 |
|
 |
| |
Regalo del Día del Libro 2009
|
|
| |
 |
Escuela de Escritores ofrece a sus alumnos y visitantes de la Web, como regalo del Día del Libro, el relato de Javier Sáez de Ibarra, "Mirar al agua", incluido en el volumen del mismo título -aún inédito- y que la editorial Páginas de Espuma publicará
próximamente.
Javier Sáez de Ibarra obtuvo el pasado mes de marzo el I Premio de
Narrativa Breve Ribera del Duero por este libro de relatos. El Jurado
del premio estaba formado por los escritores José María Merino,
Eloy Tizón y Ana María Shua.
|
 |
| Sobre Javier Saéz de Ibarra |
 |
 |
Javier Sáez de Ibarra (Vitoria, 1961) reside en Madrid. Trabaja como
profesor de Lengua y Literatura en un instituto. Ha publicado los
libros de relatos El lector de Spinoza (Páginas de Espuma, 2004)
y Propuesta imposible (Páginas de Espuma 2008) -ambos tuvieron
una excelente acogida de la crítica- y el poemario Motivos
(Icaria, 2006). Escribe ensayos y textos de creación que han aparecido
en diferentes revistas.
|
«Es un inmenso placer dar la bienvenida a este primer libro de Javier Sáez de Ibarra. Contiene un puñado de cuentos que no se sirven del recurso más habitual del golpe bajo. Apuntan más alto. Buscan dar de lleno, antes que en las entretelas del lector, en el centro mismo de su inteligencia. Y lo logran feliz y plenamente. Una nueva voz, sutil y poderosa a un tiempo, para el género cuento», Hipólito G. Navarro.
«Son cuentos de voces y en todos, a pesar de su disparidad, oigo ese tono profético, intenso y visionario, que Forster le adjudicaba a autores como Dostoievski y D. H. Lawrence», Marta Aponte Alsina. «Tiene una cierta vocación de trascendencia, de intentar ir más allá de lo que las palabras cuentan, de meditar sobre esa realidad», Care Santos. El Cultural de El Mundo.
«Sus cuentos son todos introspectivos, ricos, exuberantes», Medardo Fraile, Cuadernos del Sur, Diario de Córdoba.
«Nos conduce por distintos pasadizos por los que es posible descubrir la vida en sus territorios más inaccesibles. Al filo del abismo o de la tristeza humana, o de lo desconocido», Ernesto Ayala-Dip, Babelia, El País.
|
Pues la tal Graciela se vuelve de golpe y me suelta:
-Si no te gusta, vete, y nos ahorramos los resoplidos.
Para qué iba a contestar. Se veía que la tía estaba muy enfadada, así que mejor dejarlo. Conque se da la vuelta y sigue de charla con sus amigas. Es lo que más me jodió, que siguiera como si tal cosa; y encima Chus me dice que qué pasa conmigo. Pero Ángel también se había burlado,
sobre todo al principio, y a él no le había dicho nada. Y esa vez por lo menos
sí que tenía razón en reírme, porque había que ver aquel mamarracho de muñeco
con forma de bebé de color verde, ¡y con pirulís de colores en los ojos! [...] Para seguir leyendo el relato haz clic aquí |
El nexo en común de los dieciséis relatos que componen Mirar al agua.
Cuentos plásticos es la intención de que todos ellos tengan que ver
de una forma u otra con el arte, y en muchas ocasiones con el arte
contemporáneo, más exactamente. Así, no sólo cuenta una historia sino
que propone un discurso que plantea dudas intelectuales sobre la creación,
el arte y la propia construcción del texto.
El diálogo entre las artes plásticas y la literatura que Sáez de Ibarra
plantea en este libro de relatos es un tema muy poco usual en la narrativa
española. El relato que os ofrecemos, y que da título al libro, narra una
discusión en una muestra de arte contemporáneo, entre un hombre y una mujer
que intentan convencerse de que lo que muestran las obras de arte no siempre
es lo único que manifiestan.
|
|
|
 |
|
 |
|