladaresRegalaré Museo de la inocencia (Ed. Mondadori) a Cristina de Borbón y Grecia. Este libro del Nobel Orhan Pamuk describe la epopeya emocional de un joven de clase alta en el Estambul de los setenta que se enamora de una prima lejana. Hasta aquí todo bien, pero es que es la Turquía de los militares y del toque de queda, la Turquía que habitaba en Oriente mirando a Occidente. En ese paisaje contradictorio, Pamuk nos muestra un amor desgranado en una obsesión compulsiva por atesorar el rastro del ser amado. A través de una prosa sencilla y metódica, espejo de la meticulosidad del protagonista, participamos del misterio de amar sin prisa, sin freno. Además, el libro regala una entrada para el Museo de la Inocencia de Estambul (www.masumiyetmuzesi.org), todo un chollo, vamos.

Esperanza Fabregat, profesora de Literatura Infantil y Juvenil y responsable de los cursos presenciales de Escuela de Escritores

esperanzafabregatEstas Navidades voy a regalar Pulsaciones, de Javier Ruescas y Francesc Miralles (SM) a mi hija Ana, de dieciséis años. Ahora que la lectura compite con las consolas, los teléfonos inteligentes, la televisión y tantos otros productos de ocio pasivo-tecnológico, dos autores han creado una novela protagonizada por adolescentes, escrita con mensajes de una aplicación parecida al WhatsApp, y que sorprendentemente mantiene la tensión de principio a fin. Si no puedes con el enemigo, únete a él, dice el refrán.

Mariana Torres, profesora de Relato Breve y Novela

marianatorresRegalaré Técnicas de iluminación de Eloy Tizón a todos los escritores que tienen tanta prisa y tan poca pausa para cerrar sus libros. El último libro de relatos de Tizón, publicado por Páginas de Espuma, es una joya labrada a fuego lento. Es también una criatura viva, que soporta de manera excelente la relectura cuidada y le gusta replegarse sobre todo en los momentos antes del sueño para entremezclarse con el imaginario de cada uno, propio y levemente iluminado.  Más información sobre el libro

Alejandro Marcos, profesor del Itinerario de Novela

alejandromarcisRegalaré La suma de las partes de Alfredo de Andrés Ramos (Ed. Gens) a Gregor Samsa. Se trata de la primera novela del escritor. La novela, publicada este mismo año, nos habla de la investigación de un crimen en la Viena de entreguerras mientras se entremezclan en la ciudad las voces de Kafka, de Freud y de Hitler. Las voces del pasado y del futuro, pero, sobre todo, las voces del dolor, del sufrimiento y de la supervivencia. Ideal para todas aquellas personas que quieran evitar levantarse una mañana convertidos en enormes insectos. Más información sobre el libro

Montalbà Bori, profesora de Escritura Creativa y los cursos en catalán

alejandromarcisRegalaré El cuerpo humano de Paolo Giordano a mi amiga Kenny, porque sé que es una lectora exigente y sabrá valorar una novela coral como esta, en la que las guerras no están solo en otro país, lejos de la vida cotidiana de los personajes, sino también en su ámbito más habitual y, cómo no, en la lucha diaria, dura e invisible, de cada uno de ellos consigo mismo. No tengo la menor duda de que le va a encantar. Aunque pensándolo bien, creo que voy a pedírsela para Reyes, no vaya a ser que si la recibe antes me diga que no quiere quedar conmigo para celebrar el año nuevo como corresponde: con las doce uvas y una copita de cava.

Jesús Pérez Saiz, profesor de Escritura creativa, Relato breve y Escribir con los clásicos

jesusperezsaizRegalaré Canadá, de Richard Ford, a los padres de Asunta Basterra. Me parece que el libro muestra —con brillantez— el camino estúpido que unos padres recorren hacia el crimen arruinando así sus vidas y las de sus hijos. Sin concesiones.


Regalaré El padre, de Edward St. Aubyn, a Vladimir Nabokov porque creo que le gustará: tiene transgresión de la de verdad, se adentra en lo nunca contado y está recorrido por una inteligencia malsana que hace que te duelan los huesos.


Regalaré las novelas de Conejo (Corre Conejo; El regreso de Conejo; Conejo es rico y Conejo en paz), de John Updike, a un amigo, no importa su nombre, interesado en descubrir cómo alguien puede escribir cientos de hojas narrando acciones rocambolescas junto a descripciones prolijas sin perder ni la originalidad ni el interés.

Alfredo Caminos, profesor de Escribir para cine y televisión

alfredocaminosRegalaré Las ciudades invisibles de Italo Calvino (Ed. Siruela) a mi amigo Alberto Casavecchia. Aprovecharé que se ha reeditado hace pocos meses para alimentar sus constantes deseos de viajar y conocer nuevos horizontes, en esta oportunidad con poesía e imaginación. Calvino es una garantía de imaginación y he encontrado en él la ayuda perfecta para sellar una amistad.

Ana Campoy, profesora de Literatura infantil y juvenil

anacampoyRegalaré La isla de Bowen de César Mallorquí (Ed. Edebé) a Loterías y Apuestas del Estado. Más que nada para que sepan en qué emplearé su dinero si llegan a agraciarme con el Gordo de Navidad. Es imposible no sentir ansias de aventura al zambullirse entre las páginas de La isla de Bowen. Dan ganas de agarrar el salacot y pedir un taxi al aeropuerto. Además, es recomendable de 9 a 100 años (con lo que los niños de San Ildefonso también podrían leerlo). En resumen, una oportunidad única para viajar en el caso, más que probable, de que no nos toque el premio. ¡Y sin movernos del sofá!


Regalaría Cartas a mi hija de Francis Scott Fitgerald (Alpha Decay) a cualquiera que se plantee escribir de manera profesional y sienta flaquear sus fuerzas. Se trata de la correspondencia personal que padre e hija mantuvieron hasta la muerte del escritor. Unas valiosas páginas plagadas de consejos tan útiles como sorprendentes. Hasta los grandes maestros tienen sus puntos negros, y Fitgerald se los muestra a su hija transformándolos en una guía magistral de aprendizaje. Somos afortunados de poder echar un vistazo en su intimidad y sentir que es el mismo escritor el que nos aconseja como a su propia hija. Una delicia hecha de amargos sinsabores.

Marisa Mañana, profesora de El gozo de escribir, Literatura erótica, Escritura creativa y Relato breve

marisamananaPues yo voy a regalar La leyenda del santo bebedor de Joseph Roth a dos personas: a mi amigo Guillaume y a la escritora Irène Némirovsky. Es una novelita publicada por Anagrama y, en noventa y dos páginas, cuenta la historia de Andreas, un hombre que, gracias a un desconocido, va recomponiendo su propia historia a golpe de vino y de recuerdos. Se lo regalaré a Guillaume porque le gusta leer y releer historias que dejan buen sabor de boca con una doble pregunta: ¿un objetivo nunca conseguido o la repetición siempre diferente de un deseo alcanzado? Y se lo regalaré a Irène Némirovsky porque siempre he tenido la duda de si llegó a conocer esta novela (en caso afirmativo, estoy convencida que también le encantará volver a releerla).

Laura Castaño, profesora de Redacción eficaz

enriquevalladaresRegalaré Los enamoramientos, de Javier Marías, publicado por la editorial Alfaguara y Debolsillo, a mi amigo Curro. Sé que le gustará porque esta novela describe a la perfección, como es habitual en el genial autor contemporáneo, sentimientos que se desencadenan por un hecho que ocurre, como muchas veces en la vida, por sorpresa y quizás por una nefasta casualidad. La protagonista que enlaza todo ello y que funciona como hilo conductor es María Dolz, editora, la cual coincide cada mañana en una cafetería con una pareja a la hora del desayuno que, ante sus ojos, es la pareja perfecta. Acción, amor, dolor, suspense y, sobre todo, sentimientos muy bien descritos es lo que va a encontrar mi amigo en esta novela maravillosa. Estoy segura de que le va a encantar.

Javier Fonseca, profesor de Literatura infantil y juvenil

javierfonsecaRegalaré El árbol de los recuerdos de Britta Teckentrup (Nubeocho ediciones y Pepa Montano editora) a Cloe porque esta Navidad, el sitio de Blanca en la mesa va a estar vacío. Y se que la va a echar de menos. Zorro, después de una vida larga y feliz en el bosque, está cansado. Llega a su lugar favorito, se tumba, observa el bosque por última vez y se queda dormido para siempre. A partir de este momento, sus amigos se acercan, lloran su pérdida y, acto seguido, todos comienzan a recordar los momentos compartidos con nostalgia y alegría. El texto trata el tema de la muerte con mucha naturalidad y ternura. Las ilustraciones de tonos cálidos, planas y muy expresivas, recuerdan a un collage y complementan la poesía del texto reforzando la idea de que la muerte es una parte imprescindible del ciclo de la vida y no tiene por qué ser una despedida para siempre.


Regalaré El informe de Brodeck, de Philippe Claudel (Ed. Salamandra) a Samuel Trasobares. Disfrazado de investigación criminal, de manera aparentemente caótica, Brodeck nos pasea por sus recuerdos del holocausto vivido en sus carnes y por una agobiante sociedad rural en la que nada se mueve, todo se calla y el miedo es el verdadero alcalde. Miedo a cambiar, a lo diferente, al pasado. Todo contado con la desafectación de alguien que, después de pasar por ello, ya no espera casi nada, ya lo entiende casi todo. Escrito con inteligencia y cuidado, a ratos poético y siempre interpelador, no deja indiferente. Para Brodeck, incluso el amor encarnado en alguien concreto -nunca universal- no deja de ser un consuelo agridulce. Él ha estado siempre un paso más allá, ha estado muerto y por eso no espera nada de la vida.

Silvia Fernández Díaz, profesora de Iniciación a la escritura creativa

silviafernandezEl regalo para Oblómov es la novela Un hombre que duerme de Georges Perec (Editorial Impedimenta). Al estar narrada en segunda persona, mi amigo se identificará con el protagonista: un universitario que decide dejar de estudiar, abandonar la relación con la familia y los amigos. Y podrá sentir lo que sucede cuando negamos la realidad circundante para dedicarnos únicamente a la vida contemplativa. Aunque sea una novela estática está escrita magistralmente desde el manejo sutil de la negación y de los cinco sentidos. Creo que su lectura no le dejara indiferente.

Reyes Velayos, profesora de El gozo de escribir y Redacción eficaz

reyesvelayosRegalaré Mystic river, de Dennis Lehane (Ed. RBA Libros), a Carmen Machado. Nunca te subas al coche de un extraño, aunque afirme ser policía, o tendrás que escapar de los lobos. Jimmy, Sean y Dave, los protagonistas de esta novela negra, lo aprendieron demasiado tarde, tal vez solo un instante tarde, justo cuando Dave subió al coche de los lobos y, aunque consiguió escapar de ellos, ya nunca volvió a ser el que fue; el Dave que subió al coche se quedó para siempre con los lobos. Esta es una novela extraordinaria que Clint Eastwood adaptó y convirtió en una, también extraordinaria, película.

Luis Luna, profesor de los cursos de Poesía

luislunaRegalaré El libro que se sentía solo de Kate Bernheimer e ilustrado por Chris Sheban publicado por editorial Juventud a las niñas de la mirada en el alféizar porque los libros, a veces, también sienten la soledad del paso de los años. Al principio, sus colores brillantes atraen a los niños al pasar y ellos se sienten felices al ser leídos. Pero después, poco a poco, se van quedando en estanterías cada vez más altas, donde los niños no llegan. Y aquí es donde entra la pequeña Alicia que rescata el libro y le de una nueva vida, ignorando, como debe ser, cualquier norma de mercado.


Regalaré La palabra sabe de Miguel Casado editada por libros de la resistencia a la gente del 8. Los ensayos reunidos en este volumen, recuperan cierta obra dispersa de Casado a lo largo de los últimos años y lo hacen desde una perspectiva de unidad y de cuestionamiento del enfoque sobre lo poético. Casado propone una atención en el propio objeto de la creación –el lenguaje- pero no desde la perspectiva de su autonomía artística, sino precisamente desde su relación con el autor y con el lector.