cursos-verano-2017-250x250Desde que Stieg Larsson publicó la saga Millennium, los adeptos al género no han parado de crecer. Lectores, editores, libreros: todos en busca de lo mismo: la novela negra. Pero, ¿qué es en la actualidad una novela negra? ¿Cuáles son las claves para escribir historias oscuras? ¿Se puede prescindir de la investigación policial en un texto denominado «negro»?

Creemos —y tenemos pruebas de ello— que existe un nuevo modo de contar la realidad. Creemos que el auge por «lo negro» no remite directamente a las historias clásicas de investigación detectivesca. La tragedia griega —Edipo Rey, por ejemplo— suele ser una narración plagada de oscuridad, sin la necesidad estricta de recurrir a la investigación. Es decir, el mal se produce —el mal existe— con anterioridad al descubrimiento del asesino. Y es este aspecto el que nos interesa, porque rompe con los cánones tradicionales. Todo lo que tenga que ver con el mal, nos atrae. Como lectores pero también como escritores.

En este curso queremos daros las herramientas y los conceptos para que podáis escribir textos negros exentos de la figura del investigador o detective. Vamos a contar historias donde la maldad —la variable oscura del ser humano— sea el eje del relato, sin prestar demasiada importancia al después. Ese será el objetivo del taller: aprender y ejercitar la narración que nace desde el subsuelo de las cosas, donde habita todo lo que nos persigue, aunque nadie consiga verlo a tiempo.

La realidad, lo que sucede ahí fuera todos los días —incluso en sociedades avanzadas—, nos otorga el más importante de los elementos que exige la literatura moderna: la verosimilitud. Todo es posible —todo es creíble— después de Auschwitz.

Os proponemos un taller basado en la siguiente premisa: ya no nos interesa quién lo hizo sino por qué lo hizo y qué lo condujo a hacerlo. En el neo-noir, el mal no desaparece con la muerte porque la muerte —el asesinato, el crimen— no es el fin sino un mero efecto secundario.