reserva-palabrasChigre, balde, tendal, bochinche, gaznápiro, trápala son algunas de esas palabras que nos van faltando para señalar todas esas cosas que se convierten en espectros del pasado porque la palabra que las nombra desaparece. La Escuela de Escritores y la Escola d’Escriptura del Ateneo de Barcelona quieren celebrar el Día del Libro proponiéndote una labor de amor a la lengua: apadrinar palabras en vías de extinción o, para predicar con el ejemplo y rescatar del desuso el término exacto que las designa, palabras obsolescentes.

Todos, quien más, quien menos, tenemos alguna palabra asociada al corazón, adscrita a la memoria, eco de nuestra infancia. Chiquilicuatre, locatigüisquis, pintiparado. Una palabra que hace años que no oyes y, sin embargo, te pertenece. Saltimbanqui, querubín, cáspita. Una palabra que, desde luego, no consentirías que nadie te arrebatase. Abarloar, organdí, zarzaparrilla. Una palabra, al fin, que te gustaría que siguiera viva.

logo-edeQueremos que nos ayudes a salvar el mayor número posible de esas palabras amenazadas por la pobreza léxica, barridas por el lenguaje políticamente correcto, sustituidas por una tecnocracia lingüística que convierte en “técnicos de superficie” a los barrenderos de toda la vida o perseguidas por extranjerismos furtivos que nos fuerzan a hacer ‘outsourcing’ de recursos en lugar de subcontratar gente.

logo-eeabEl próximo día 23 de abril, con las palabras más apadrinadas por todos los internautas que participen en esta iniciativa, crearemos un nuevo hábitat donde quizá este año no estén las palabras más bellas, pero sí las más necesitadas: en este enlace las encontrarás.