En mayor o menor dosis, intriga y suspense son ingredientes naturales en la narración de historias desde la tradición oral. Son los catalizadores de incertidumbre necesaria que activan el interés del lector y lo introducen en la historia de ficción, no sólo en la de género negro. Por eso el conocimiento de sus funciones como herramienta de tensión dramática y de su mecanismo de persuasión hacia el desenlace, son tan importantes en el proceso creativo de la obra literaria, como lo son la elección del narrador o la construcción de la trama.