I Concurso de microrrelato Entrelíneas

10 de diciembre, 2012

Se leen muy rápido, a la misma velocidad con la que te desplazas de una estación a otra, pero hace falta tiempo para digerirlos.

Su brevedad hace que los buenos microrrelatos sean como los instantes decisivos de nuestra vida: suceden de pronto, en mitad de un trayecto.

Y después nos pasamos horas intentando entenderlos.

Se quedan con nosotros tras cerrar el libro, cuando aguardamos el próximo tren en el andén, mientras caminamos en un trasbordo, agazapados entre líneas, en el mismo espacio en blanco en que ocultan todo su significado.

Metro de Madrid, la revista Cuentos para el andén y Escuela de Escritores te proponen que escribas un microrrelato diminuto en extensión —un máximo de cien palabras— e inmenso en contenido. El microrrelato que te gustaría leer en el metro, el microrrelato que te gustaría que leyeran tus compañeros de viaje: una historia para viajeros del metro que suceda en el metro.

El ganador de este concurso recibirá un abono de transportes de un año de validez y para todas las áreas de la red de transporte público de la Comunidad de Madrid. Además, disfrutará de una matrícula gratuita en un curso intensivo de Escuela de Escritores y verá su relato publicado, junto con los dos textos finalistas, en la revista Cuentos para el andén. Lee atentamente las bases y envíanos tu microrrelato antes del próximo martes 4 de diciembre a las 14:00


Acta del concurso

Finalizado el plazo de recepción de los trabajos enviados al Concurso de microrrelatos “Entrelíneas”, se habían recibido un total de 3.641 relatos que cumplían los requisitos de las bases. Estos textos fueron objeto de una primera lectura por parte de los alumnos del segundo año del Máster de Narrativa “El arte y el oficio” y el claustro de profesores de Escuela de Escritores, en la que se seleccionaron los siguientes diez microrrelatos:

  • “Contra ti”, presentado a concurso por Andrés Lopetegui Santos. “Remodelación”, presentado a concurso por Laura Sarrió López.
  • “Cinco”, presentado a concurso por Patricia Martín Matas.
  • “Mírame a los ojos”, presentado a concurso por Paloma Díez Temprano.
  • “Auto-reflejo”, presentado a concurso por Estafanía Torres Sánchez.
  • “Compulsión obsesiva”, presentado a concurso por Sergi Cambrils Caspe.
  • “Conocerte”, presentado a concurso por Álvaro Doñate Sastre.
  • “Tren fantasma”, presentado a concurso por María Rodríguez Gil.
  • “La pasajera”, presentado a concurso por Francisco García Oblanca.
  • “Recursos humanos”, presentado a concurso por Almudena Ballester Carrillo.

Estos diez microrrelatos fueron sometidos a la deliberación de un Jurado formado por Marta Saiz Calvo, coordinadora de prensa de Metro Madrid; Francisco Olaya, responsable del Área de Comunicación de Metro Madrid; Alejandro Moreno, editor de Cuentos para el andén; Víctor García-Antón, escritor y miembro del consejo editorial de Cuentos para el andén; Germán Solís, subdirector de Escuela de Escritores y Javier Sagarna, director de Escuela de Escritores. Los miembros del Jurado decidieron:

Otorgar el primer premio en el concurso de microrrelatos Entrelíneas al microrrelato titulado “Remodelación”, cuya autora es Laura Sarrió López.

Seleccionar como finalistas los microrrelatos “Mírame a los ojos”, de Paloma Díez Temprano, y “La pasajera”, de Francisco García Oblanca.

El Jurado quiere felicitar a los ganadores y a los finalistas, así como a los 3.641 autores participantes, por el trabajo realizado y agradecerles su participación.


Ganador

Laura Sarrió López
Remodelación
Finalmente, decidieron remodelar todas las líneas de metro y hacerlas circulares, porque el constante movimiento en curva recordaba a los viajeros la feliz ingravidez de los tiovivos.

Finalistas

Paloma Díez Temprano
Mírame a los ojos
Casi todos los días coincidimos. Nos sincronizamos bastante bien para no conocernos. Cuando le veo aparecer en el andén disimulo todo lo que puedo. A veces pienso que se me oye el corazón. Noto su mirada: profunda, esperanzadora. Me imagino mil situaciones con él durante el trayecto. Siempre se baja en Gran Vía. Yo continúo un poco más. Hoy vamos de pie. Se acerca a mí. No puedo respirar. Justo en el momento que se abren las puertas me susurra “mírame a los ojos”. Soy incapaz. Hubiera adivinado lo de mi vuelta: amo a otro, sin querer, desde Tribunal.

Francisco García Oblanca
La pasajera
Juan escuchó la megafonía: “Próxima estación Delicias”. Miró el reloj: “Las nueve, voy bien”. En Delicias subió una pasajera, el conductor salió de su cabina y la besó, después dijo: “Las nueve, vas muy retrasada, pero no te preocupes, lo arreglaré”, regresó a su cabina, el tren arrancó. Volvió la megafonía: “Próxima estación Delicias”. “Es imposible”, pensó Juan “¿Volvemos a Delicias?” Miró el reloj: las ocho y media. “Esto no puede ser”. El conductor salió de la cabina, besó a la chica: “Ya está arreglado, adiós mi amor”. Mientras abandonaba el vagón ella dijo: “Cariño eres un sol”.