X Edición de Relatos en Cadena (Votación)

Desde esta página podrás participar en la votación popular que cada mes otorga un voto en nuestra final mensual de Relatos en Cadena. Puedes elegir a a tu favorito entre los cuatro finalistas de este mes.

Navega por los siguiente enlaces para acceder a las bases, la frase de la semana y la información completa del concurso.


Votación abierta hasta el lunes 29 a las 12.00 PM

Nombre

Correo electrónico

Ciudad


Ganador semana 29
Ernesto Ortega Garrido
Volver a empezar

El crujir de las hojas les recuerda lo solos que están. La vegetación se ha ido extendiendo por el asfalto hasta sepultar por completo la Quinta Avenida y el Madison Square Garden. Ahora los animales campan a sus anchas por Central Park, mientras ellos pasean de la mano, completamente desnudos, sin ningún pudor, bajo la sombra de los árboles. Nunca han sido tan felices. Al fondo, como últimos vestigios del pasado, las siluetas de los rascacielos medio derruidos alertan de la historia. Por eso, cuando esa maldita serpiente vuelve aparecer bajo sus pies, ella, sin temor alguno, la coge con sus propias manos y la parte en dos.

Ganador semana 28
Javier Regalado Herrero
Evolución natural

Desde ese día nadie vende barquillos en el parque. De la noche a la mañana cogieron sabor a angustia, y nadie quería comprarlos. Poco después fueron los helados, que empezaron a saber a envidia y a resentimiento, según si eran de nata o de vainilla, y el heladero tuvo que cerrar porque se armaba cada trifulca… Lo más reciente ha sido la orquestina. Las canciones sonaban a amenaza, y cuanto más ‘allegro’ tocaban, más espectadores huían despavoridos. Ya solo pasan por aquí los despistados y los optimistas, pero enseguida se van, en cuanto el crujir de las hojas les recuerda lo solos que están.

Ganador semana 27
Manuel Menéndez Miranda
¡Por mí y por todos mis compañeros!

“¡Ya voy!” El grito le sorprendió cuando aún no había tenido tiempo de ocultarse. Todos los escondites buenos estaban ocupados cuando llegaba y no le dejaban entrar con ellos. Era el más pequeño y siempre se burlaban de él porque le pillaban el primero. Las lágrimas empezaban a correr por sus mejillas cuando al fin una cara amiga le hizo señas. Con una sonrisa corrió a esconderse agradecido en aquel lugar tan perfecto.

Aquella vez lo consiguió. Fuimos incapaces de encontrarle. Tampoco nuestros padres, ni la policía, hasta varios meses después. Y desde ese día nadie vende barquillos en el parque.

Ganador semana 26
Álvaro Abad San Epifanio
Al siguiente intento

– ¿8 de diciembre de 1980?

– Mmmm… No.

– ¿9 de diciembre de 1980?

– Tampoco. Lo siento.

– ¿10, 11, 12…? ¿Diciembre? ¿Enero? ¿Recuerda usted el año, al menos?

Después de casi una hora el anciano seguía sin recordar. San Pedro se impacientaba. Los difuntos se le amontonaban.

– Sin la fecha de fallecimiento no puede pasar. Así que elija: infierno o resurrección.

De vuelta en casa, miró el calendario y con pulso tembloroso anotó la fecha en un papel que guardó en su bolsillo. Después abrazó el aviejado retrato de su difunta esposa y abrió el gas.

– Ya voy, Teresa. Ya voy.