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Nochebuena, 1963, de Fernando Mugarza
 
 
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Publicado el Miércoles, 31 enero a las 12:30:00
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Vamos Sidiki. Deja de sudar. No es propio de un rico. Un rico no sudaría nunca a pesar de estar bailando sin parar desde hace una hora. Los ricos no sudan. Eso es una bobada, Sidiki. Claro que sudan. Pero sólo cuando hacen algo. Lo que pasa es que no suelen hacer nada que les haga sudar. Ella también está sudando, ¿no? Sí, pero no tanto como tú. Mírala. Que delicada es. La piel le brilla, pero no suelta los gotones que sueltas tú, animal.

Desde el primer momento en que la invitaste a bailar se quitó los zapatos de tacón como si nada, como si no fuera una diosa. Ay... Fanta. ¡Que hermosa eres! Pareces frágil, pero tengo la impresión de que eres como un junco. Me has dicho que tienes dieciocho años, pero no me lo creo. Tu padre, me has dicho, es attaché diplomático, ¿qué será eso?, con su reloj de oro y su medallón de oro y su polla de oro, no te quita, no me quita, el ojo de encima. Seguro que no tienes más de quince años y me has dicho dieciocho por coquetería y para retener mi interés, como si hiciera falta. Fanta... Tu madre también es guapa, claro, pero lleva demasiadas joyas. ¿No tendrá miedo a que se las roben? Ya sé que me has dicho que el gorila ése es vuestro chofer y guardaespaldas, cualquiera se mete con él, que mide más de ancho que de alto, pero un arma es un gran ecualizador y mucha gente por ahí la tiene, claro que él también tendrá, a ver si se le nota un bulto en el sobaco... ahí está. Se le nota bastante. Tu y yo, amigo gorila, somos los únicos en todo el Bamako Social Club que no nos hemos quitado la chaqueta todavía. Tu no puedes por lo del arma y yo no puedo por el siete que tengo en la espalda de la camisa. Mamadou me va a matar cuando le devuelva la ropa y vea la camisa desgarrada. Mamadou, créeme que lo siento, Mamadou, fue al saltar la valla del jardín del Club. Te juro que te... ¿Qué? ¿Qué vas a hacer? No pienses en eso ahora, Sidiki. La música ha parado y la orquesta ha dicho algo de un descanso. Sonríele. ¡Que bonita sonrisa tiene! Pero no te quedes ahí como un pánfilo. Dile algo. Invítala a algo. ¿Con qué? La gente se arremolina alrededor del bar. "¿Quieres dar un paseo?" No, claro. Papá Diplomático no te deja. "¿Al baño?" De acuerdo, no es mala idea. "¿Nos vemos aquí en cinco minutos?"

Mírala como se aleja, bonitas piernas. ¡Mierda! Papá Diplomático y Amigo Gorila te han visto ojearla. Disimula, idiota. Papá Diplomático se ha puesto en pie. Vamos, Sidiki. Al baño. No levantes la vista. A pesar de tus ropas prestadas, te han calado, Sidiki. Llevas "pobretón" escrito en la frente. ¿Qué pensabas? ¿Qué nadie se daría cuenta? Iluso. Sin embargo, Fanta parece estar a gusto contigo. ¿Será así o será que le agrada que un chico de veintidós años se fije en ella? El calor en éste baño es insoportable. Vamos para afuera, Sidiki. Al menos ahí afuera se puede respirar. Uff. Papá Diplomático había ido al bar. Hasta corre una ligerísima brisa que no se nota al bailar. Que bien baila Fanta ¿eh? Tiene una gracia natural que hace que me sienta como un elefante. Éstos zapatos de Mamadou parecían cómodos al principio, pero ahora estoy empezando a notarlos. Tienen una costura atrás que... ¡Ahí viene! "Hola Fanta. Cuanto tiempo sin verte. Ya estás aquí. Le diré a la orquesta que ya pueden empezar a tocar". Sonríe. Bien, Sidiki. Sigue así. "También le diré a la brisa que sople un poquito más, pero no tanto como para levantarte la falda." Volvió a sonreír, pero desvió la mirada. Ése ha sido un chiste barriobajero, idiota. Ten cuidado con lo que dices. Ella no está acostumbrada a oír ciertas cosas. Menos mal que la orquesta vuelve. "¿Te apetece seguir bailando?" Con que naturalidad empieza a menear los hombros. La sigue todo el cuerpo, pero son los hombros los que mandan. Suaves, redonditos, apenas asomando del vestido, que ganas de tocarlos otra vez, pero ahora la música no se presta. Esto se baila suelto y te aguantas, Sidiki. Vuelve a sonreír. Estamos tan bien así. Esta Nochebuena no debería acabar nunca. Pero acabará, Sidiki, acabará. Y pronto, además. Mamadou ha dicho que me esperaba hasta las 12 de la noche y ni un minuto más. A la Policía no le hace mucha gracia ver un camión de chatarra por éstos barrios y a éstas horas. Como se marche Mamadou sin ti no tienes autobuses para volver al barrio hasta la mañana. Si le haces caso a ése reloj de la pared, hay que beber Coca-Cola y falta media hora. ¡Sólo media hora! Hay tantas cosas que no le has dicho a Fanta. Mejor. La mayoría serían mentiras. ¿Querrá ella que nos volvamos a ver una vez que sepa dónde vives? ¡Qué romántico, Sidiki! ¿Vives con tu madre, tu abuela, tu tía Zeinab, tres hermanos y cuatro hermanas? ¡Tómame en tus brazos, machote! ¿A quién vas a engañar, Sidiki? Ella sólo se está divirtiendo contigo. Bueno. ¿Y qué? Si se divierte ahora, se podría divertir más veces, ¿no? No. Oh, Sidiki. Demos otro agradable paseo por el vertedero que está al lado de tu barrio. Quizás esta vez encontremos algo que no huela demasiado mal y pueda revenderse. Vale, descartado el barrio. ¿Qué tal por el centro? Mamadou no te va a volver a prestar su traje de boda nunca más. Camisa rajada, zapatos polvorientos, traje sudado. Lo siento Mamadou. Conseguiré un trabajo algún día y te compraré una camisa nueva. Tienes que decirle algo. Fanta, ¿querrías quedar conmigo algún día para dar un paseo? Fanta, ¿te gustaría que demos un paseo algún día? Fanta, ¿qué tal un paseo la semana que viene? Fan... "¡Te he pisado! Lo siento, Fanta. Estaba distraído." Presta atención, cabezahueca. Ella está descalza. Hasta los pies tiene bonitos. Esa sonrisa... Levantarse todos los días y ver esa sonrisa al lado tuyo, en la cama, tiene que ser... Tranquilo, Sidiki. Que el pantalón de Mamadou ya ha sufrido bastante. Como se entere Papá Diplomático de lo que piensas sobre su hijita, vas a conocer a Amigo Gorila de una forma muy, muy íntima y personal. Fanta, ¿te gustaría casarte conmigo? Mi querida Fanta, mañana tengo que viajar a Europa por negocios, pero cuando vuelva ¿te gustaría que nos casemos? Mi adorada Fanta, mañana salgo de viaje en misión especial. No puedo decirte a dónde voy, pero cuando vuelva, ¿querrías dar un paseo por el vertedero de basura? El tiempo se acaba y tú sigues payaseando. ¿No te atreves a pedírselo? Venga, hombre. Que más da. Total, lo más que puede ocurrir es que te hunda la moral para siempre y ... Vale ya. La música ha dejado de sonar. ¡Habla! ¡Pídeselo! ¿Prefieres vivir con la incertidumbre toda la vida antes que ser rechazado? ¡Venga! ¡Sé valiente! Papá Diplomático Y Mamá Joyas vienen hacia aquí. Vienen a desenmascararte, Sidiki. Te van a hacer preguntas que no podrás responder sin mentir, o directamente te van a dar una patada en el culo y se llevarán a Fanta lejos, muy lejos de ti. Vamos. En los metros que les separan de nosotros aún hay tiempo para quedar, pero tiene que ser YA.

Papá Diplomático y Mamá Joyas saludan a gente a diestro y siniestro. ¡Cuanta gente conocen! Mejor, así tienes tiempo de pedirle una cita. Vamos, Sidiki. Sabes que la amas. No puedes dejarla escapar. Ella es la chica de tus sueños. Respira hondo y suéltalo ya. "Fanta: ha sido un placer conocerte y bailar contigo, pero debo irme. Adiós."

¡Idiota! ¡Idiota! ¡Idiota!

Me acuerdo como si fuera hoy.




Finalista del Concurso "África cuenta"
Inspirado en la obra Nochebuena (Nuit de Noël) de Malick Sidibé
Exposición 100% África del Guggenheim de Bilbao




Nota: Finalista del concurso "África cuenta"
 
 
 
   

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