Concurso de Microrrelatos ‘Ganarás la luz’

Cuéntanos una historia de Madrid y ganarás la luz

concurso-fil2017-298Madrid Destino, la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI) y Escuela de Escritores buscamos historias de Madrid que llevar a la próxima edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y nos encantaría que una fuera la tuya.

Madrid será la ciudad invitada de honor en esta edición del encuentro literario más importante del mundo en habla hispana y Ganarás la luz —el título de la obra poética de León Felipe, poeta de la Generación del 27 exiliado en México— el lema elegido para representar a nuestra ciudad en la FIL 2017.

Por eso te proponemos escribir microrrelatos de un máximo de cien palabras que transcurran en Madrid e incluyan la frase “ganarás la luz”. No solo ganarás un viaje a Madrid y cursos en Escuela de Escritores: ganarás la luz. Lee atentamente las bases y envíanos tu microrrelato a través del formulario que encontrarás en esta misma página. Tienes hasta el próximo 15 de septiembre para participar.

Accede desde este menú a las bases del concurso, el formulario para participar y un decálogo que te ayudará a escribir microcuentos.


Formulario de participación: cerrado

El formulario de participación permanece abierto y visible en esta página mientras la convocatoria esté abierta y hasta la finalización del plazo de envío, a las 09:00 (hora peninsular española) del viernes 15 de septiembre de 2017.

Recuerda que la extensión máxima del texto es de 100 palabras y la acción del microrrelato deberá ambientarse en la ciudad de Madrid e incluir la frase “ganarás la luz”.

Si eres menor de 18 años debes contar con la autorización de tus tutores para participar. Haz clic aquí para acceder al formulario de autorización.

 


Decálogo para escribir microcuentos

  • Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.
  • Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.
  • Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.
  • Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.
  • El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.
  • Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.
  • Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.
  • Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.
  • Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.
  • Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.