X Edición de Relatos en Cadena (Votación)

Desde esta página podrás participar en la votación popular que cada mes otorga un voto en nuestra final mensual de Relatos en Cadena. Puedes elegir a a tu favorito entre los cuatro finalistas de este mes.

Navega por los siguiente enlaces para acceder a las bases, la frase de la semana y la información completa del concurso.


Votación cerrada

Esta semana, por necesidades de producción de la cadena SER, la votación mensual se adelanta al viernes 24 de marzo a las 17:00.


Ganador semana 22

Álex Merino Aspiazu
Superviviente

Se asomó sola por la escotilla para ver amanecer. Ahí estaban, otra vez, la ciudad silenciosa, los incendios aleatorios, las hileras de coches abandonados. Buscó signos de vida con los prismáticos pero esta vez tampoco vio a nadie. Como el día anterior, y el anterior a aquel, y los últimos dos meses. Ella trató de advertirles pero nadie escuchó y ahora estaban muertos. Le invadió el fugaz orgullo de ser la única superviviente pero pronto el orgullo fue engullido por la soledad en el búnker. Sacó la cajetilla del bolsillo y maldijo su suerte. Era el fin del mundo y sólo le quedaba un cigarrillo.

Ganadora semana 21

Belén Sáenz Montero
Apariencias

El malvado Luthor había puesto kryptonita en la bodega y los mamparos se habían derretido dejando paso a un resplandor verde, que adoptó luego la forma de un ente viscoso invisible, que se derramó por los pasillos, que ascendió a la segunda cubierta, que atravesó el comedor de gala y que penetró en el camarote. Mientras hacía como que escuchaba esta sarta de excusas, Lois Lane se levantó de la litera, encendió un cigarrillo, arrojó al hombre los calzoncillos de superhéroe y, otra noche más desde que zarparon en luna de miel, se asomó sola por la escotilla para ver amanecer.

Ganador semana 20

Ovidio Montoto Rodríguez
Calma chicha

Cerró los ojos y sopló las velas. Pero estas, desplegadas, permanecían fláccidas, indiferentes. El velero de alto bordo no se movió ni un milímetro. Continuaba la calma chicha. El capitán, al timón, y la marinería lo miraban incrédulos. Sopló de nuevo con todas sus fuerzas. Nada. Bajó la cabeza y se miró el traje azul. Comenzó a dudar de sí mismo…O aquel matasanos esculcacerebros tenía razón y él no era Superman, o el malvado Luthor había puesto kryptonita en la bodega.